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El panameño incógnito (II)


Así he querido calificar estos escritos en los que con motivo del centenario republicano que tratamos de celebrar en una mirada retrospectiva e inquisitiva sobre cómo históricamente hemos ido evolucionando hasta llegar a ser lo que ante el mundo manifestamos como característico nuestro. Echaos manos de los escritos del Padre Cicala y continuamos hoy presentando las cualidades que él veía y consigno sobre el panameño de entonces a quien aparentemente lo miraba con simpatía.
Continúa su descripción diciendo: “A favor de la brevedad, dejo de dar noticia a los lectores de un grandísimo número de éstos a los que conocí y traté. Algunos estudian por sí mismos Filosofía y Teología sin maestros, y luego públicamente defienden las conclusiones. Otros resultan médicos tan buenos y peritos que su fama volaba por todas las Provincias y Reinos. Y todos ellos jóvenes de 23 a 24 años. Otros célebres en la historia y geografía y erudiciones poéticas y en otras ciencias por sí mismos, por capricho y gusto de estudiar, preparados con toda perfección. No es fácil formar la lista de todos lo que conocí. Un mulato sacristán nuestro ¿quien lo creería? Conocedor del latín se aplicó al estudio de las Rúbricas y en poco tiempo resultó tan perito en ellas que le llamaban el Maestro, y quien ejercía el cargo de Ordinario se valía de él y era un joven de 21 ó 22 años.
Otra propiedad natural es ser todos elocuentes y muy locuaces, pero con gracia y eficacia en sus expresiones. Amplifican a maravilla un hecho un cuento con una retórica natural y una gracia y elocuencia deliciosas que encantan a los circunstantes. Por ello son tenidos por los demás, como locos y chiflados de carácter, pero no es así, sino que es injuriarlos desvergonzadamente, pues son de espíritu muy vivaz, de ingenio agudo y rápido, de donde les viene ser de carácter natural aquella elocuencia y locuacidad de todos los panameños.
También merece ser elogiada la amable afabilidad que demuestran grandemente los panameños en su trato. Es en verdad un atractivo muy grande para los extranjeros, la extraordinaria afabilidad que los panameños manifiestan hacia ellos. Oí muchas veces de la misma boca del Ilustrísimo Señor Obispo Ariza que siendo limeño, y habiendo sido Oidor durante 20 años en aquella Real Audiencia de Panamá, me decía, aunque los ciudadanos de Panamá no tuvieran otras cualidades para ser apreciados y alabados, que solamente por su afabilidad tan fina para con todos, merecen ser apreciados y estimados por todos con la mayor y más cordial ternura. De hecho cuantos han permanecido en aquella ciudad por algún tiempo, salen de ella con lágrimas en los ojos, lo cual no sucede en ninguna otra ciudad. A esta bella e innata cualidad añaden los panameños la de la más generosa liberalidad. En ésta aventajan singularmente a los ciudadanos de las demás ciudades y reinos, jamás pude encontrar uno solo en todo los grupos de personas, que fuera estrecho de mano, miserable y avaro. ¿Quién lo creería? ¿Conocí familias nobles, pero pobres caídos a baja fortuna, que trabajaban de día y de noche para tener con qué ejercitar su innata generosa liberalidad hacia cuanto les era posible”.
Hasta aquí las buenas cualidades que destaca el escritor siciliano luego vivir un tiempo en Panamá de los años 1700. Podemos ratificar o no algunas de sus efusivas y quizás hiperbólicas apreciaciones. No creo que haya que tomarlas como aseveraciones apodícticas ni de fe. A mi modesto entender, percibo de salida en ellas, una gran simpatía por el panameño. “Nada es verdad, nada es mentira, todo es del color del cristal con que se mira”. O aquel otro sabio aforismo: “Cada quien habla de feria como le va en ella” por lo cual podemos colegir que desde luego, al Padre Cicala los panameños lo trataron bien y de ahí tan efusivas expresiones. Eso es así con todo quisque. Por supuesto que no podemos generalizar, no todos tenían ni tantas ni todas las virtudes que él describe. Es un estilo en el que desafortunadamente caemos cuando nos referimos a grupos humanos o étnicos sea para alabarlos o para vituperarlos. Que es el error por ejemplo de algún diplomático o sacerdote o misionero que se refiere a los nacionales de algún país en forma crítica achacándoles a todos lo que es privativo de algunos pocos. Como cuando decimos: “Uds. los panameños.. o Uds. los santeños.
En resumen liberalidad, elocuencia, gratitud. Sentimos que en la actualidad existe mucho de ello en muchas familias que lo demuestran a diario. Dígase lo mismo respecto al amor al estudio. Mucha gente que se conoce y que no se conoce y que han triunfado en escenarios, en aulas y en paraninfos de universidades extranjeras pero que aquí se les han regateado méritos. Por aquello de que ninguno es profeta en su patria.
Epitomizando el Padre Cicala quiso ser sincero y agradecido con los panameños de la época en que vivió y lo dejó por escrito. Nos hemos de sentir con la autoestima en alto porque descendemos de antepasados dotados de maravillosas virtudes naturales que como valores debemos seguir cultivando no para que se hable bien sino porque lo exige la misma esencia de nuestra nacionalidad.
Los profesionales y seguidores del Partido Arnulfista son lo que mayormente ubican a Jované como de izquierda, según el estudio de opinión pública.
El sociólogo Leis sostiene que Jované no es un líder de la izquierda ya que las organizaciones que luchan por la idea de una CSS autónoma son de todos los sectores del país, no sólo de los grupos ligados a la izquierda.
En tanto, el dirigente comunista Sousa indica que la idea de Jované como líder de los grupos de izquierda o de otra tendencia ideológica habría que verla desde diferentes instancias.
Destaca que Jované con su lucha por un Seguro Social más justo ganó mucha confianza en diversos sectores populares del país, lo que lo convierte en viable como figura política.
Indicó que el fenómeno Jované sólo es un punto de referencia para agrupar a todas las fuerzas de izquierda y no se debe tomar como algo real.
El documento que hace la convocatoria para el nuevo partido rechaza el culto a la personalidad y los liderazgos eternos porque han sido practicas de los partidos tradicionales.

