El Pacto de La Pintada
El Pacto de La Pintada fue un acuerdo político circunstancial, que después quedó sin ningún efecto moral y político sujeto a las presiones y al mejor postor, según el rejuego de conveniencias personales y partidistas, muy lejos del deber y la obligación con la patria y sus electores.
Es lastimoso que sus componentes hayan demostrado debilidad e infidelidad entre sí por los efectos de sus intereses y ambiciones personales y políticas. Ese pacto tiene su nombre y vigencia hasta el 31 de agosto, dependiendo de las pujas y repujas de intereses. A partir de allí vendrá otro pacto con el mismo mecanismo y destino.
En síntesis, los pactos y acuerdos en Panamá son negocios políticos entre hombres y partidos, donde los pueblos son los que aportan los votos, la patria los fondos económicos y la nación sólo le queda la indiferencia a sus múltiples necesidades de parte de los políticos tradicionales panameños.
En base a la conducta negativa de los políticos, se hace necesario que los pueblos y su población electoral se preocupen en elevar su grado de cultura política y sean más intransigentes con todo aquel que aspire a una elección popular, a fin de que no se siga explotando a la patria y engañando a sus electores.
Es lastimoso que sus componentes hayan demostrado debilidad e infidelidad entre sí por los efectos de sus intereses y ambiciones personales y políticas. Ese pacto tiene su nombre y vigencia hasta el 31 de agosto, dependiendo de las pujas y repujas de intereses. A partir de allí vendrá otro pacto con el mismo mecanismo y destino.
En síntesis, los pactos y acuerdos en Panamá son negocios políticos entre hombres y partidos, donde los pueblos son los que aportan los votos, la patria los fondos económicos y la nación sólo le queda la indiferencia a sus múltiples necesidades de parte de los políticos tradicionales panameños.
En base a la conducta negativa de los políticos, se hace necesario que los pueblos y su población electoral se preocupen en elevar su grado de cultura política y sean más intransigentes con todo aquel que aspire a una elección popular, a fin de que no se siga explotando a la patria y engañando a sus electores.