El periódico escolar
El periódico escolar es una iniciativa muy valiosa para que estudiantes que sienten el deseo y la necesidad de informar o compartir con la comunidad escolar, asuntos de interés común, puedan hacerlo, pero, no todos los docentes, se animan a dirigir a los educandos en esta faena, no por la falta de buena intención, más bien por el desconocimiento de cómo ejecutar el proyecto. Comparto, como profesora de Español y escritora, aspectos que orientarán a que nuestros jóvenes puedan canalizar sus intereses y se inicien en la redacción periodística.
Todo periódico, por sencillo o poco voluminoso que sea, pone al lector en comunicación con el mundo próximo o lejano, tiene la obligación de orientar y moralizar. Debe ser variado y atractivo. Aunque sea iniciando esta labor, los alumnos redactores deben saber que el periódico que publicarán debe cumplir con estas funciones: informativa, interpretativa, opinante y la anunciante.
El joven redactor necesitará saber qué está ocurriendo en la escuela, en su comunidad, en el país y en el ámbito internacional para cumplir con la función informativa e interpretará esa realidad; opinará sobre la misma; instruirá sobre asuntos de distracción y entretenimiento y deberá saber dónde adquirir la información que requiere.
Hay diferentes definiciones de la noticia. Puede adaptarse la que la define como un hecho ocurrido o que tiene posibilidades de acaecer. Debe ser novedosa, actual, oportuna. Toda noticia es información, pero no toda información es noticia. No tiene que ser noticia todo lo publicado en el diario, pues según la función que desempeñe el escritor se le denominará: artículo, editorial, etc.
Para facilitar la redacción en un periódico el interesado debe responder a las siguientes preguntas: ¿Qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿quién?, ¿dónde?, y ¿por qué? Resolviendo estas interrogantes redacta en forma organizada su noticia o su artículo.
Quien redacta en un periódico debe ser veraz y no es lícito deformar la realidad de un hecho ni empobrecer la calidad del escrito.
Estos aspectos me parecen los más relevantes que docentes y redactores deben conocer para realizar con éxito la actividad periodística en la que, nuestros muchachos se inicien haciendo pinitos y luego, más de uno se conviertan en excelentes escritores.
Todo periódico, por sencillo o poco voluminoso que sea, pone al lector en comunicación con el mundo próximo o lejano, tiene la obligación de orientar y moralizar. Debe ser variado y atractivo. Aunque sea iniciando esta labor, los alumnos redactores deben saber que el periódico que publicarán debe cumplir con estas funciones: informativa, interpretativa, opinante y la anunciante.
El joven redactor necesitará saber qué está ocurriendo en la escuela, en su comunidad, en el país y en el ámbito internacional para cumplir con la función informativa e interpretará esa realidad; opinará sobre la misma; instruirá sobre asuntos de distracción y entretenimiento y deberá saber dónde adquirir la información que requiere.
Hay diferentes definiciones de la noticia. Puede adaptarse la que la define como un hecho ocurrido o que tiene posibilidades de acaecer. Debe ser novedosa, actual, oportuna. Toda noticia es información, pero no toda información es noticia. No tiene que ser noticia todo lo publicado en el diario, pues según la función que desempeñe el escritor se le denominará: artículo, editorial, etc.
Para facilitar la redacción en un periódico el interesado debe responder a las siguientes preguntas: ¿Qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿quién?, ¿dónde?, y ¿por qué? Resolviendo estas interrogantes redacta en forma organizada su noticia o su artículo.
Quien redacta en un periódico debe ser veraz y no es lícito deformar la realidad de un hecho ni empobrecer la calidad del escrito.
Estos aspectos me parecen los más relevantes que docentes y redactores deben conocer para realizar con éxito la actividad periodística en la que, nuestros muchachos se inicien haciendo pinitos y luego, más de uno se conviertan en excelentes escritores.