El nuevo partido político
La última vez que el ex presidente Guillermo Endara estuvo en Chiriquí (29 de mayo), fue a mi programa radial y hablamos sobre su intención de formar un nuevo partido político. De cierta forma, yo se lo había sugerido antes de las elecciones; y en David, él anunció, primero, que no volvería al arnulfismo; y segundo, que no se inscribiría en Solidaridad. Quedó, pues, empeñado en un tercer propósito: formar un nuevo colectivo político.
Es lógico que me identificaría con él en este último fin. Pero, hasta ahora, Endara se moviliza extrañamente. La idea de muchos de los que votamos por él nos hacía pensar que con Guillermo Ford y Alejandro Posse empujarían juntos la inscripción del nuevo partido. Pero parece que Endara no piensa así, y hasta donde sé, los líderes que lo acompañaron en la caudalosa votación electoral a su favor, han estado marginados, lo que constituye un error o un olvido que puede resultar negativo en el futuro político del país. En la formación de el nuevo partido opositor no podrían faltar las fuerzas innegables que le darían Ford y Posse ; es más, sin sus seguidores el nuevo partido perdería una fuerza arrolladora. Debe entenderse que liquidado como fuerza política el arnulfismo, ahora Endara, Ford, Posse, y sus simpatizantes, se convertirían en una poderosa coalición opositora que vigilaría las acciones del nuevo gobierno.
De constituirse el nuevo partido con todas las fuerzas de la oposición, el gobierno de Martín Torrijos tendría que marchar correcta y democráticamente bajo la vigilancia de esta gran fuerza.
Sr. Endara, no puede ni debe excluir en la formación del nuevo partido a quienes, juntos con usted, llevaron a gran parte del pueblo a votar por dicha terna en las elecciones. Creo que como yo, muchos panameños están a la expectativa de esta nueva orientación de Endara. Mientras tanto, "miraremos los toros desde la barrera".
El vicepresidente y ministro de Economía, el competente Pedro Solbes, ha debido echar mano de argumentos de dudosa validez -que recuerdan viejas recetas keynesianas- para argumentar que el equilibrio fiscal se alcanzará no cada año, sino en el ciclo de la legislatura (como si los ciclos económicos se ajustaran a los ciclos políticos).
Y al recurrir a esta supuesta flexibilidad -teóricamente "anticíclica"- Solbes ha entrado en un mar de contradicciones.
A ver, ¿cómo se entiende en esa lógica que España haya podido crecer muy por encima de sus vecinos cuando el ciclo era recesivo, aplicando justamente el imperativo de estabilidad fiscal cada año?
Esto acabará mal. Ya verán.
*Analista político mexicano.
©www.aipenet.com
El caso español tiene gran interés porque el gobierno socialista ha vuelto a poner en circulación el falso y obsoleto dilema entre estabilidad y crecimiento para justificarse.
Hasta ahora nadie ha asumido la responsabilidad económica, por lo que pidió a las autoridades que tomen conciencia, porque si su salón hubiese estado abierto y el restaurante más concurrido, "una desgracia mayor habría tocado a varias familias y hoy lo estuviéramos lamentando".
Es lógico que me identificaría con él en este último fin. Pero, hasta ahora, Endara se moviliza extrañamente. La idea de muchos de los que votamos por él nos hacía pensar que con Guillermo Ford y Alejandro Posse empujarían juntos la inscripción del nuevo partido. Pero parece que Endara no piensa así, y hasta donde sé, los líderes que lo acompañaron en la caudalosa votación electoral a su favor, han estado marginados, lo que constituye un error o un olvido que puede resultar negativo en el futuro político del país. En la formación de el nuevo partido opositor no podrían faltar las fuerzas innegables que le darían Ford y Posse ; es más, sin sus seguidores el nuevo partido perdería una fuerza arrolladora. Debe entenderse que liquidado como fuerza política el arnulfismo, ahora Endara, Ford, Posse, y sus simpatizantes, se convertirían en una poderosa coalición opositora que vigilaría las acciones del nuevo gobierno.
De constituirse el nuevo partido con todas las fuerzas de la oposición, el gobierno de Martín Torrijos tendría que marchar correcta y democráticamente bajo la vigilancia de esta gran fuerza.
Sr. Endara, no puede ni debe excluir en la formación del nuevo partido a quienes, juntos con usted, llevaron a gran parte del pueblo a votar por dicha terna en las elecciones. Creo que como yo, muchos panameños están a la expectativa de esta nueva orientación de Endara. Mientras tanto, "miraremos los toros desde la barrera".
El vicepresidente y ministro de Economía, el competente Pedro Solbes, ha debido echar mano de argumentos de dudosa validez -que recuerdan viejas recetas keynesianas- para argumentar que el equilibrio fiscal se alcanzará no cada año, sino en el ciclo de la legislatura (como si los ciclos económicos se ajustaran a los ciclos políticos).
Y al recurrir a esta supuesta flexibilidad -teóricamente "anticíclica"- Solbes ha entrado en un mar de contradicciones.
A ver, ¿cómo se entiende en esa lógica que España haya podido crecer muy por encima de sus vecinos cuando el ciclo era recesivo, aplicando justamente el imperativo de estabilidad fiscal cada año?
Esto acabará mal. Ya verán.
*Analista político mexicano.
©www.aipenet.com
El caso español tiene gran interés porque el gobierno socialista ha vuelto a poner en circulación el falso y obsoleto dilema entre estabilidad y crecimiento para justificarse.
Hasta ahora nadie ha asumido la responsabilidad económica, por lo que pidió a las autoridades que tomen conciencia, porque si su salón hubiese estado abierto y el restaurante más concurrido, "una desgracia mayor habría tocado a varias familias y hoy lo estuviéramos lamentando".