El matraqueo Continúa
Era de esperarse que con motivo de las celebraciones del centenario el proselitismo político quedara en una especie de limbo, aunque por supuesto ninguna facción desaprovecharía la menor oportunidad que se le presentara.
La más saliente fue la del cantautor que está ahora recibiendo críticas de distintos ángulos, pero todos subrayando su actitud paupérrima en 1994 y subsiguientemente. Debo de hacer referencia a la jugada política del gobierno de querer negarle su matraqueo usando la palanca que supuestamente representaban las tarimas oficiales, lo cual fue contraproducente para el gobierno, pero creo que el trabajo de Lorena Castillo fue bueno mas, sin duda, donde manda capitán no gobierna marinero.
Pasadas estas charadas me he sentido medio aburrido, quizás, debido a que la campaña presidencial ya lleva demasiado tiempo. Lo que ha sido noticia es el famoso debate acerca de la Caja de Seguro Social (CSS) que llevó a cabo Luz María Noli. En el mismo destacan por su corrección o alelasón, dependiendo de quién sea el evaluador, la promesa de Martincito de mejorar el rendimiento y castigar a los patronos morosos. Además, criticó los nombramientos nepotistas de Endara en la CSS. ¡Chuleta, el nepotismo del torrijismo no existió por lo que no merece comentario alguno!
Las propuestas de mi candidato "menos pior", Cuchungo, también sobresalieron: Pedirá la renuncia de los directores y de altos funcionarios de la CSS. No obstante, la propuesta más peluda es la del referendo entre los asegurados para que ellos decidan el plan a seguir. De esto no sé qué pensar. Por un lado es verdad que todas las partes implicadas en las negociaciones acerca de la CSS no se ponen de acuerdo, así como que los candidatos no se atreven a estirar el cuello.
Es evidente que la solución de los problemas de la CSS pasan por el pago de las deudas del gobierno y de los patronos atrasados queriendo o sin querer; de que los asegurados no abusen de sus privilegios; de que se mejore la atención a los cuentahabientes y, por supuesto, la administración de la CSS; y de que los dirigentes obreros traten de representarlos correctamente, sin los consabidos tranques que poco respaldo les genera y que se dejen de hablar como si estuviéramos en plena guerra fría. Reflexionando sobre estos pocos problemas, que no son todos, la idea de Cuchungo pareciera buena. Por otra parte, existe mucha duda y desconfianza que los propios asegurados echen a un lado sus intereses muy personales y piensen en el bienestar verdadero de la institución y sus asegurados.
Mientras tanto, los otros enormes problemas del país continúan sin solución. El principal ejemplo es el desempleo. También está el relativo al camino de Boquete a Cerro Punta que es importante no sólo por el daño ecológico que puede representar, sino por aquello de quiénes saldrían beneficiados aparentemente por nepotismo y de si el gobierno actual está dispuesto a hacer lo que le place con el mismo desprecio que ha tratado a la opinión pública en muchas otras ocasiones.
No se puede pasar por alto las repentinas o, más bien, atrasadas acusaciones que ha hecho el Contralor contra destacados personajes de la administración anterior, entre los cuales sobresale el primo de Martincito.
No hay espacio suficiente en una columna de este tipo para enumerar, sin exclusiones, todas las acciones, actitudes y matraqueos que están en la mente de la ciudadanía y que con frecuencia muchas personas sospechan que tienen trasfondos políticos. Por ejemplo, el molote de la Port Engineering and Consultants Corp. S.A. (PECC) y de otras iniciales inolvidables (estoy pensando en el CEMIS, Panama Port Company (PPC) cuya exoneración multimillonaria no cabe en un congelador corriente). Soy tan suspicaz, o mal pensado, que creo que lo del camino Boquete-Cerro Punta va a terminar como el caso de Punta Mala, algún hidalgo pariente va a finiquitar la jodienda del asunto. Bueno, qué diablos, quizás estoy portándome como un anciano cascarrabias.
Pero, sin embargo, tengo que insistir porque creo que todos estos problemas necesitan atacarse con conocimiento, determinación, y amor de patria, aunque estoy consciente de que muchos de ellos se afrontarán cuando yo esté vagando junto al velo de la nube de Gaspar Octavio.
