El New York de ayer y el de hoy
Cuántas veces he visitado New York? Francamente no lo sé; he perdido la cuenta. La primera vez fue, creo, hace más de 50 años.
Muchas cosas han cambiado en la gran metrópolis en este medio siglo. En New York adquirieron fama muchos panameños. Ayer se destacaba José Quintero, mejor conocido por "Chemín", dirigiendo en Broadway las obras de Eugene O"Neil. Héctor López, primer nacional que vistió el uniforme de los "Yankees". Fue su cuarto bate y gran jonronero. En los hipódromos de Acueduct y Belmont sobresalieron "Mañe" Icaza y Braulio Baeza. Sitios tan famosos como el Carneggie Hall en donde el "Tenor de Las Américas", Pedro Vargas, tuvo su concierto y el Metropolitan donde Margot Fonteyn bailando "La Muerte del Cisne" se llenó de gloria, han dado paso al Lincoln Center hoy gema del arte newyorkino.
Nuestros embajadores Aquilino Boyd, Alejandro Remón, Ernesto De la Ossa y Jorge Illueca, entre otros panameños distinguidos, estaban muy bien relacionados y eran muy respetados en los círculos diplomáticos de las Naciones Unidas, donde en varias ocasiones tuvieron la representación de nuestro país.
El Morocco, Havana-Madrid, Copacabana, el Stork Club y muchos otros "nights clubs" famosos de la época fueron desapareciendo. Los grandes "shows" que allí se presentaban con reconocidos y populares artistas dieron paso a las "discotecas" y a los "musicales" en los teatros de Brodway. El Park Sheraton con su "Marmaid Bar" y sus espectaculares acuarios, fue sitio preferido de muchos panameños en las décadas de los 40 y 50, también desapareció. Allí en su barbería fue acribillado a balazos el notorio gángster Anastasia.
Las famosas orquestas latinas de Xavier Cugat, Sonora Matancera y Noro Morales, entre otras, y cantantes como Miguelito Valdés, así como las aplaudidas bandas de Guy Lombardo, Glen Miller, Artie Shaw, los hermanos Dorsey y Bernie Goodman fueron poco a poco desintegrándose y pasaron de moda. Hoy hay innumerables grupos estridentes que atraen a la juventud, pero que son de poca duración.
En los círculos deportivos "Mano de Piedra" Durán es muy admirado. Son varios los boxeadores panameños que subieron a los "tinglados" del Madisson Square Garden. Algunos se cubrieron de gloria y otros, lamentablemente, pusieron fin a sus carreras. Mariano Rivera se destaca hoy como una de las grandes glorias del baseball y muy pocos dudan de que al retirarse se una a Rod Carew, como el segundo panameño en ingresar al "Salón de la Fama".
Los hoteles "5 estrellas" como el Plaza, Sherry-Netherland y el Waldorf-Astoria mantienen su bien ganado prestigio, al igual que famosos restaurantes como el Bernardin, el Four Seasons, Le Cirque y Café des Artistes; y el "21", no tan popular como antes, se mantiene en el mismo sitio en la Calle 52 y sigue atrayendo a sus viejos clientes a sus exquisitos almuerzos.
Wall Street fue y es el gran Centro Financiero Mundial. En su Bolsa se realizan las principales transacciones internas y externas de distintas nacionalidades. Las economías de todos los países capitalistas y aún los no capitalistas giran alrededor de los fluctuaciones y de los intereses bancarios que en New York se fijan.
New York cambia, pero no envejece. Es la ciudad del movimiento perpetuo, del bullicio, de los grandes almacenes de la 5ª Avenida, de los centros de cultura, de sus muchos y ricos museos del arte y el deporte. Paris simboliza la belleza; Washington el centro político; Roma la historia del cristianismo; Atenas la cuna de la civilización. New York recoge un poco de todo. Es, sin duda, la Capital del Mundo.
Muchas cosas han cambiado en la gran metrópolis en este medio siglo. En New York adquirieron fama muchos panameños. Ayer se destacaba José Quintero, mejor conocido por "Chemín", dirigiendo en Broadway las obras de Eugene O"Neil. Héctor López, primer nacional que vistió el uniforme de los "Yankees". Fue su cuarto bate y gran jonronero. En los hipódromos de Acueduct y Belmont sobresalieron "Mañe" Icaza y Braulio Baeza. Sitios tan famosos como el Carneggie Hall en donde el "Tenor de Las Américas", Pedro Vargas, tuvo su concierto y el Metropolitan donde Margot Fonteyn bailando "La Muerte del Cisne" se llenó de gloria, han dado paso al Lincoln Center hoy gema del arte newyorkino.
Nuestros embajadores Aquilino Boyd, Alejandro Remón, Ernesto De la Ossa y Jorge Illueca, entre otros panameños distinguidos, estaban muy bien relacionados y eran muy respetados en los círculos diplomáticos de las Naciones Unidas, donde en varias ocasiones tuvieron la representación de nuestro país.
El Morocco, Havana-Madrid, Copacabana, el Stork Club y muchos otros "nights clubs" famosos de la época fueron desapareciendo. Los grandes "shows" que allí se presentaban con reconocidos y populares artistas dieron paso a las "discotecas" y a los "musicales" en los teatros de Brodway. El Park Sheraton con su "Marmaid Bar" y sus espectaculares acuarios, fue sitio preferido de muchos panameños en las décadas de los 40 y 50, también desapareció. Allí en su barbería fue acribillado a balazos el notorio gángster Anastasia.
Las famosas orquestas latinas de Xavier Cugat, Sonora Matancera y Noro Morales, entre otras, y cantantes como Miguelito Valdés, así como las aplaudidas bandas de Guy Lombardo, Glen Miller, Artie Shaw, los hermanos Dorsey y Bernie Goodman fueron poco a poco desintegrándose y pasaron de moda. Hoy hay innumerables grupos estridentes que atraen a la juventud, pero que son de poca duración.
En los círculos deportivos "Mano de Piedra" Durán es muy admirado. Son varios los boxeadores panameños que subieron a los "tinglados" del Madisson Square Garden. Algunos se cubrieron de gloria y otros, lamentablemente, pusieron fin a sus carreras. Mariano Rivera se destaca hoy como una de las grandes glorias del baseball y muy pocos dudan de que al retirarse se una a Rod Carew, como el segundo panameño en ingresar al "Salón de la Fama".
Los hoteles "5 estrellas" como el Plaza, Sherry-Netherland y el Waldorf-Astoria mantienen su bien ganado prestigio, al igual que famosos restaurantes como el Bernardin, el Four Seasons, Le Cirque y Café des Artistes; y el "21", no tan popular como antes, se mantiene en el mismo sitio en la Calle 52 y sigue atrayendo a sus viejos clientes a sus exquisitos almuerzos.
Wall Street fue y es el gran Centro Financiero Mundial. En su Bolsa se realizan las principales transacciones internas y externas de distintas nacionalidades. Las economías de todos los países capitalistas y aún los no capitalistas giran alrededor de los fluctuaciones y de los intereses bancarios que en New York se fijan.
New York cambia, pero no envejece. Es la ciudad del movimiento perpetuo, del bullicio, de los grandes almacenes de la 5ª Avenida, de los centros de cultura, de sus muchos y ricos museos del arte y el deporte. Paris simboliza la belleza; Washington el centro político; Roma la historia del cristianismo; Atenas la cuna de la civilización. New York recoge un poco de todo. Es, sin duda, la Capital del Mundo.