El “mana” del Canal no puede ir a parar al mar
Carlos Alberto Montaner no es un desconocido en Panamá; muy por el contrario, ha estado muy ligado y visitado a nuestro país en muchas ocasiones. Ha escrito varias veces sobre él, de gran interés para nosotros, y mantiene excelentes relaciones con personas que representan diversos sectores de nuestra sociedad. Sus artículos tienen acogida en los principales diarios del continente y de Europa. Ha dictado innumerable cantidad de charlas y conferencias.
Montaner es un analista político internacional muy reconocido. En reciente artículo que llamó "El riesgo de Panamá" se refiere a la "abundancia que el Canal ampliado le puede suministrar a nuestro país" y los peligros o riesgos que esa abundancia puede acarrearle a Panamá. "Los países, como la gente, pueden morir de obesidad". Dice también en su análisis que el Canal, que es administrado hoy por los panameños en forma muy responsable y autónoma, podría convertirse en el botín de cualquier gobierno populista, y detalla lo sucedido con el PDV, la compañía de petróleos de Venezuela, que de ser una empresa pública alejada del control político con excelentes resultados, es hoy día un cofre privado del presidente de dicho país para financiar "sus fantasía socialistas del Siglo XXI".
Manifiesta Montaner que "un Canal que genere ingresos multimillonarios sería para los panameños algo parecido al petróleo para los jeques del desierto: la tentación de desarrollar un Estado rentista en el que los ingresos producidos por esos vitales servicios marítimos se utilicen para subsidiar empresas ruinosas, generalmente explotadas por cortesanos deshonestos coludidos con políticos corruptos; pagar por gastos extravagantes; aumentar peligrosamente el número de empleados públicos innecesarios y sostener a una multitud de clientes políticos que le temen al trabajo más que al diablo y que se acostumbran a malvivir de las dádivas del Estado".
Montaner señala que una nación, en este caso Panamá, puede utilizar provechosamente la inesperada lluvia de recursos invirtiendo en todo aquello que propicie la creación de "empresas sanas", y habla mucho de la inversión en la mayor riqueza de un país, que es la educación y la salud. Escribe también la experiencia de los 30 países más prósperos del mundo en la inversión social tendiente a mejorar las condiciones de vida de los desposeídos. Explica cómo esas naciones con economías abiertas y globalizadas creando puestos de trabajo, han podido desarrollar con éxito sus políticas de ayuda a los más necesitados. Montaner nos advierte, también, que si nos equivocamos de rumbo podría suceder en Panamá lo que a los venezolanos: tirar al mar el "maná" que nos caerá del cielo.
Por otro lado, agregó que la barriada Villa de las Acacias se planificó para la construcción de 436 viviendas, pero hoy, en lotes de 800 metros, construyen hasta cinco casas.
"Esto ha provocado la saturación del sistema de alcantarillado".
En la barriada se observa el desbordamiento y estancamiento de las aguas servidas que no corren por la obstrucción de las cunetas.
Ellos han intentado comunicarse con el representante del corregimiento de Juan Díaz, pero aseguran que no se ha ocupado del tema.
En este sector se han organizado en un comité para presentar sus quejas y necesidades de forma ordenada.
Villa de las Acacias tiene alrededor de 33 años, con una poblacion de 1, 600 habitantes.
El Comité Cívico Interbarrial por la Defensa de la Vida de Juan Díaz está integrado por varios residentes, quienes desde 1999 realizan un trabajo de prevención y denuncia.
Panamá América conversó con José Carias, del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) sobre cómo solucionarán el problema de las aguas servidas en la barriada Villa de las Acacias.
Carias señaló que pronto realizarán una licitación para iniciar un programa de mantenimiento de las alcantarillas de este sector.
Sin embargo, no fue posible conocer el porqué se aprobó el proyecto para la construcción de la nueva barriada, ubicada a la altura del Corredor Sur, si según los residentes el relleno de tierra provocará inundaciones que llegarán a sus casas.
En el Ministerio de Obras Públicas (MOP) nos indicaron que estos tipos de proyectos eran aprobados por el Ministerio de Vivienda (MIVI), mientras que en esta institución afirmaron que ellos sólo aprueban los planos después de que el MOP e Ingeniería Municipal entregan sus estudios.
Tratamos de comunicarnos con Ingeniería Municipal, pero tampoco respondieron.
Lo cierto es que en el IDAAN están al tanto de que el tema requiere tratamiento especial y aseguraron que eso se está haciendo.
La quebrada La Gallinaza está llena de basura.
¿Qué problemas cree que deben atender las autoriades en este sector?
Enrique Puentes: "Antes, en Villa de Las Acacias teníamos el problema de que los buses del Corredor Sur se estacionaban en la calle, impidiendo el paso de los vehículos, pero ya solucionamos esto, pues pusimos nuestras quejas ante las autoridades".
Yesenia Diaz: "Uno de los problemas que más nos afecta en la barriada es el desbordamiento de las aguas negras. Al estancarse provoca olores desagradables. Pedimos a las autoridades solucionar este problema que afecta la salud de los moradores".
Telma de García: "Desde hace varios años las aguas negras esparcidas en diferentes puntos de la barriada, es uno de los principales problemas que nos afecta. Hemos llamado al IDAAN, pero a la fecha no le han dado solución a este problema que se incrementa".
Marisín Villamil: "En la barriada Altos de Las Acacias, las pandillas se han apoderado de las vías. No podemos transitar en horas de la noche por temor a ser asaltados. Además, los operativos policiales son escasos. Se requiere de más agentes en el área para mantener el orden".
