" El Patriarca Verde"
Recientemente ha estado entre nosotros Su Toda Santidad, Bartolomé I, Arzobispo de Constantinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico. Sobre su rica personalidad merecen destacarse su profunda identidad cristiana ortodoxa, que lo ha llevado a la promoción y colaboración pan-ortodoxa de cara al mundo contemporáneo. Igualmente, su interés ecuménico que busca la unidad con la Iglesia Católica Romana, rota en 1054, lo cual se expresó en sus encuentros con Juan Pablo II y en su viaje a Lourdes.
Próximamente, por invitación del Patriarca y del Gobierno de Turquía, entre el 28 y el 30 de noviembre el Papa Benedicto XVI viajará a este país para fortalecer más el ecumenismo. También con las iglesias, hijas de la Reforma Bartolomé I ha tenido encuentros con sus líderes, así como con el Consejo Mundial de Iglesias con sede en Ginebra y cuya próxima asamblea en Brasil está invitado a presidir. Finalmente su espíritu interreligioso, dialogante se ha manifestado sobre todo con líderes religiosos y civiles del judaísmo y del islamismo en viajes a sus países en donde predominan estas religiones.
En el aspecto sociopolítico, sus preocupaciones por la justicia social, por la gente más pobre y por la paz en medio de tantos conflictos internacionales, han conseguido que su palabra llena de autoridad moral se haya escuchado oficialmente en sesiones plenarias del Parlamento Europeo y de la UNESCO y en otros foros nacionales e internacionales y que se haya entrevistado con líderes tan diversos como Isaac Rabin, Yaser Arafat y Fidel Castro, entre otros.
Como vemos, los talentos del Arzobispo de Constantinopla son muchos; pero hoy quiero destacar, y de allí el título de este escrito, su interés específico por la preservación del medio ambiente y del ecosistema, a tal punto que ha sido llamado "El Patriarca Verde". En este contexto Bartolomé I ha fomentado el diálogo entre Religión y Ciencia, y no sólo ha escrito y disertado sobre el tema sino que, ya sea como promotor o como colaborador, ha participado con diversos grupos ecologistas en el contacto directo con la naturaleza, sobre todo en "encuentros itinerantes" por ríos y mares del mundo. Algo realmente notable.
En la Universidad de Panamá, que le concedió el Doctorado Honoris Causa al igual que otras universidades en distintos continentes, tuvo una conferencia magistral sobre el tema ecológico. Allí pudimos apreciar su amor profundo por los animales, los bosques y las aguas como hijos e hijas queridas del Dios Creador. Fe y Ecología unidas. El Patriarca siente muy hondamente los daños que están produciendo en el mundo los irrespetos a la naturaleza por egoístas e irreflexivos intereses comerciales y políticos. Estos irrespetos están causando cada vez más sequías y paradójicamente también más inundaciones en el mundo entero. Los males ecológicos terminan siendo males profundamente humanos. Afectan nuestro presente y sobre todo nuestro futuro. Por ello, para Bartolomé I las iglesias tienen que darle mucho más importancia de la que hoy se le da al problema ecológico. Con sus preocupaciones ecológicas es un preclaro ejemplo de un líder humano integral que se mueve desde los elementos físicoquímicos de nuestra madre tierra, y no de pasada, sino con toda fuerza, hasta los más altos niveles espirituales y religiosos, pasando por los políticos, económicos y culturales. Que Dios le permita seguir sembrando las buenas semillas que posee a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Ellos tienen 23 años de conocerse y anteriormente fueron novios durante 10 años. Lo encontramos bastante distanciados de las bancas, permaneciendo juntos y mirando el mar que se encontraba ascendente y sereno.
"En estos momentos nos encontramos recordando viejos tiempos de cuando éramos novios. Escogimos este lugar porque a mí, en lo personal, me gusta la vista hacia el mar porque me trae tranquilidad. Ahora ambos somos súper amigos", dijo Jazmín, sonriendo.
Jazmín recalcó que le gustó el Parque Anayansi porque tiene una accesibilidad próxima al mar, sin embargo, cuando suben los malos olores es donde se hecha todo a perder y no frecuenta el área cuando ocurre esta situación.
Durante el recorrido, también fuimos al Paseo Esteban Huertas en el Casco Antiguo de la ciudad. Allí, amparados por la sombra de los arbustos, encontramos a una pareja de jóvenes en unas de las bancas que no quiso identificarse.
Al momento de abordarlos, el varón contestó que había escogido el lugar por considerarlo que era un sitio tranquilo para pasarlo con la mujer que más quería.
Como pareja, ellos tienen cerca de un año y medio de ser novios. Durante el tiempo en que permanecían juntos habían hablado de todo tipo de cosas, entre ellas, las situaciones que ocurren en la vida y aquellas que suceden entre parejas.
"Escogí este lugar porque es un área que está cerca de donde nosotros residimos que es Calidonia. También este lugar tiene la ventaja que se puede jugar con las sombras cuando el sol cambia de posición. Es un sitio bastante tranquilo, me da paz y vengo con frecuencia", dijo él.
