El parlamento europeo y los panameños
Especialista en relaciones empresariales internacionales
Quien necesite dialogar con la Unión Europea (UE) y es condenado al monólogo por una de sus instituciones - en casos de reclamar el incumplimiento de deberes de funcionarios, como por ejemplo de la Comisión Europea (CE) -, y no es un interlocutor "institucionalizado", no debe resignarse, hay otras puertas abiertas, entre ellas, las del Parlamento Europeo.
Algunos conservadores mezquinos califican las reivindicaciones como una "osadía", porque todavía no han vivido una experiencia similar y porque creen que los ciudadanos de países receptores de la cooperación extranjera debemos comportarnos como indigentes para ser mendigos de la ayuda al desarrollo.
En la UE, los ciudadanos denuncian las irregularidades de las instituciones europeas ante distintos órganos jurisdiccionales, como el Tribunal de Primera Instancia de la UE, etc. y son vistos como personas "decentes" porque contribuyen a la transparencia y a la eficiencia de la UE. Los estados miembros también tienen el deber de defender legítimamente sus intereses, etc.
Por ejemplo, hoy España asume ese deber de defender la producción del aceite de oliva, el PE adoptó el informe del europarlamentario español, Jové, quien en unas elocuentes declaraciones que diera en la televisión española, describió, gráficamente, el desconocimiento de realidades ajenas a los quehaceres y orígenes de algunos responsables europeos, entre ellos las del impulsor de las restricciones de la producción del aceite, por lo que irónicamente hipotizó que si dicho señor descendiera al terreno de las plantaciones, se preguntaría ¿por qué las aceitunas no están rellenas de aceitunas.
Así inversamente sucede con los funcionarios de la CE, quienes podrían preguntarse ¿por qué no se quedará callada en el tercer mundo mientras nosotros continuamos ayudándoles sin censuras?
No, porque todas las puertas están abiertas a la justicia por encima de sus voluntades. Una muestra es el PE, quien después de procesar los eventuales méritos de mi Petición (L 33/96) para su posible admisión en el parlamento, certificó en la nota 039728 "... consideró las cuestiones que usted plantea admisibles de conformidad con el Tratado de la Unión Europea, es decir que su objeto incide en el ámbito de las actividades de la U.E.".
Considerado 1. Esta justificación de la admisión de mi Petición por el PE, 2. La Declaración de Panamá del 12/2 que reconoce los derechos humanos y del estado de derecho etc., como base para la colaboración y el diálogo político entre el Grupo de Río y la UE, 3. El conocimiento de los miembros del Grupo de Río y de la UE de la rigurosa investigación periodística en un diario de la localidad relativa a la gestión de los funcionarios de la CE de los derechos humanos dentro de los proyectos de la cooperación al desarrollo y 4. La resistencia al diálogo. Dichos funcionarios de la CE constituyeron el conjunto de circunstancias apropiadas para reiterar mi Petición documentada que incluye la grabación de un programa radial, ante el Presidente del PE José Gil Robles.
La Comisión de Peticiones del PE deberá examinar entre otros contratos suscritos, el Código de Conducta de la Decisión 812914 ya que no puede basarse exclusivamente en la serie de divagaciones e imprecisiones de los funcionarios de la CE declaradas en la nota PE 221.989, visto que el mandato del PE no es legitimizar las incoherencia denunciadas como estilo administrativo aceptable en el "ámbito de las actividades de la UE", y debe tener presente, entre otros, que dichos funcionarios dieron el consentimiento implícito para la violación de los derechos humanos en un proyecto de la CE que se ratificó con un despido ilegal y no prestaron asistencia a una "persona en peligro" de perder el derecho al trabajo, siendo éste un medio lícito de generar ingresos, etc.
Reivindicar, no significa ruptura, sino rectificación para mayor credibilidad. No se reivindica desde el monólogo por lo que hay que recurrir a la opinión pública. Si los reclamos personales son ilegítimos para los conformistas, ¿cómo calificarían las reivindicaciones políticas del socialista Javier Solana, quien combatió ásperamente la adhesión de España a la OTAN antes de ser Ministro de Relaciones Exteriores y luego llegó a ser elegido su Secretario General?