Juan navarro: "La delincuencia juvenil se ha incrementado en este sector. Considero que a los policías se le debe suministrar más automóviles y otros equipos para que puedan realizar sus operativos. También es necesario que se les aumente el salario, pues ellos arriesgan sus vidas".
Montaner es un analista político internacional muy reconocido. En reciente artículo que llamó "El riesgo de Panamá" se refiere a la "abundancia que el Canal ampliado le puede suministrar a nuestro país" y los peligros o riesgos que esa abundancia puede acarrearle a Panamá. "Los países, como la gente, pueden morir de obesidad". Dice también en su análisis que el Canal, que es administrado hoy por los panameños en forma muy responsable y autónoma, podría convertirse en el botín de cualquier gobierno populista, y detalla lo sucedido con el PDV, la compañía de petróleos de Venezuela, que de ser una empresa pública alejada del control político con excelentes resultados, es hoy día un cofre privado del presidente de dicho país para financiar "sus fantasía socialistas del Siglo XXI".
Manifiesta Montaner que "un Canal que genere ingresos multimillonarios sería para los panameños algo parecido al petróleo para los jeques del desierto: la tentación de desarrollar un Estado rentista en el que los ingresos producidos por esos vitales servicios marítimos se utilicen para subsidiar empresas ruinosas, generalmente explotadas por cortesanos deshonestos coludidos con políticos corruptos; pagar por gastos extravagantes; aumentar peligrosamente el número de empleados públicos innecesarios y sostener a una multitud de clientes políticos que le temen al trabajo más que al diablo y que se acostumbran a malvivir de las dádivas del Estado".
Montaner señala que una nación, en este caso Panamá, puede utilizar provechosamente la inesperada lluvia de recursos invirtiendo en todo aquello que propicie la creación de "empresas sanas", y habla mucho de la inversión en la mayor riqueza de un país, que es la educación y la salud. Escribe también la experiencia de los 30 países más prósperos del mundo en la inversión social tendiente a mejorar las condiciones de vida de los desposeídos. Explica cómo esas naciones con economías abiertas y globalizadas creando puestos de trabajo, han podido desarrollar con éxito sus políticas de ayuda a los más necesitados. Montaner nos advierte, también, que si nos equivocamos de rumbo podría suceder en Panamá lo que a los venezolanos: tirar al mar el "maná" que nos caerá del cielo.
Por otro lado, agregó que la barriada Villa de las Acacias se planificó para la construcción de 436 viviendas, pero hoy, en lotes de 800 metros, construyen hasta cinco casas.
"Esto ha provocado la saturación del sistema de alcantarillado".
En la barriada se observa el desbordamiento y estancamiento de las aguas servidas que no corren por la obstrucción de las cunetas.
Ellos han intentado comunicarse con el representante del corregimiento de Juan Díaz, pero aseguran que no se ha ocupado del tema.
En este sector se han organizado en un comité para presentar sus quejas y necesidades de forma ordenada.
Villa de las Acacias tiene alrededor de 33 años, con una poblacion de 1, 600 habitantes.
El Comité Cívico Interbarrial por la Defensa de la Vida de Juan Díaz está integrado por varios residentes, quienes desde 1999 realizan un trabajo de prevención y denuncia.
Panamá América conversó con José Carias, del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) sobre cómo solucionarán el problema de las aguas servidas en la barriada Villa de las Acacias.
Carias señaló que pronto realizarán una licitación para iniciar un programa de mantenimiento de las alcantarillas de este sector.
Sin embargo, no fue posible conocer el porqué se aprobó el proyecto para la construcción de la nueva barriada, ubicada a la altura del Corredor Sur, si según los residentes el relleno de tierra provocará inundaciones que llegarán a sus casas.
En el Ministerio de Obras Públicas (MOP) nos indicaron que estos tipos de proyectos eran aprobados por el Ministerio de Vivienda (MIVI), mientras que en esta institución afirmaron que ellos sólo aprueban los planos después de que el MOP e Ingeniería Municipal entregan sus estudios.
Tratamos de comunicarnos con Ingeniería Municipal, pero tampoco respondieron.
Lo cierto es que en el IDAAN están al tanto de que el tema requiere tratamiento especial y aseguraron que eso se está haciendo.
La quebrada La Gallinaza está llena de basura.
¿Qué problemas cree que deben atender las autoriades en este sector?
Enrique Puentes: "Antes, en Villa de Las Acacias teníamos el problema de que los buses del Corredor Sur se estacionaban en la calle, impidiendo el paso de los vehículos, pero ya solucionamos esto, pues pusimos nuestras quejas ante las autoridades".
Yesenia Diaz: "Uno de los problemas que más nos afecta en la barriada es el desbordamiento de las aguas negras. Al estancarse provoca olores desagradables. Pedimos a las autoridades solucionar este problema que afecta la salud de los moradores".
Telma de García: "Desde hace varios años las aguas negras esparcidas en diferentes puntos de la barriada, es uno de los principales problemas que nos afecta. Hemos llamado al IDAAN, pero a la fecha no le han dado solución a este problema que se incrementa".
Marisín Villamil: "En la barriada Altos de Las Acacias, las pandillas se han apoderado de las vías. No podemos transitar en horas de la noche por temor a ser asaltados. Además, los operativos policiales son escasos. Se requiere de más agentes en el área para mantener el orden".
Juan navarro: "La delincuencia juvenil se ha incrementado en este sector. Considero que a los policías se le debe suministrar más automóviles y otros equipos para que puedan realizar sus operativos. También es necesario que se les aumente el salario, pues ellos arriesgan sus vidas".