La más saliente fue la del cantautor que está ahora recibiendo críticas de distintos ángulos, pero todos subrayando su actitud paupérrima en 1994 y subsiguientemente. Debo de hacer referencia a la jugada política del gobierno de querer negarle su matraqueo usando la palanca que supuestamente representaban las tarimas oficiales, lo cual fue contraproducente para el gobierno, pero creo que el trabajo de Lorena Castillo fue bueno mas, sin duda, donde manda capitán no gobierna marinero.
Pasadas estas charadas me he sentido medio aburrido, quizás, debido a que la campaña presidencial ya lleva demasiado tiempo. Lo que ha sido noticia es el famoso debate acerca de la Caja de Seguro Social (CSS) que llevó a cabo Luz María Noli. En el mismo destacan por su corrección o alelasón, dependiendo de quién sea el evaluador, la promesa de Martincito de mejorar el rendimiento y castigar a los patronos morosos. Además, criticó los nombramientos nepotistas de Endara en la CSS. ¡Chuleta, el nepotismo del torrijismo no existió por lo que no merece comentario alguno!
Las propuestas de mi candidato "menos pior", Cuchungo, también sobresalieron: Pedirá la renuncia de los directores y de altos funcionarios de la CSS. No obstante, la propuesta más peluda es la del referendo entre los asegurados para que ellos decidan el plan a seguir. De esto no sé qué pensar. Por un lado es verdad que todas las partes implicadas en las negociaciones acerca de la CSS no se ponen de acuerdo, así como que los candidatos no se atreven a estirar el cuello.
Es evidente que la solución de los problemas de la CSS pasan por el pago de las deudas del gobierno y de los patronos atrasados queriendo o sin querer; de que los asegurados no abusen de sus privilegios; de que se mejore la atención a los cuentahabientes y, por supuesto, la administración de la CSS; y de que los dirigentes obreros traten de representarlos correctamente, sin los consabidos tranques que poco respaldo les genera y que se dejen de hablar como si estuviéramos en plena guerra fría. Reflexionando sobre estos pocos problemas, que no son todos, la idea de Cuchungo pareciera buena. Por otra parte, existe mucha duda y desconfianza que los propios asegurados echen a un lado sus intereses muy personales y piensen en el bienestar verdadero de la institución y sus asegurados.
Mientras tanto, los otros enormes problemas del país continúan sin solución. El principal ejemplo es el desempleo. También está el relativo al camino de Boquete a Cerro Punta que es importante no sólo por el daño ecológico que puede representar, sino por aquello de quiénes saldrían beneficiados aparentemente por nepotismo y de si el gobierno actual está dispuesto a hacer lo que le place con el mismo desprecio que ha tratado a la opinión pública en muchas otras ocasiones.
No se puede pasar por alto las repentinas o, más bien, atrasadas acusaciones que ha hecho el Contralor contra destacados personajes de la administración anterior, entre los cuales sobresale el primo de Martincito.
No hay espacio suficiente en una columna de este tipo para enumerar, sin exclusiones, todas las acciones, actitudes y matraqueos que están en la mente de la ciudadanía y que con frecuencia muchas personas sospechan que tienen trasfondos políticos. Por ejemplo, el molote de la Port Engineering and Consultants Corp. S.A. (PECC) y de otras iniciales inolvidables (estoy pensando en el CEMIS, Panama Port Company (PPC) cuya exoneración multimillonaria no cabe en un congelador corriente). Soy tan suspicaz, o mal pensado, que creo que lo del camino Boquete-Cerro Punta va a terminar como el caso de Punta Mala, algún hidalgo pariente va a finiquitar la jodienda del asunto. Bueno, qué diablos, quizás estoy portándome como un anciano cascarrabias.
Pero, sin embargo, tengo que insistir porque creo que todos estos problemas necesitan atacarse con conocimiento, determinación, y amor de patria, aunque estoy consciente de que muchos de ellos se afrontarán cuando yo esté vagando junto al velo de la nube de Gaspar Octavio.