La izquierda ha estado presente en Panamá desde principios del siglo pasado como organización política.
Demetrio Augusto Porras, fue el fundador del Partido Socialista en Panamá.
Para 1930, se funda el Partido Comunista. Su primer secretario general fue Domingo Turner.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, el partido vive una profunda división interna y se optó por una unificación con la democracia, creando un nuevo modelo . En ese período se integran con el partido del Pueblo, siendo su secretario general, Sergio Solano, explicó Rubén Sousa.
Indicó que en 1951, el PC vuelve a retomar la ideología marxista leninista y se unificaron bajo esa nueva doctrina. Son sus máximos dirigentes para esa época Hugo Víctor y Rubén Sousa.
En 1984, el PC participa en las elecciones con un candidato propio a la Presidencia de la República en la figura del extinto Dr. Carlos del Cid.
En los comicios de 1989, el PC apoya la candidatura de Carlos Duque , de la alianza COLINA.
Por apoyar en 1989 la alianza de partidos que afines con la dictadura militar, los sectores de izquierda fueron rechazados luego de la invasión norteamericana de 1989.
Sousa destaca que el propósito del partido es de luchar contra las injusticias, ganar derechos para el pueblo y completar la verdadera liberación nacional de Panamá ya que aunque el tratado Torrijos- Carter, logra algo, aún permanecen elementos de carácter colonial como lo es el tratado de neutralidad.
Manifestó que después del desplome del sistema en Europa, se derrumba el modelo económico y social, pero a juicio del dirigente quedó una cultura socialista y aún en estos países existe la posibilidad de replantear el capitalismo con un sistema más justo.
En Panamá para garantizar la continuidad del partido se creó una coordinadora con tres direcciones operativas, desapareciendo el buró, señaló Sousa.
Indicó que el PC es un partido de cuadro no de masas, pero con un objetivo claro sobre el Panamá que se quiere, con una democracia nacional, pluralista de participación equitativa, patriótica y con un compromiso social.

101 años de Panamá América

 
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