Todas estas parejas tienen un denominador común: todas buscan tener un encuentro de paz y de tranquilidad, rodeados por la naturaleza y el afecto que siente por su amigo o amiga. Algo que debe intensificarse hoy.
Próximamente, por invitación del Patriarca y del Gobierno de Turquía, entre el 28 y el 30 de noviembre el Papa Benedicto XVI viajará a este país para fortalecer más el ecumenismo. También con las iglesias, hijas de la Reforma Bartolomé I ha tenido encuentros con sus líderes, así como con el Consejo Mundial de Iglesias con sede en Ginebra y cuya próxima asamblea en Brasil está invitado a presidir. Finalmente su espíritu interreligioso, dialogante se ha manifestado sobre todo con líderes religiosos y civiles del judaísmo y del islamismo en viajes a sus países en donde predominan estas religiones.
En el aspecto sociopolítico, sus preocupaciones por la justicia social, por la gente más pobre y por la paz en medio de tantos conflictos internacionales, han conseguido que su palabra llena de autoridad moral se haya escuchado oficialmente en sesiones plenarias del Parlamento Europeo y de la UNESCO y en otros foros nacionales e internacionales y que se haya entrevistado con líderes tan diversos como Isaac Rabin, Yaser Arafat y Fidel Castro, entre otros.
Como vemos, los talentos del Arzobispo de Constantinopla son muchos; pero hoy quiero destacar, y de allí el título de este escrito, su interés específico por la preservación del medio ambiente y del ecosistema, a tal punto que ha sido llamado "El Patriarca Verde". En este contexto Bartolomé I ha fomentado el diálogo entre Religión y Ciencia, y no sólo ha escrito y disertado sobre el tema sino que, ya sea como promotor o como colaborador, ha participado con diversos grupos ecologistas en el contacto directo con la naturaleza, sobre todo en "encuentros itinerantes" por ríos y mares del mundo. Algo realmente notable.
En la Universidad de Panamá, que le concedió el Doctorado Honoris Causa al igual que otras universidades en distintos continentes, tuvo una conferencia magistral sobre el tema ecológico. Allí pudimos apreciar su amor profundo por los animales, los bosques y las aguas como hijos e hijas queridas del Dios Creador. Fe y Ecología unidas. El Patriarca siente muy hondamente los daños que están produciendo en el mundo los irrespetos a la naturaleza por egoístas e irreflexivos intereses comerciales y políticos. Estos irrespetos están causando cada vez más sequías y paradójicamente también más inundaciones en el mundo entero. Los males ecológicos terminan siendo males profundamente humanos. Afectan nuestro presente y sobre todo nuestro futuro. Por ello, para Bartolomé I las iglesias tienen que darle mucho más importancia de la que hoy se le da al problema ecológico. Con sus preocupaciones ecológicas es un preclaro ejemplo de un líder humano integral que se mueve desde los elementos físicoquímicos de nuestra madre tierra, y no de pasada, sino con toda fuerza, hasta los más altos niveles espirituales y religiosos, pasando por los políticos, económicos y culturales. Que Dios le permita seguir sembrando las buenas semillas que posee a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Ellos tienen 23 años de conocerse y anteriormente fueron novios durante 10 años. Lo encontramos bastante distanciados de las bancas, permaneciendo juntos y mirando el mar que se encontraba ascendente y sereno.
"En estos momentos nos encontramos recordando viejos tiempos de cuando éramos novios. Escogimos este lugar porque a mí, en lo personal, me gusta la vista hacia el mar porque me trae tranquilidad. Ahora ambos somos súper amigos", dijo Jazmín, sonriendo.
Jazmín recalcó que le gustó el Parque Anayansi porque tiene una accesibilidad próxima al mar, sin embargo, cuando suben los malos olores es donde se hecha todo a perder y no frecuenta el área cuando ocurre esta situación.
Durante el recorrido, también fuimos al Paseo Esteban Huertas en el Casco Antiguo de la ciudad. Allí, amparados por la sombra de los arbustos, encontramos a una pareja de jóvenes en unas de las bancas que no quiso identificarse.
Al momento de abordarlos, el varón contestó que había escogido el lugar por considerarlo que era un sitio tranquilo para pasarlo con la mujer que más quería.
Como pareja, ellos tienen cerca de un año y medio de ser novios. Durante el tiempo en que permanecían juntos habían hablado de todo tipo de cosas, entre ellas, las situaciones que ocurren en la vida y aquellas que suceden entre parejas.
"Escogí este lugar porque es un área que está cerca de donde nosotros residimos que es Calidonia. También este lugar tiene la ventaja que se puede jugar con las sombras cuando el sol cambia de posición. Es un sitio bastante tranquilo, me da paz y vengo con frecuencia", dijo él.
Todas estas parejas tienen un denominador común: todas buscan tener un encuentro de paz y de tranquilidad, rodeados por la naturaleza y el afecto que siente por su amigo o amiga. Algo que debe intensificarse hoy.