El periodismo ambiental
Unos pocos años atrás sería impensable y hasta risible hablar del Periodismo Ambiental en Latinoamérica, mucho menos de participar como tales en un Foro Ciudadano Internacional, como invitados del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Sin embargo, los avances en tal sentido son tan palpables que en la actualidad muchas organizaciones que luchan por el ambiente, como WWF, ya es parte de su agenda cotidiana el capacitar a los periodistas en el tema ambiental.
Tanto los periodistas organizados en la Red de Comunicadores Ambientales de Latinoamérica y El Caribe, como la Red de Periodistas Ambientales de Mesoamérica, son reflejo de la importancia que cada vez tenemos los periodistas en la lucha en todos los campos que ofrece el ambiente y desde las diversas trincheras y herramientas que nos ofrece el Periodismo.
Y es que los problemas ambientales, en menor y mayor grado, son los mismos en Latinoamérica: escasez de agua, pérdida de bosques, avance de la desertificación, sequías, pérdida de la biodiversidad, contaminación del aire y agua dulce, uso intensivo de plaguicidas y agroquímicos, etc., y todos los impactos derivados de ellos.
Dentro de este no nada agradable contexto, los periodistas, faltos del conocimiento necesario para interpretar los fenómenos ambientales y de las relaciones necesarias para aprender y discutir acerca del tema, éramos un sector importante al que sólo llegaban los ecos de las grandes discusiones alrededor del deterioro ambiental y avances en materia de la defensa y recuperación del ambiente, entre otros temas.
En la actualidad los periodistas ya pueden agregarse el calificativo de ambientales, sin temor a recibir la indiferencia, participar como tales en diversos foros y capacitaciones, tener relaciones con diversos sectores y organizaciones, tanto nacionales como internacionales y hasta hacer una Declaración como la del Lago Izabal, en la que se refleja la preocupación de los periodistas por los problemas ambientales y el compromiso personal de trabajar con más conocimiento e instrumentos el tema ambiental.
Asimismo, el que la Red de Comunicación Ambiental de Latinoamérica y El Caribe, haya dado buena acogida a la Declaración del Lago Izabal, tanto que la hizo suya, nos permite augurar buenas relaciones y, por qué no, discusiones alrededor del ambiente, para bien de los pueblos a los que servimos.
Una buena oportunidad para ello es el Foro Ciudadano que el PNUMA organiza el próximo mes en la ciudad de Panamá. Allí, espero que podamos reunirnos para confraternizar, conocer nuestras diferencias y en especial, los lazos que nos unen desde el momento que nos identificamos como Periodistas Ambientales.
*Red Mesoamericana de Periodistas Ambientales. El Salvador, C.A.
Tanto los periodistas organizados en la Red de Comunicadores Ambientales de Latinoamérica y El Caribe, como la Red de Periodistas Ambientales de Mesoamérica, son reflejo de la importancia que cada vez tenemos los periodistas en la lucha en todos los campos que ofrece el ambiente y desde las diversas trincheras y herramientas que nos ofrece el Periodismo.
Y es que los problemas ambientales, en menor y mayor grado, son los mismos en Latinoamérica: escasez de agua, pérdida de bosques, avance de la desertificación, sequías, pérdida de la biodiversidad, contaminación del aire y agua dulce, uso intensivo de plaguicidas y agroquímicos, etc., y todos los impactos derivados de ellos.
Dentro de este no nada agradable contexto, los periodistas, faltos del conocimiento necesario para interpretar los fenómenos ambientales y de las relaciones necesarias para aprender y discutir acerca del tema, éramos un sector importante al que sólo llegaban los ecos de las grandes discusiones alrededor del deterioro ambiental y avances en materia de la defensa y recuperación del ambiente, entre otros temas.
En la actualidad los periodistas ya pueden agregarse el calificativo de ambientales, sin temor a recibir la indiferencia, participar como tales en diversos foros y capacitaciones, tener relaciones con diversos sectores y organizaciones, tanto nacionales como internacionales y hasta hacer una Declaración como la del Lago Izabal, en la que se refleja la preocupación de los periodistas por los problemas ambientales y el compromiso personal de trabajar con más conocimiento e instrumentos el tema ambiental.
Asimismo, el que la Red de Comunicación Ambiental de Latinoamérica y El Caribe, haya dado buena acogida a la Declaración del Lago Izabal, tanto que la hizo suya, nos permite augurar buenas relaciones y, por qué no, discusiones alrededor del ambiente, para bien de los pueblos a los que servimos.
Una buena oportunidad para ello es el Foro Ciudadano que el PNUMA organiza el próximo mes en la ciudad de Panamá. Allí, espero que podamos reunirnos para confraternizar, conocer nuestras diferencias y en especial, los lazos que nos unen desde el momento que nos identificamos como Periodistas Ambientales.
*Red Mesoamericana de Periodistas Ambientales. El Salvador, C.A.