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El juega vivo


Los mal llamados "Padres de la Patria" están promoviendo la reforma de la ley electoral la cual consagra un concepto de residencia restringida para aspirar a un puesto de elección popular. Esta norma señala que los candidatos deben residir de manera habitual en el lugar donde se postulan, la cual consideramos correcto. La modificación propone el concepto de la residencia amplia, es decir, que los candidatos puedan postularse donde mantienen sus relaciones sociales, familiares o políticas y no estrictamente donde reside habitualmente. Debemos recordarle a nuestros honorables diputados que la reforma propiciará el juega vivo del pasado, donde para captar electores se genera un número inconmensurable de cambios de residencia fraudulentas que en el fondo las personas que verdaderamente viven en el circuito electoral son mucho menos que las que emigran de otros circuitos. La reforma propuesta permitiría que los candidatos a legisladores pudieran postularse en los lugares donde tuvieran su casa de playas o de veraneo, implementando igualmente el "juega vivo". Hasta cuándo esta vagabundería, hasta cuándo la población va a resistir estas conductas inmorales y anti éticas, la respuesta no la tengo. Amanecerá y Veremos.
En su gran sabiduría, Dios creó la familia como núcleo primario para el desarrollo de la persona en el amor dentro de la plena convivencia humana. En el ambiente propicio del hogar, el padre y la madre imparten a sus hijos las primeras enseñanzas y siembran en ellos las semillas de las virtudes, de los valores morales y cívicos que han de guiarlos por los senderos de la vida.
La familia brota, pues, del mismo corazón de Dios para ser la primera escuela del hombre, la base fundamental de la sociedad encargada de entrenar primeramente al individuo en las normas, valores y costumbres socialmente aceptadas.
En la familia, con sus padres como maestros, el niño aprende las lecciones de obediencia, dominio de sí mismo, respeto por todas las demás personas, así como la reverencia y el amor a Dios.
No existe mejor medio que la familia para criar y educar a los hijos como seres humanos capaces de obrar como hombres y mujeres responsables. La familia es el vehículo por medio del cual se reproducen modos de pensar y sentir, proporcionando a sus miembros protección económica, seguridad, afecto y educación, además de engendrar comunión, esperanza, amor al prójimo y sobre todo a Dios.
Los estímulos que proporciona la sociedad se dirigen sólo hacia el éxito económico. Se fijan normas de vida por medio de la publicidad comercial y las personas viven obsesionadas por el afán de consumir, creando así valores éticos que contrastan con los principios básicos de nuestras creencias cristianas y de la educación.
Los padres de familia, amigos y vecinos de todas y cada una de las diferentes comunidades, al igual que los educadores al servicio de los jóvenes de nuestra patria y demás autoridades en general, juegan un papel muy decisivo e importante. Tienen la importantísima misión de formar conciencia en toda la juventud sobre el peligro mortal que entraña el consumo de drogas y su influencia dañina en el desarrollo socio-económico, de salud, educativo y moral de nuestro pueblo.
Jóvenes, ustedes están siempre presentes en el corazón de Dios y en el de sus padres y familias. Rompan con esa dependencia y esclavitud de los vicios e incorpórense a la tarea de construir una sociedad mejor. El Señor los necesita para construir la civilización del amor. Recuerden que sólo con Él, ustedes podrán ser... ¡Invencibles!

101 años de Panamá América

 
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