El país obsoleto
Después del triunfo contundente del "SI" en el referéndum, debemos volver nuestros ojos al país de una enorme cola de obsoletas particularidades que esperan por un urgente plan de modernización. Ya no hay más excusas, es la hora y el momento de producir el cambio en esta tierra istmeña que es de todos, en la "Patria Nueva" prometida. Y qué mejor momento para soñar que podemos dar el salto hacia el primer mundo que en este mes de noviembre, en el que conmemoramos las efemérides de la República.
La tierra que nos vio nacer requiere una transformación radical del sistema educativo carcomido por la obsolescencia que data de varias décadas, indispensable para producir un ser humano con valores morales, éticos, humanísticos y técnicamente preparado para el mercado global; el sistema de salud, convertido hoy en una fábrica de cadáveres, debe orientarse hacia un sistema integrado de salud; el transporte público de pasajeros, verdaderas trampas de muerte y de caos vehicular, debe abandonar el modelo híbrido e ineficiente de la "cuenta" de los "Diablos rojos" y neveras operados en el eslabón más débil de la cadena por el "palanca" y el "pavo", y sustituirlo por un moderno sistema corporativo de transporte público de pasajeros.
En iguales condiciones de atraso se encuentran los servicios fundamentales como la seguridad pública y el sistema penitenciario, donde los centros de reclusión, así como las calles, avenidas, comunidades y barrios enteros han sido, literalmente, tomados por las bandas de narcotraficantes, por el "sicariato" y las pandillas. En este aspecto el principal objetivo debe ser la eliminación de la impunidad con que actúa el crimen organizado, en sus versiones de "cuello blanco" y de la canallada.
Las particularidades mencionadas suponen en el corto plazo la organización de un "Plan de Emergencia" para crear 20 mil puestos de trabajo productivos (celadores para cuidar las escuelas, trabajadores manuales para limpiar y pintar edificios públicos, y el ornato de áreas públicas); así como la necesidad de alcanzar un gran acuerdo nacional mediante el consenso entre todas las fuerzas políticas y sociales, del cual se derive el Plan de Desarrollo Económico o Proyecto de Nación, de mediano y largo plazo, cuyos ejes fundamentales se centrarían en el crecimiento sostenible y sustentable, la generación de empleos modernos y bien remunerados, el combate a la pobreza, extrema pobreza y la erradicación de la exclusión social.
El Proyecto de nación implica también la modernización del Estado, que está urgido de una amplia reingeniería administrativa capaz de curar el "síndrome" de la corrupción generalizada caracterizada por las prácticas de nepotismo, tráfico de influencias, clientelismo político, el "juega vivo" y el gangsterismo político. Queremos construir un país de primer mundo, para ello debemos trabajar como hombres y mujeres del primer mundo.
(*)Miembro del colectivo BAYANO.
Sostiene que no es riesgoso vivir allí y desde 1994, cuando lo habita con sus dos hijos, sólo la inundación del 17 de septiembre ha afectado sus pertenencias.
Por su parte, Dora Mosquera, de la Junta Comunal de Tocumen, señaló que a esas familias, en tres ocasiones les han ofrecido salir del área, pero se oponen. De 43 sectores, 12 son inundables.
En el distrito capital la situación es crítica, el pasado 16 de octubre se reportó la última inundación en el sector de Las Garzas de Pacora, que afectó a por lo menos ocho comunidades.
Eladia Ortega, residente en el sector 3 de La Mireya, ha visto cómo todos sus vecinos se han mudado, porque la furia de los ríos Cabra y Pacora ha acabado con su tranquilidad.
Ella tiene una niña de un año y hace poco amplió su casa de bloques, incluso no ha salido del área porque le ofrecieron un lote en Paso Blanco y según cuenta, era muy pequeño.
Ortega reconoce que está en un área peligrosa, pero sigue allí.
Por otro lado, Dalila Bernal, jefa de la Unidad de Prevención de Desastres de la Alcaldía de Panamá, recordó que el mal hábito de la disposición de los desechos, provoca inundaciones.
Bernal señaló que se están capacitando a las comunidades en gestión local de riesgos para que sean parte de la solución.
En un recorrido efectuado por Panamá América se comprobó la insistencia de las personas en construir en áreas de peligro, a pesar de que las autoridades han señalado que el sitio es inundable y es prudente desalojar.
Un niño camina por una vereda en El Pantanal de Tocumen donde se puede observar, en la vivienda de la izquierda, el nivel que las aguas alcanzaron en la última inundación. El desastre causó pérdidas considerables en enseres domésticos.
