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El Katrinagate


LO QUE originalmente se inició como un fenómeno de la naturaleza, se ha convertido en un verdadero desastre cuyas proporciones -en todos los planos- están lejos de poder ser cifradas o evaluadas.
Además de la estela de lágrimas, dolor y luto de la tragedia, el desastre del Katrina está al origen de una variedad de noticias, comentarios, opiniones, reacciones y análisis en todos los países del mundo. Sin embargo, y hay que decirlo, aquí en Panamá, el silencio indiferente e indolente se repite una vez más como ya ocurrió con los niños de Beslán, con las inundaciones en Haití, con el 11 de marzo en Madrid o la bombas en el metro de Londres..
Una vez más, lo preocupante y mortificante es que, en nuestro Panamá no se han producido -como corresponde- los comentarios, reacciones, opiniones, alocuciones o pronunciamiento alguno de parte de la casi totalidad de las principales autoridades, sean estas gubernamentales, cívicas, religiosas, gremiales, sindicales, profesionales, estudiantiles, intelectuales y otras. Los medios de comunicación, por su parte, en su gran mayoría sólo nos enteran de una manera profundamente superficial sobre el desastre del Katrina y, han sido más que parcos, no sólo en las noticias brindadas, huérfanos de análisis, egoístas en la divulgación de opiniones de medios extranjeros y ávaros en la importancia acordada al suceso.
Una vez más, se repite el no querer que la población panameña esté apropiadamente informada y el no dar las directrices correspondientes a la más mínima solidaridad humana frente al padecimiento ajeno de tantos centenares de miles de humanos, sean estadounidenses, haitianos, chechenos, tutsis, hutus, sudaneses, madrileños, irakies, colombianos, resulta extremadamente inquietante y revelador, además de triste y vergonzoso, tanto de parte de los unos (las autoridades y demás), como de los otros (los medios escritos y audiovisuales). A poco más de una semana del paso del huracán; la lentitud en responder a la catástrofe hace emerger el Katrinagate. La respuesta más que tardía del gobierno de Washington evidenciada en la ausencia de un balance oficial de víctimas, los riesgos de epidemias y la posible propagación de enfermedades como cólera, fiebre tifoidea, malaria y virus del Nilo. Según la National Public Radio: "Las aguas son un coctel venenoso que contiene bacterias, virus, metales pesados y químicos venenosos". Las acusaciones sobre el papel ejercido por el racismo en la demora y lentitud en la asistencia se multiplican.
Si los daños ambientales (El Callejón del Cáncer, como ya se le conoce) son incalculables, los materiales podrían superar los 100 mil millones de dólares, "la evacuación masiva será la mayor reubicación de refugiados dentro de las fronteras de Estados Unidos", mientras la recuperación de cadáveres produce "escenas horribles nunca antes vistas en este país, con la posible excepción del 11 de septiembre", dijo un alto oficial del ejército.
Las palabras el alcalde de New Orleans son reveladoras: "Veo lo mismo que he estado viendo por seis o siete días: destrucción, desesperación, sufrimiento y muerte". Ello no ha sido impedimento para que: "La Kellogg, Brown & Root Services Inc. (KBR), de Arlington, Virginia subsidiaria de la firma Halliburton Co., del vicepresidente Dick Cheney, envuelta en una polémica por sus trabajos de reconstrucción en Irak, consiguió un contrato de 500 millones de dólares con la Armada para hacer reparaciones de emergencia en instalaciones navales en la costa del Golfo de México que fueron afectadas por el huracán Katrina". El analista Paul Krugman escribía el pasado viernes en el New York Times: "Antes del 11 de septiembre de 2001, la Oficina Federal de Administración de Emergencias, enumeró las catástrofes más probables que podrían afrontar los Estados Unidos: un atentado terrorista en Nueva York, un terremoto en San Francisco y un huracán sobre Nueva Orleans. La perspectiva de un huracán sobre Nueva Orleans-escribió The Houston Chronicle -en 2001-podría ser lo más trágico..Y describió una potencial catástrofe muy parecida a la que se registró hace seis días." El katrinagate apenas empieza.
El Corregimiento de Pueblo Nuevo, se encuentra ubicado entre Vía Bolívar y la Vía España, limitando al Norte con el Distrito de San Miguelito; al sur con Bella Vista; al Este con Parque Lefevre; al Oeste con Bethania, al Noreste con Río Abajo; al Sureste con San Francisco. La forma del corregimiento es rectangular y tamaño es de 3.8 km2. Pueblo Nuevo se encuentra dividido en tres sectores principales como lo son: Pueblo Nuevo centro, Vista Hermosa y Hato Pintado.

101 años de Panamá América

 
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