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El pastor de las calumnias históricas


Pastor Durán E., distinguido miembro de "Caritas" se ha lanzado, de nuevo por los basurales del anticomunismo. En "El Panamá América" del 10 enero, se refiere con lengua calumniadora a los comunistas, al decir que: "desde los primeros momentos del golpe de Estado... se unieron al régimen militar a condición de que los incluyeran en la planilla estatal"... denomina a los comunistas como "pancistas" cacarea el Durán cuentero que "los pocos miembros consecuentes murieron enfermos y olvidados en las mazmorras". Cita al camarada José del C. Tuñón, como si fuera el amigo de su alma, más con el viejo truco de hacer divisiones. En aquellos años no hubo otros muertos (tal vez su subconciente lo desearía). Y como él es un tipo de Cáritas se cree con derecho a mentir descaradamente. Incluso Durán le echa pullas a Fidel Castro, porque apoyó a Omar). ¿Y a qué viene retomar los restos putrefactos del viejo anticomunismo de don Pinochet y Cia?. Pues a que Durán pertenece a los que aseguran que los comunistas no hicimos ningún aporte a la lucha social y revolucionaria de Panamá. Los comunistas sabíamos que se iba a dar un golpe de Estado en septiembre de 1968. Se vino preparando desde cuando la oligarquía civilera intentaba repertir el proyecto de que Panamá tuviera dos presidentes a la vez: Robles y Delvalle. Unos militares llegaron a la conclusión de que, para resolver esta crisis, era, a su manera, acabar con los gobiernos oligárquicos. Los comunistas sabíamos que el golpe iba a cobrar una dirección anticomunista, por la formación anticomunistas de los militares, y para resguardarse de los norteamericanos.
El golpe ocurre en octubre y descargó su fuerza contra la izquierda, en especial contra los comunistas. La dirección del Partido del Pueblo y cuadros dirigentes en todo el país pararon en las cárceles o en la clandestinidad (dice el mentiroso de Durán que corrimos a buscar empleos del gobierno). A Durán no lo encarcelaron...(Al que esto escribe lo llevaron a la encantadora cárcel de Chitré, pasé allá un lindo año, en donde, incluso escribí tres libros). Luego a la dirección del Partido y a seis arnulfistas nos desterraron (no que nos exiliamos) a Chile. Pasé dos años que me sirvieron en términos de experiencia, estuve en la Universidad de Chile, en Bellas Artes. A Durán le decimos que sus mentiras de que corrimos a apoyar el golpe militar, incluso no era posible por nuestros encarcelamientos, destierros y clandestinidad, bajo la cual vivía el resto partidario. En ese primer período había pugnas entre los militares de la línea dura y anticomunista de Boris Martínez, dispuestos a liquidarnos, y el moderado Torrijos . Estas contradicciones se resuelve, con la expulsión a Miami de Martínez, por haber presentado un plan de reforma agraria, que unos radicales peruanos le habían hecho, y por el frustrado golpe contra Omar, de Sanjur, Silvera y otros. Desaparece la corriente más reaccionaria. Entre tanto, el trabajo de los comunistas que habían quedado en Panamá fue el de orientar a obreros, estudiantes y campesinos, para influir sobre los militares, de manera que el golpe militar derivara hacia un proceso contra el autoritarismo militar y por el desarrollo social y la soberanía. A partir de la década del 70 (en nuestro caso, pudimos ingresar a Panamá en 1972) se puede decir que habiendo ya otras condiciones, alguna de las cuales habían sido creadas por nuestros camaradas, el Partido del Pueblo decidió apoyar lo que denominamos un proceso revolucionario. No hay que olvidar, que entre otros pasos de avance de Torrijos había ocurrido la liquidación de la base gringa de Río Hato y después la derogación de las leyes anticomunistas de los regímenes reaccionarios de Panamá.
No fue, en lo formal, una alianza, todavía seguíamos en la batalla contra elementos militares anticomunistas, que no se avenían a caminar juntos con los comunistas, así como Durán ahora. Nuestra participación con los militares y con Torrijos, en especial, se debió a coincidencias estratégicas entre nuestros planteamientos extratégicos con lo que ya proyectaba Torrijos en su línea anti-oligárquica y anticolonialista, pero no en todas las tácticas, pues todavía los militares mantenían fuera del país al Secretario General del Partido, Rubén D. Sousa. Los comunistas nunca anduvimos tras puestos públicos- aunque a ello teníamos derecho- pero sí ganamos elecciones del poder popular en varios corregimientos, incluso el obrero Darío González Pittí, resultó electo Presidente de la Asamblea Nacional de Representantes de corregimiento, en 1975.
Hoy se da un hecho indiscutible, celebrado, incluso por el gobierno arnulfista: la entrada a los predios de la Tercera Independencia con la liberación de lo que fue "The Canal Zone" y el paso del Canal a manos de la Nación. ¿Se debió todo eso a Pastorcito o a Omar Torrijos o a todos quienes abogamos estratégicamente contra el imperialismo y votamos por dichos tratados? Y esto intranquiliza a los meniscos de Pastorcito. No estuvimos --en nuestro caso - en Panamá, en los días de las guerrillas antimilitaristas y por tanto no sabemos si Pastor encabezó alguna guerrilla por los lados de Búcaro, por donde Porras buscaba las armas que le enviaba Alfaro, durante la guerra de los mil días... Lo cierto es que ya matado el tigre militar panameño, por 26 mil soldados yanquis, Pastorcito, cual guerrillero trasnochado se levanta en armas contra el cuero... y para ñapas se dedica a calumniar a hombres y mujeres revolucionarios y honestos, a quien irresponsablemente acusa de pancistas. Por ello, todo anticomunismo es indecente y sucio y sirve a oscuros intereses, como ocurre con el hijo del que nos hizo la guerra en 1982.

101 años de Panamá América

 
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