El pasado en manos de la Asamblea y el Concejo
Desde 1992 he venido tratando de aclarar ciertos puntos de la historia y el Ministerio de Educación únicamente ha emitido pocos conceptos al respecto, habiendo denunciado libros, aportado pruebas en curriculum y tecnología educativa, charlado con profesores, escrito artículos, entrevistas en radio y televisión e interponiéndo quejas en la Procuraduría de la Administración. Deseo aclarar dos puntos: Primero, el Escudo Nacional de Panamá es ilegal e inconstitucional, y no se enseña toda la real historia del mismo. El Ministerio de Educación, el 23 de mayo de 1994 tuvo la contestación de una Consulta firmada por el Procurador de la Administración en donde, entre otras, le comunica al Ministro de Educación "... que en ningún momento ha operado la derogación tácita ni expresa del Decreto 379 de 1953, ya que no existe norma legal que recoja las disposiciones del Decreto en mención", refiriéndose a que dicho Ministerio tiene la obligación de retirar o decomisar los símbolos patrios ilegalmente introducidos, fabricados o usados, con la cooperación de los Alcaldes en sus respectivos distritos, y de la Policía Nacional.
El 5 de mayo de 1993 envié nota al Presidente de la Asamblea Legislativa, con copia al Señor José Antonio Sosa, y nada se me comunicó. El 9 de noviembre de 1999 la Presidencia de la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales recibió otra nota personal, con un Proyecto de Ley para corregir el error legal y un curriculum personal. Fui varias veces y nada ocurrió. El 9 de noviembre de 1999 la Comisión de Educación recibió mi nota, indicando que el mal prevalecía y que deseaba mostrar pruebas y aunque se me informó que las recibirían, nada hicieron. Afortunadamente, con fecha 3 de diciembre de 1999, la Oficina de Participación Ciudadana me manifiesta que es procedente la modificación de la Ley 34 de 1949 y que se elaboraría un anteproyecto y remitiría a la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales. A dicha oficina le suministré un anteproyecto de ley y copias sobre el cuatro de noviembre de 1903. Toca a uno o varios legisladores acoger la propuesta. Segundo, durante décadas, Panamá celebra como fecha de independencia el 3 de noviembre. Presenté ante el Ministerio de Educación, curriculum, las pruebas, y notas a Ministros de Educación de dicho error y nada han hecho, por lo menos nada se me ha comunicado por escrito. El 4 de octubre de 1994, el Subsecretario del Consejo Municipal de Panamá, recibió nota personal al respecto e interesado llamó a El Panamá América, saliendo la notifica el nueve del mismo mes y año, sobre la Independencia de Panamá, el 4 de noviembre de 1903. Con fecha 22 y 24 de febrero 2000, el Consejo de Panamá, recibió nota personal, en donde le solicito se nombre una Comisión, o asignarle la encomienda a una establecida, para escucharme sobre el 4 de noviembre de 1903 y que se pronuncie al respecto. Dicha entidad tiene los originales de Actas, Gacetas y demás documentos. Pueden aclarar el error que ha permanecido por décadas. Panamá se independiza el cuatro de noviembre de 1903 como consta en el Acta Original, en la primera Gaceta Oficial de Panamá de 14 de noviembre de 1903, en el Registro Municipal de 31 de diciembre de 1903, apareciendo el Acta Adicional y Acta Popular donde firmaron más de 500 personas sobre el movimiento político de separación que hubo el 3 de noviembre y la independencia del cuatro de noviembre en el Acta Adicional. Ambos documentos desaparecieron sus originales, porque los busqué en el Consejo de Panamá, bibliotecas, Archivo Nacional, INAC. Se me entregó con fecha 3 de febrero 2000, nota de la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, en la cual se me informa que es viable proceder a elaboración de anteproyecto de Ley para declarar el 4 de noviembre día de la Independencia. Me llamarían para mostrarle a la Comisión pruebas que ya tiene dicha oficina y explicarles mi iniciativa, y así dilucidar el error que el Ministerio de Educación no ha hecho. El 7 de febrero, 2000, remití a su Excelencia, la Señora Presidenta, sobre el particular y me informaron que el nueve del presente, fue enviada a la Ministra de Educación, donde una secretaria me informó que la Señora Ministra la tenía.
Estos dos errores importantes mencionados, pueden solucionarse si el Consejo Municipal y la Asamblea Nacional toman en serio los planteamientos que expongo con pruebas que ellos mismos tienen en sus bibliotecas, lugares donde saqué unas copias. Solicito al lector consciente en nuestro pasado, que si tiene documentos al respecto, autenticados o originales, se sirvan llevarlos al Consejo Municipal de Panamá y a la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa, para que se aclare el error que se ha cometido en el Ministerio de Educación y en libros y textos escolares de historia sobre lo aquí expuesto. Sólo sabiendo la realidad de nuestro pasado, se podrá conformar un porvenir verídico, pero con errores, la juventud jamás podrá saber lo que fuimos y no podrán cimentar bases sólidas para una patria próspera, como le expongo a la Señora Presidenta de Panamá en mi nota: "Necesitamos más cultura en el interior de nuestra conciencia, es imperioso que la política deje a un lado los partidos a que pertenecen los funcionarios públicos, para dedicarse a solventar lo más indispensable de una nación: La educación. Sin ella, ningún pueblo, por más poderoso que sea económicamente, subsiste... No son las leyes el pilar de una república, el pueblo es el regidor de los tribunales, porque con más moral no son indispensables tantos códigos punitivos. La persona que sabe comportarse de acuerdo al bien común, no delinque..."