Estas son las condiciones precarias en que las personas en el área inundable de Las Garzas de Pacora, lavan sus ropas. Las medidas de higiene son mínimas, por lo que el riesgo de una epidemia está latente, dado el desborde del río.
La tierra que nos vio nacer requiere una transformación radical del sistema educativo carcomido por la obsolescencia que data de varias décadas, indispensable para producir un ser humano con valores morales, éticos, humanísticos y técnicamente preparado para el mercado global; el sistema de salud, convertido hoy en una fábrica de cadáveres, debe orientarse hacia un sistema integrado de salud; el transporte público de pasajeros, verdaderas trampas de muerte y de caos vehicular, debe abandonar el modelo híbrido e ineficiente de la "cuenta" de los "Diablos rojos" y neveras operados en el eslabón más débil de la cadena por el "palanca" y el "pavo", y sustituirlo por un moderno sistema corporativo de transporte público de pasajeros.
En iguales condiciones de atraso se encuentran los servicios fundamentales como la seguridad pública y el sistema penitenciario, donde los centros de reclusión, así como las calles, avenidas, comunidades y barrios enteros han sido, literalmente, tomados por las bandas de narcotraficantes, por el "sicariato" y las pandillas. En este aspecto el principal objetivo debe ser la eliminación de la impunidad con que actúa el crimen organizado, en sus versiones de "cuello blanco" y de la canallada.
Las particularidades mencionadas suponen en el corto plazo la organización de un "Plan de Emergencia" para crear 20 mil puestos de trabajo productivos (celadores para cuidar las escuelas, trabajadores manuales para limpiar y pintar edificios públicos, y el ornato de áreas públicas); así como la necesidad de alcanzar un gran acuerdo nacional mediante el consenso entre todas las fuerzas políticas y sociales, del cual se derive el Plan de Desarrollo Económico o Proyecto de Nación, de mediano y largo plazo, cuyos ejes fundamentales se centrarían en el crecimiento sostenible y sustentable, la generación de empleos modernos y bien remunerados, el combate a la pobreza, extrema pobreza y la erradicación de la exclusión social.
El Proyecto de nación implica también la modernización del Estado, que está urgido de una amplia reingeniería administrativa capaz de curar el "síndrome" de la corrupción generalizada caracterizada por las prácticas de nepotismo, tráfico de influencias, clientelismo político, el "juega vivo" y el gangsterismo político. Queremos construir un país de primer mundo, para ello debemos trabajar como hombres y mujeres del primer mundo.
(*)Miembro del colectivo BAYANO.
Sostiene que no es riesgoso vivir allí y desde 1994, cuando lo habita con sus dos hijos, sólo la inundación del 17 de septiembre ha afectado sus pertenencias.
Por su parte, Dora Mosquera, de la Junta Comunal de Tocumen, señaló que a esas familias, en tres ocasiones les han ofrecido salir del área, pero se oponen. De 43 sectores, 12 son inundables.
En el distrito capital la situación es crítica, el pasado 16 de octubre se reportó la última inundación en el sector de Las Garzas de Pacora, que afectó a por lo menos ocho comunidades.
Eladia Ortega, residente en el sector 3 de La Mireya, ha visto cómo todos sus vecinos se han mudado, porque la furia de los ríos Cabra y Pacora ha acabado con su tranquilidad.
Ella tiene una niña de un año y hace poco amplió su casa de bloques, incluso no ha salido del área porque le ofrecieron un lote en Paso Blanco y según cuenta, era muy pequeño.
Ortega reconoce que está en un área peligrosa, pero sigue allí.
Por otro lado, Dalila Bernal, jefa de la Unidad de Prevención de Desastres de la Alcaldía de Panamá, recordó que el mal hábito de la disposición de los desechos, provoca inundaciones.
Bernal señaló que se están capacitando a las comunidades en gestión local de riesgos para que sean parte de la solución.
En un recorrido efectuado por Panamá América se comprobó la insistencia de las personas en construir en áreas de peligro, a pesar de que las autoridades han señalado que el sitio es inundable y es prudente desalojar.
Un niño camina por una vereda en El Pantanal de Tocumen donde se puede observar, en la vivienda de la izquierda, el nivel que las aguas alcanzaron en la última inundación. El desastre causó pérdidas considerables en enseres domésticos.
Estas son las condiciones precarias en que las personas en el área inundable de Las Garzas de Pacora, lavan sus ropas. Las medidas de higiene son mínimas, por lo que el riesgo de una epidemia está latente, dado el desborde del río.