El manejo de las encuestas
Que alguien me explique, porque no entiendo lo cristalino y la transparencia de algunas encuentas, sondeos de opinión o muestreos que aparecen en algunos periódicos del país en torno al índice de preferencia que sobre algunos candidatos a puestos de elección advierten de las posibilidades de unos y otros.
Sin embargo, cuando esas estimaciones porcentuales tienden a contradecirse en cuanto a la percepción del encuestado que responde a diferentes tópicos que aborda el encuestador, surge la duda en el lector sobre la veracidad de las mismas.
En un diario de la localidad, y muy recientemente, se dio a luz los resultados de una prestigiosa empresa encuestadora criolla que advertía que los niveles de aprobación de la gestión del presidente Martín Torrijos marcan a abril el 51% de preferencia de los encustados, que la calificaba de excelente y buena. Sin embargo, y en la misma, se señala que la balanza se inclina desfavorablemente en su contra cuando se refiere a si ha cumplido las promesas de campaña.
Conceptúo que esas inconsistencia y discordancias son las que le hacen perder credibilidad, con la propensión a pensarse sobre el amañamiento de números a favor o en contra de los entes objetos de las encuestas.
¿Cómo se entiende que existiendo tanto desencanto en la población por el incumplimiento de promesas electorales, los resultados arrojen cifras a favor de la gestión de este gobierno? Esta situación dicotómica solamente conlleva a pensar en la insustentabilidad del planteo si se compara con la realidad social y económica que vive el país.
¿Cómo se explica que cuando hay un 45.8% de personas encuestadas que cuestiona su transparencia (la de Torrijos) y un 48.8%, que manifiesta la carencia de un plan de gobierno, se traduzca todo ello en un 51.1% de aceptación a la labor de gobierno.
No quisiéramos especular sobre la existencia de manipulación de valores dada la seriedad de estas empresas encuestadoras, pero la frialdad de las cifras y la inconcomitancia de los resultados, nos llevan a guardar nuestras reservas.
Hemos notado otro hecho: Estas encuestas que le arrojan resultados favorables surgen en momentos en que resulta más bajo el perfil del mandatario panameño en cuanto a percepción ciudadana en general, situación circunstancial que crea todavía más suspicacias sobre el manejo de cifras, sobre todo cuando aún prevalece la disconformidad en los grandes sectores de la población.