El nombre del juego
Amigo personal del Presidente, jefe de la campaña presidencial, miembro del círculo más íntimo de los asesores del Ejecutivo, Ministro de Obras Públicas, primero, y de Economía y Finanzas después, así podría describirse de forma objetiva la carrera política reciente de quien actualmente funge como Contralor General.
Uno se pregunta si una persona con ese perfil es la más adecuada para fiscalizar los actos del Ejecutivo y velar por el patrimonio de la Nación de modo independiente. Más bien parece que su objetivo en la Contraloría es cuidar al Presidente y a su señora esposa de que algún insuceso los pueda fastidiar, ya sea por culpa, negligencia o dolo. No de otra forma puede ser entendida su reciente declaración de que la colección de esculturas denominada los "Juegos de antaño" -actualmente desaparecida luego de estar bajo la custodia del Despacho de la Primera Dama- ya no era parte del patrimonio público, pues habían sido dadas en donación a una entidad no-gubernamental presidida por quien fungiera como Primera Dama en el gobierno anterior.
Esas vergonzosas declaraciones se suman a la inexplicable renuencia del Ministro de la Presidencia de entregarle al Ministerio Público los documentos solicitados por este en su pesquisa, y al sepulcral silencio que guarda el despacho en cuestión. Evidentemente, el Contralor es un buen jugador de equipo. La pregunta es cómo se llama este juego.