El 5 de mayo de 1993 envié nota al Presidente de la Asamblea Legislativa, con copia al Señor José Antonio Sosa, y nada se me comunicó. El 9 de noviembre de 1999 la Presidencia de la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales recibió otra nota personal, con un Proyecto de Ley para corregir el error legal y un curriculum personal. Fui varias veces y nada ocurrió. El 9 de noviembre de 1999 la Comisión de Educación recibió mi nota, indicando que el mal prevalecía y que deseaba mostrar pruebas y aunque se me informó que las recibirían, nada hicieron. Afortunadamente, con fecha 3 de diciembre de 1999, la Oficina de Participación Ciudadana me manifiesta que es procedente la modificación de la Ley 34 de 1949 y que se elaboraría un anteproyecto y remitiría a la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales. A dicha oficina le suministré un anteproyecto de ley y copias sobre el cuatro de noviembre de 1903. Toca a uno o varios legisladores acoger la propuesta. Segundo, durante décadas, Panamá celebra como fecha de independencia el 3 de noviembre. Presenté ante el Ministerio de Educación, curriculum, las pruebas, y notas a Ministros de Educación de dicho error y nada han hecho, por lo menos nada se me ha comunicado por escrito. El 4 de octubre de 1994, el Subsecretario del Consejo Municipal de Panamá, recibió nota personal al respecto e interesado llamó a El Panamá América, saliendo la notifica el nueve del mismo mes y año, sobre la Independencia de Panamá, el 4 de noviembre de 1903. Con fecha 22 y 24 de febrero 2000, el Consejo de Panamá, recibió nota personal, en donde le solicito se nombre una Comisión, o asignarle la encomienda a una establecida, para escucharme sobre el 4 de noviembre de 1903 y que se pronuncie al respecto. Dicha entidad tiene los originales de Actas, Gacetas y demás documentos. Pueden aclarar el error que ha permanecido por décadas. Panamá se independiza el cuatro de noviembre de 1903 como consta en el Acta Original, en la primera Gaceta Oficial de Panamá de 14 de noviembre de 1903, en el Registro Municipal de 31 de diciembre de 1903, apareciendo el Acta Adicional y Acta Popular donde firmaron más de 500 personas sobre el movimiento político de separación que hubo el 3 de noviembre y la independencia del cuatro de noviembre en el Acta Adicional. Ambos documentos desaparecieron sus originales, porque los busqué en el Consejo de Panamá, bibliotecas, Archivo Nacional, INAC. Se me entregó con fecha 3 de febrero 2000, nota de la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Nacional, en la cual se me informa que es viable proceder a elaboración de anteproyecto de Ley para declarar el 4 de noviembre día de la Independencia. Me llamarían para mostrarle a la Comisión pruebas que ya tiene dicha oficina y explicarles mi iniciativa, y así dilucidar el error que el Ministerio de Educación no ha hecho. El 7 de febrero, 2000, remití a su Excelencia, la Señora Presidenta, sobre el particular y me informaron que el nueve del presente, fue enviada a la Ministra de Educación, donde una secretaria me informó que la Señora Ministra la tenía.
Estos dos errores importantes mencionados, pueden solucionarse si el Consejo Municipal y la Asamblea Nacional toman en serio los planteamientos que expongo con pruebas que ellos mismos tienen en sus bibliotecas, lugares donde saqué unas copias. Solicito al lector consciente en nuestro pasado, que si tiene documentos al respecto, autenticados o originales, se sirvan llevarlos al Consejo Municipal de Panamá y a la Oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa, para que se aclare el error que se ha cometido en el Ministerio de Educación y en libros y textos escolares de historia sobre lo aquí expuesto. Sólo sabiendo la realidad de nuestro pasado, se podrá conformar un porvenir verídico, pero con errores, la juventud jamás podrá saber lo que fuimos y no podrán cimentar bases sólidas para una patria próspera, como le expongo a la Señora Presidenta de Panamá en mi nota: "Necesitamos más cultura en el interior de nuestra conciencia, es imperioso que la política deje a un lado los partidos a que pertenecen los funcionarios públicos, para dedicarse a solventar lo más indispensable de una nación: La educación. Sin ella, ningún pueblo, por más poderoso que sea económicamente, subsiste... No son las leyes el pilar de una república, el pueblo es el regidor de los tribunales, porque con más moral no son indispensables tantos códigos punitivos. La persona que sabe comportarse de acuerdo al bien común, no delinque..."