EL país que recibirá el próximo presidente
En junio de 2009 tomará posesión como nuevo Presidente de todos los panameños quien resulte electo entre los cuatro candidatos que se han presentado como oferta electoral de los diferentes partidos políticos. Consideramos que cada uno de ellos es consiente del momento social, político, económico por el que atraviesa la nación panameña.
Le tocará recibir un país con una crisis económica producto del alto costo de la vida, el encarecimiento de los artículos de primera necesidad; aunado a los elevados costo de la electrificación y el combustible, fruto de la incapacidad demostrada por los miembros del gobierno en intervenir e implementar programas que pudieran frenar la grave situación, la cual se ha venido agudizando; y por la falta de transparencia para sostener los programas sociales que pudieran aliviar las condiciones de pobreza y de extrema pobreza que azotan a nuestros hermanos indígenas y campesinos.
Luego de 20 años de gobierno democrático, tenemos un país entregado a las trasnacionales que cada día estrangulan más a la economía de este sufrido pueblo; empresas mineras que amenazan con devastar más de 13,684.000 hectáreas de nuestro medio ambiente en el sector de Donoso, la instalación de más de 220 plantas termoeléctricas a lo largo y ancho del territorio Nacional, la destrucción de más de 1,000 hectáreas de manglar en el sector de Coco Solo Norte, y otras mil hectáreas más en Bocas del Toro. Toda esta destrucción de amplias extensiones de tierra es con la anuencia y complicidad del gobierno de turno que ha permitido que estas empresa mantengan una desigualdad social en el país.
Estas situaciones, aunadas a un sistema educativo en crisis, el sistema de salud en camilla, donde el 80% de los usuarios está mal atendidos, y que nunca tiene medicamentos. Además, programas de la CSS como el de VIM, sigue arrojando números rojos. El transporte público se mantiene como un verdadero desastre sin que hasta este momento se vislumbre una solución a esta problemática que afecta a todos los panameños; elevados niveles de inseguridad, producto del fracaso en la implementación de programas serios que pudieran terminar con la delincuencia que se ha tomado las calles de nuestro país.
Enfrentarán el reto de un país que, según Transparencia Internacional, marca un elevado índice de corrupción. Una serie de acto de corrupción donde se han visto involucrados altos funcionarios y algunos de sus colaboradores. El país, con la peor distribución de la riqueza, solamente superado por Haití. En ese renglón, una crisis de valores ha puesto que, hasta este momento, la esperanza del electorado esté centrada en el futuro de la nación.