El petróleo venezolano: arma política y pobreza
En algunas ocasiones me he referido a artículos que Andrés Oppenheimer, prestigioso periodista chileno, ha escrito para varios diarios del continente. En reciente análisis, se refirió ampliamente al desenvolvimiento de la economía venezolana. Se desprende de la lectura del mismo, que el petróleo como fuente de riqueza, no ha logrado efectos positivos en la economía de Venezuela. Le ha servido, eso sí, al presidente Hugo Chávez como arma política de gran valor, pero no para mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas.
Chávez ha suscrito con algunos países, en especial con Cuba, contratos de suministro de petróleo a precios y condiciones muy favorables para esas naciones. Ese petróleo lo viene utilizando como parte de su estrategia política para ir "vendiendo" lo que el llama la "Gran Sociedad Bolivariana". Su retórica anti-norteamericana la afianza en algunas naciones latinoamericanas con ofrecimientos de petróleo. Busca con ellos fortalecer su imagen de líder opuesto a todas las políticas de globalización del área, los tratados de libre comercio y de las aperturas de mercados, etc., que lidera Washington.
La República de Panamá, a pesar de todos los esfuerzos desplegados por sus autoridades, no ha podido lograr ningún acuerdo en cuanto al suministro y precios del petróleo venezolano. Las relaciones entre los dos países han tenido sus altas y bajas a raíz del indulto otorgado por la presidenta Mireya Moscoso al cubano Luis Posada Carriles. Esto puede deberse, en el fondo, me imagino, a las diferencias ideológicas que existen entre Panamá y Venezuela.
Se colige del trabajo de Andrés Oppenheimer que el petróleo venezolano le ha proporcionado al presidente Chávez, mandatario de la nación suramericana un arma política formidable, pero que también la ha sumido en gran pobreza.
Dice Oppenheimer que cuando Hugo Chávez asumió el poder, el barril del petróleo tenía un precio de sólo $9.00, el cual en la actualidad está por encima de los $62. Este aumento extraordinario no guarda relación alguna con el empobrecimiento de sus ciudadanos.
Según el articulista, el Fondo de Desarrollo Humanitario de las Naciones Unidas, en su informe correspondiente al presente año, indica que el ingreso per cápita del venezolano se redujo de $5, 380 a $4, 900 en 2 años y la pobreza extrema de los mismos subió del 15% al 23% en la última década.
Sin embargo, pronostica, que el presidente Chávez ganará fácilmente la reelección en el año 2007. La explicación de este fenómeno muy contradictorio la explica él sosteniendo que el pueblo venezolano mientras más pobre es más dependencia tiene de la política de largueza de Chávez. Es decir, que la pobreza lo favorece aunque esto sea un contrasentido poco comprensible.
Las causas del deterioro anterior en que está la economía venezolana se debe, entre otras cosas, al desgreño administrativo, a las políticas de Chávez de combatir consistentemente a la empresa privada que ha provocado que en los últimos años hayan cerrado sus actividades más de 7,000 compañías. El desempleo, a consecuencia de ello, ascendió a niveles altísimos.
Concluímos, pues, que el petróleo puede ser un arma de gran poder político para las naciones, pero que no siempre produce riqueza y mejoramiento social en las clases más necesitadas. Venezuela no puede ser mejor ejemplo.
Chávez ha suscrito con algunos países, en especial con Cuba, contratos de suministro de petróleo a precios y condiciones muy favorables para esas naciones. Ese petróleo lo viene utilizando como parte de su estrategia política para ir "vendiendo" lo que el llama la "Gran Sociedad Bolivariana". Su retórica anti-norteamericana la afianza en algunas naciones latinoamericanas con ofrecimientos de petróleo. Busca con ellos fortalecer su imagen de líder opuesto a todas las políticas de globalización del área, los tratados de libre comercio y de las aperturas de mercados, etc., que lidera Washington.
La República de Panamá, a pesar de todos los esfuerzos desplegados por sus autoridades, no ha podido lograr ningún acuerdo en cuanto al suministro y precios del petróleo venezolano. Las relaciones entre los dos países han tenido sus altas y bajas a raíz del indulto otorgado por la presidenta Mireya Moscoso al cubano Luis Posada Carriles. Esto puede deberse, en el fondo, me imagino, a las diferencias ideológicas que existen entre Panamá y Venezuela.
Se colige del trabajo de Andrés Oppenheimer que el petróleo venezolano le ha proporcionado al presidente Chávez, mandatario de la nación suramericana un arma política formidable, pero que también la ha sumido en gran pobreza.
Dice Oppenheimer que cuando Hugo Chávez asumió el poder, el barril del petróleo tenía un precio de sólo $9.00, el cual en la actualidad está por encima de los $62. Este aumento extraordinario no guarda relación alguna con el empobrecimiento de sus ciudadanos.
Según el articulista, el Fondo de Desarrollo Humanitario de las Naciones Unidas, en su informe correspondiente al presente año, indica que el ingreso per cápita del venezolano se redujo de $5, 380 a $4, 900 en 2 años y la pobreza extrema de los mismos subió del 15% al 23% en la última década.
Sin embargo, pronostica, que el presidente Chávez ganará fácilmente la reelección en el año 2007. La explicación de este fenómeno muy contradictorio la explica él sosteniendo que el pueblo venezolano mientras más pobre es más dependencia tiene de la política de largueza de Chávez. Es decir, que la pobreza lo favorece aunque esto sea un contrasentido poco comprensible.
Las causas del deterioro anterior en que está la economía venezolana se debe, entre otras cosas, al desgreño administrativo, a las políticas de Chávez de combatir consistentemente a la empresa privada que ha provocado que en los últimos años hayan cerrado sus actividades más de 7,000 compañías. El desempleo, a consecuencia de ello, ascendió a niveles altísimos.
Concluímos, pues, que el petróleo puede ser un arma de gran poder político para las naciones, pero que no siempre produce riqueza y mejoramiento social en las clases más necesitadas. Venezuela no puede ser mejor ejemplo.