Quien necesite dialogar con la Unión Europea (UE) y es condenado al monólogo por una de sus instituciones - en casos de reclamar el incumplimiento de deberes de funcionarios, como por ejemplo de la Comisión Europea (CE) -, y no es un interlocutor "institucionalizado", no debe resignarse, hay otras puertas abiertas, entre ellas, las del Parlamento Europeo.
Algunos conservadores mezquinos califican las reivindicaciones como una "osadía", porque todavía no han vivido una experiencia similar y porque creen que los ciudadanos de países receptores de la cooperación extranjera debemos comportarnos como indigentes para ser mendigos de la ayuda al desarrollo.
En la UE, los ciudadanos denuncian las irregularidades de las instituciones europeas ante distintos órganos jurisdiccionales, como el Tribunal de Primera Instancia de la UE, etc. y son vistos como personas "decentes" porque contribuyen a la transparencia y a la eficiencia de la UE. Los estados miembros también tienen el deber de defender legítimamente sus intereses, etc.
Por ejemplo, hoy España asume ese deber de defender la producción del aceite de oliva, el PE adoptó el informe del europarlamentario español, Jové, quien en unas elocuentes declaraciones que diera en la televisión española, describió, gráficamente, el desconocimiento de realidades ajenas a los quehaceres y orígenes de algunos responsables europeos, entre ellos las del impulsor de las restricciones de la producción del aceite, por lo que irónicamente hipotizó que si dicho señor descendiera al terreno de las plantaciones, se preguntaría ¿por qué las aceitunas no están rellenas de aceitunas.
Así inversamente sucede con los funcionarios de la CE, quienes podrían preguntarse ¿por qué no se quedará callada en el tercer mundo mientras nosotros continuamos ayudándoles sin censuras?
No, porque todas las puertas están abiertas a la justicia por encima de sus voluntades. Una muestra es el PE, quien después de procesar los eventuales méritos de mi Petición (L 33/96) para su posible admisión en el parlamento, certificó en la nota 039728 "... consideró las cuestiones que usted plantea admisibles de conformidad con el Tratado de la Unión Europea, es decir que su objeto incide en el ámbito de las actividades de la U.E.".
Considerado 1. Esta justificación de la admisión de mi Petición por el PE, 2. La Declaración de Panamá del 12/2 que reconoce los derechos humanos y del estado de derecho etc., como base para la colaboración y el diálogo político entre el Grupo de Río y la UE, 3. El conocimiento de los miembros del Grupo de Río y de la UE de la rigurosa investigación periodística en un diario de la localidad relativa a la gestión de los funcionarios de la CE de los derechos humanos dentro de los proyectos de la cooperación al desarrollo y 4. La resistencia al diálogo. Dichos funcionarios de la CE constituyeron el conjunto de circunstancias apropiadas para reiterar mi Petición documentada que incluye la grabación de un programa radial, ante el Presidente del PE José Gil Robles.
La Comisión de Peticiones del PE deberá examinar entre otros contratos suscritos, el Código de Conducta de la Decisión 812914 ya que no puede basarse exclusivamente en la serie de divagaciones e imprecisiones de los funcionarios de la CE declaradas en la nota PE 221.989, visto que el mandato del PE no es legitimizar las incoherencia denunciadas como estilo administrativo aceptable en el "ámbito de las actividades de la UE", y debe tener presente, entre otros, que dichos funcionarios dieron el consentimiento implícito para la violación de los derechos humanos en un proyecto de la CE que se ratificó con un despido ilegal y no prestaron asistencia a una "persona en peligro" de perder el derecho al trabajo, siendo éste un medio lícito de generar ingresos, etc.
Reivindicar, no significa ruptura, sino rectificación para mayor credibilidad. No se reivindica desde el monólogo por lo que hay que recurrir a la opinión pública. Si los reclamos personales son ilegítimos para los conformistas, ¿cómo calificarían las reivindicaciones políticas del socialista Javier Solana, quien combatió ásperamente la adhesión de España a la OTAN antes de ser Ministro de Relaciones Exteriores y luego llegó a ser elegido su Secretario General?