El peligro del castrismo agonizante (II)
Joaquín Villalobos, ex comandante guerrillero salvadoreño, expresa que Fidel Castro “no se preparó para pelear contra hombres dispuestos a dar la vida en una huelga de hambre; ni para enfrentar a un puñado de mujeres que protestarían pacíficamente”. Esos hombres y mujeres podrían convertirse en los sepultureros del castrismo. Mientras las Damas de Blanco -esposas y familiares de 75 presos políticos-, y Guillermo Fariñas desafían a la última dictadura de Occidente, continúa agudizándose la crisis socioeconómica.
Cuba era el segundo mayor productor mundial de azúcar de caña y uno de los mayores exportadores. Obtenía producciones anuales que oscilaban entre los seis y ocho millones de toneladas de azúcar. En los últimos años ha llegado a tener que importar azúcar, ya que apenas ha logrado sobrepasar el millón de toneladas producidas, lo más bajo en más de cien años. Aunque el consumo de azúcar está racionado, Cuba consume no menos de setecientas mil toneladas al año. En 2002, el régimen cerró 71 de las 156 fábricas productoras de azúcar; en la zafra de este año sólo funcionaron 44 ingenios.
La BBC reportó sobre el último escándalo de corrupción, donde están involucrados el general Rogelio Acevedo (68 años) y otros altos cargos de la aeronáutica civil cubana.
“Las autoridades cubanas deben poner fin a la represión de la disensión legítima y al hostigamiento de quienes sólo piden justicia y ejercen su derecho a la libertad de expresión” declaró Kerrie Howard, directora adjunta del programa para América de Amnistía Internacional. “Al contrario, deben revisar la legislación represiva de su país y poner en libertad a todas las personas que llevan años recluidas tras ser condenadas en juicios sumarios sobre la base de cargos a menudo infundados”.
¿Cuántos disidentes “más hace falta que mueran en Cuba antes de ser oídos por el gobierno”, preguntó el secretario general de Reporteros sin Fronteras en una conferencia de prensa ofrecida en París el 7/4/2010, en la que señaló que el castrismo “ha acentuado” la represión. “¿Van a tener que morir otros periodistas y disidentes? ¡Basta ya!”, dijo después de hacer oír una declaración del periodista Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed desde hace cuarenta y cinco días para reclamar la liberación de veintiséis presos de conciencia seriamente enfermos.
José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos, afirmó que la situación de los disidentes en Cuba “se ha deteriorado sustantivamente” y mostró su preocupación por el estado de salud de Guillermo Fariñas, asegurando que su muerte sería un “desastre” para el régimen militar cubano.
El grupo disidente Agenda Para la Transición Cubana, al que pertenece Guillermo Fariñas, le propuso al régimen una fórmula “humanitaria” para terminar con la crisis provocada por el ayuno de Fariñas: que en las ‘elecciones’ municipales del 25/4/2010 se le consulte al pueblo sobre qué hacer con los veintiséis presos de conciencia gravemente enfermos, con lo que Fariñas terminaría su huelga cualquiera que fuese el resultado.
Pronto, el 26/7/2010, se cumplirán tres años de que Raúl Castro advirtiera sobre la necesidad de introducir cambios estructurales y conceptuales en el régimen cubano, los cuales continúan sin producirse.
Raúl Castro declaró el 4/4/2010: “este país jamás será doblegado, por una vía u otra, antes prefiere desaparecer como lo demostramos en 1962”. La humanidad estuvo a punto de desaparecer en octubre de 1962, como consecuencia de la Crisis de los Misiles, provocada por el despliegue de ciento sesenta y dos cohetes nucleares soviéticos en Cuba. Fidel Castro ha reconocido que le recomendó a Nikita Jruschev, máximo dirigente de la Unión Soviética, que ante un ataque de Estados Unidos usara las armas nucleares desplegadas en Cuba; también Fidel Castro ha reconocido que Cuba habría quedado totalmente destruida.
Afortunadamente, Jruschev negoció con el presidente Kennedy la retirada de los cohetes nucleares desplegados en Cuba. Eso provocó la ira de Fidel Castro que organizó manifestaciones que coreaban: “Nikita, mariquita, lo que se da no se quita”.
El discurso de Raúl Castro el 4/4/2010 reafirma la debilidad del régimen y de que Fidel Castro está decidido a provocar un baño de sangre, si peligrase su permanencia en el poder. La comunidad internacional debe permanecer muy atenta a los últimos estertores del castrismo.
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