El Papa: Socialismo y religión en Cuba
Mucho dará que hablar, la visita de su Santidad Pablo Sexto, a la hermana isla de Cuba. Los análisis y debates que se deriven de este hecho histórico, van de lo sublime a lo ridículo. La melomanía anticastrista llega hasta el absurdo de predecir una especie de conversión al cristianismo del dirigente e ideólogo marxista, Dr. Fidel Castro Ruz. Otros, imbuidos del mismo espíritu, confundiendo deseos con realidad, concluyen señalando que la presencia del máximo dirigente y patriarca de la fe católica, vino a representar una especie de estocada final a la revolución socialista cubana.
Se requiere de una mentalidad objetiva y desapasionada ideológica y políticamente, para entender el carácter y la naturaleza positiva y constructiva de este reencuentro del pueblo cubano y su revolución socialista con la iglesia católica y sus dirigentes: cierto que pudieran haber algunos desacuerdos y contradicciones entre la Iglesia católica y la revolución socialista. El propio Dr. Fidel Castro así lo manifestó en su discurso de bienvenida al Papa y su Santidad Pablo Sexto en sus respectivas homilías, también lo dejó entrever. Sin embargo, lo destacable son los puntos comunes de encuentro. El Papa dio muestra palpable de entender y comprender la revolución socialista cubana: "que el mundo se abra a Cuba y Cuba se abra al mundo", palabras estas que de seguro resonaron en la conciencia de millones y millones de creyentes cristianos y católicos, llevando un mensaje de solidaridad humana con el pueblo cubano. Su Santidad Pablo Sexto, en todo momento fue respetuoso de la soberanía y la capacidad de autodeterminación de ese hermano pueblo cubano y latinoamericano, llegando incluso a condenar sin aludir directamente a los Estados Unidos, el criminal bloqueo a que está sometida la patria de José Martí.
Los detractores del socialismo cubano han interpretado los grandes actos de masas recepcionado al Papa, como una muestra de deseos de libertad y rechazo a la revolución y a su dirigente Dr., Fidel castro.
Se equivocan y se seguirán equivocando. Confunden la generosidad, bondades, humanismo y ¡porqué no! también la fe de un pueblo, cuyo desarrollo y madurez, le permite entender que socialismo y religión, pueden coexistir.
Consecuencia a la vista, hace algunos días, el gobierno de la República de Guatemala, de acuerdo con un espacio noticioso de la DPA, anunció a través de su cancillería que congruente con el llamado que hizo su Santidad Pablo Sexto, en el sentido de que Cuba se abra al mundo y el mundo a Cuba, este país normalizaba las relaciones diplomáticas con el gobierno de Cuba.
Se requiere de una mentalidad objetiva y desapasionada ideológica y políticamente, para entender el carácter y la naturaleza positiva y constructiva de este reencuentro del pueblo cubano y su revolución socialista con la iglesia católica y sus dirigentes: cierto que pudieran haber algunos desacuerdos y contradicciones entre la Iglesia católica y la revolución socialista. El propio Dr. Fidel Castro así lo manifestó en su discurso de bienvenida al Papa y su Santidad Pablo Sexto en sus respectivas homilías, también lo dejó entrever. Sin embargo, lo destacable son los puntos comunes de encuentro. El Papa dio muestra palpable de entender y comprender la revolución socialista cubana: "que el mundo se abra a Cuba y Cuba se abra al mundo", palabras estas que de seguro resonaron en la conciencia de millones y millones de creyentes cristianos y católicos, llevando un mensaje de solidaridad humana con el pueblo cubano. Su Santidad Pablo Sexto, en todo momento fue respetuoso de la soberanía y la capacidad de autodeterminación de ese hermano pueblo cubano y latinoamericano, llegando incluso a condenar sin aludir directamente a los Estados Unidos, el criminal bloqueo a que está sometida la patria de José Martí.
Los detractores del socialismo cubano han interpretado los grandes actos de masas recepcionado al Papa, como una muestra de deseos de libertad y rechazo a la revolución y a su dirigente Dr., Fidel castro.
Se equivocan y se seguirán equivocando. Confunden la generosidad, bondades, humanismo y ¡porqué no! también la fe de un pueblo, cuyo desarrollo y madurez, le permite entender que socialismo y religión, pueden coexistir.
Consecuencia a la vista, hace algunos días, el gobierno de la República de Guatemala, de acuerdo con un espacio noticioso de la DPA, anunció a través de su cancillería que congruente con el llamado que hizo su Santidad Pablo Sexto, en el sentido de que Cuba se abra al mundo y el mundo a Cuba, este país normalizaba las relaciones diplomáticas con el gobierno de Cuba.