El lado bueno de una tragedia
El pasado miércoles, José Luis Moreira era uno de los hombres más tristes de Panamá, pues la noche anterior un incendio había consumido su humilde vivienda de madera y todas sus pertenencias, dejándolo en la calle junto a su esposa y sus cinco hijos.
Cuando José Luis pensó que lo había perdido todo y sin el ánimo de seguir, se presentaron situaciones asombrosas que le dan un giro a su vida y al amargo momento que atravesaba.
En primera instancia, luego de la publicación de la tragedia por él vivida, a través de un canal de televisión y de El Panamá América, varios panameños de buen corazón decidieron darle la mano, para paliar la difícil situación que atravesaban.
Empresarios locales se apersonaron al día siguiente de la publicación (jueves) con colchones y otros bienes, igualmente otro grupo llegó con ropa para él y sus hijos, entre otras ayudas.
La Junta Comunal de Juan Díaz, se comprometió a levantarle la vivienda, pero ahora sería de bloque. Cabe señalar que ya iniciaron las labores de medición del terreno y se espera que mañana lleguen los materiales.
Por otro lado, una persona que tenía años tratando de conocer a un hermano del que sólo sabía que existía y que era entre tres y cinco años mayor que él, quedó pasmado al escuchar el nombre del infortunado hombre... "José Luis Moreira...se llama igual a mi papá", dijo.
"Al escuchar ese nombre quedé inquieto y decidí encontrarme con esta persona a como diera lugar", narró.
Roberto Moreira se trasladó hasta el lugar del incendio y luego de varios minutos tratando de encontrar el sitio finalmente llegó y luego de unos minutos de hablar con José Luis se percató que finalmente había encontrado a su hermano.
"Esto fue como una novela, José Luis no sabía de mi existencia, ni siquiera conoce a mi papá, pues por razones personales mi padre se alejó de él cuando sólo tenía un año", dijo Roberto.
"Luego de este encuentro espero consolidar nuestra hermandad y trataré de ayudarlo en lo que pueda", dijo Roberto mientras cargaba a su nuevo sobrino de seis meses.
Mientras para José Luis este encuentro parecía algo divino. "Yo sabía que tenía varios hermanos, pero nada más. También siempre quise conocerlos y a mi padre, a quien no conozco. Ahora me van a mostrar una foto de él para verlo, después prepararemos un encuentro con él, quien vive en Colón", dijo emocionado.
"Qué ironía, nunca pensé que de una desgracia como la que vivimos se pudieran suscitar cosas tan buenas como las que me están pasando", agregó.
José Luis agradeció el apoyo recibido por empresarios y autoridades de la localidad, así como a la ciudadanía que se solidarizó con su tragedia. Como si fuera poco, anunció que en un almacén de la localidad le ofrecieron empleo, ante lo cual se preparaba para la entrevista.
Cuando José Luis pensó que lo había perdido todo y sin el ánimo de seguir, se presentaron situaciones asombrosas que le dan un giro a su vida y al amargo momento que atravesaba.
En primera instancia, luego de la publicación de la tragedia por él vivida, a través de un canal de televisión y de El Panamá América, varios panameños de buen corazón decidieron darle la mano, para paliar la difícil situación que atravesaban.
Empresarios locales se apersonaron al día siguiente de la publicación (jueves) con colchones y otros bienes, igualmente otro grupo llegó con ropa para él y sus hijos, entre otras ayudas.
La Junta Comunal de Juan Díaz, se comprometió a levantarle la vivienda, pero ahora sería de bloque. Cabe señalar que ya iniciaron las labores de medición del terreno y se espera que mañana lleguen los materiales.
Por otro lado, una persona que tenía años tratando de conocer a un hermano del que sólo sabía que existía y que era entre tres y cinco años mayor que él, quedó pasmado al escuchar el nombre del infortunado hombre... "José Luis Moreira...se llama igual a mi papá", dijo.
"Al escuchar ese nombre quedé inquieto y decidí encontrarme con esta persona a como diera lugar", narró.
Roberto Moreira se trasladó hasta el lugar del incendio y luego de varios minutos tratando de encontrar el sitio finalmente llegó y luego de unos minutos de hablar con José Luis se percató que finalmente había encontrado a su hermano.
"Esto fue como una novela, José Luis no sabía de mi existencia, ni siquiera conoce a mi papá, pues por razones personales mi padre se alejó de él cuando sólo tenía un año", dijo Roberto.
"Luego de este encuentro espero consolidar nuestra hermandad y trataré de ayudarlo en lo que pueda", dijo Roberto mientras cargaba a su nuevo sobrino de seis meses.
Mientras para José Luis este encuentro parecía algo divino. "Yo sabía que tenía varios hermanos, pero nada más. También siempre quise conocerlos y a mi padre, a quien no conozco. Ahora me van a mostrar una foto de él para verlo, después prepararemos un encuentro con él, quien vive en Colón", dijo emocionado.
"Qué ironía, nunca pensé que de una desgracia como la que vivimos se pudieran suscitar cosas tan buenas como las que me están pasando", agregó.
José Luis agradeció el apoyo recibido por empresarios y autoridades de la localidad, así como a la ciudadanía que se solidarizó con su tragedia. Como si fuera poco, anunció que en un almacén de la localidad le ofrecieron empleo, ante lo cual se preparaba para la entrevista.