El llamado de Gore
“Nosotros, la especie humana, estamos confrontando una emergencia (de alcance) planetario, una amenaza a la supervivencia de nuestra civilización que acrecienta su ominoso y destructivo poder inclusive en los momentos en que estamos aquí reunidos". El señalamiento corresponde al exvicepresidente norteamericano Al Gore. Lo hizo el lunes en Oslo, Noruega, durante la ceremonia en que recibió, junto con otros colaboradores, el Premio Nobel de la Paz por los esfuerzos empeñados en la lucha contra el calentamiento global.
Desde que dejó la Casa Blanca, la opinión pública internacional ha visto con satisfacción cómo Gore incrementó sus acciones para que el mundo cobre conciencia del grave problema climático que enfrenta. Es un problema de la civilización -dijo-; de nuestra supervivencia, en un intento porque quienes siguen expresando indiferencia al respecto, despierten y se percaten que no se trata de intereses particulares ocultos, sino de un riego colectivo que puede afectar a la especie humana. En Panamá varias son las instituciones oficiales y privadas que encaran el problema, pero si destinaran mayores energías e incentivos, muchos serían los panameños que se sumaran a la cruzada y tomaran el asunto en serio. Por ejemplo, sería altamente consecuente si a esta batalla se sumaran colegios y otras instituciones educativas.