El plan Juliao
El domingo pasado, el Ing. Víctor Juliao, ministro de Economía tuvo una larga e interesante entrevista por Radio Caracol, en la cual dio amplias explicaciones sobre el plan del gobierno de vender el 49% de las acciones que posee de la empresa Cable & Wireless, del pago de parte de la deuda externa (recompra de Bonos Bradys) y esbozó, muy someramente, el uso que se le podría dar a los fondos que se obtengan en dichas transacciones. Utilizó un tono conciliador sin la rigidez que adoptan otros funcionarios.
Hubo dos posiciones destacadas por el señor Juliao en dicha entrevista radial, que considero muy positivas y que pudieran lograr un consenso de opiniones en este importante tema. Declaró, de la manera más enfática, que dedicará los próximos dos meses a presentar el plan económico del gobierno y las reformas fiscales a todos los partidos políticos y a todas las fuerzas organizadas de los distintos componentes de nuestra sociedad. Invitó al aporte colectivo para lograr el "enriquecimiento" del proyecto. Ofreció -y esto es muy importante- presentar, en detalles, todas las inversiones que se propone hacer el gobierno con el dinero que se obtenga de estas operaciones financieras.
Dijo el ministro Juliao que él no considera que nuestro país pueda seguir endeudándose sin poner en peligro el normal funcionamiento de las operaciones del Gobierno Nacional. Estimó que nuestra deuda externa debe reducirse a niveles de los $5 MM a $6MM si queremos poder destinar las partidas necesarias en el presupuesto para atender los requerimientos mínimos de inversiones en las áreas sociales.
El de la entrevista radial del domingo fue un ministro optimista y firme creyente en nuestro futuro promisorio; estimó que a partir del 2002 nuestro crecimiento estará por encima del 6%, lo cual, por supuesto, sería muy positivo de lograrse.
Ante un tema tan controversial como el que nos ocupa es muy sano que se hagan todos los esfuerzos, como anunció el ministro Juliao que se propone hacer, por lograr el mayor respaldo a unas operaciones económicas que tendrán su repercusión no sólo en este gobierno, sino en otros que los sucederán.
Esta política de amplia consulta que se anunció el domingo deberá ser la tónica a seguir por el gobierno en todos los asuntos de trascendencia nacional. Sólo así, con la participación colectiva y el respaldo de las mayorías, es la única forma que tendremos éxito en lograr el progreso necesario que le pueda proporcionar a todos los habitantes de este país, en especial, a los marginados, mejores días.
La economía no es una ciencia exacta. Los más reputados economistas, muchas veces, chocan entre sí y mantienen en sus políticas posiciones diametralmente opuestas. Si a esto, la diversidad de criterios, añadimos el ingrediente político tenemos, como lo es cualquier plan de desarrollo para un país, que se hace indispensable la más amplia consulta posible y lograr para el mismo el aval mayoritario de las fuerzas vivas del país.
Esperaré las explicaciones adicionales que ofreció hacer el ministro Juliao y, sobre todo, conocer cuál es oficialmente el tope que el gobierno quiere darle a nuestras obligaciones externas y cómo y en qué se van a utilizar los dineros "frescos" que se obtengan de aprobarse lo que podemos llamar el "plan Juliao", para poder expresarme responsablemente sobre el tema.
Hubo dos posiciones destacadas por el señor Juliao en dicha entrevista radial, que considero muy positivas y que pudieran lograr un consenso de opiniones en este importante tema. Declaró, de la manera más enfática, que dedicará los próximos dos meses a presentar el plan económico del gobierno y las reformas fiscales a todos los partidos políticos y a todas las fuerzas organizadas de los distintos componentes de nuestra sociedad. Invitó al aporte colectivo para lograr el "enriquecimiento" del proyecto. Ofreció -y esto es muy importante- presentar, en detalles, todas las inversiones que se propone hacer el gobierno con el dinero que se obtenga de estas operaciones financieras.
Dijo el ministro Juliao que él no considera que nuestro país pueda seguir endeudándose sin poner en peligro el normal funcionamiento de las operaciones del Gobierno Nacional. Estimó que nuestra deuda externa debe reducirse a niveles de los $5 MM a $6MM si queremos poder destinar las partidas necesarias en el presupuesto para atender los requerimientos mínimos de inversiones en las áreas sociales.
El de la entrevista radial del domingo fue un ministro optimista y firme creyente en nuestro futuro promisorio; estimó que a partir del 2002 nuestro crecimiento estará por encima del 6%, lo cual, por supuesto, sería muy positivo de lograrse.
Ante un tema tan controversial como el que nos ocupa es muy sano que se hagan todos los esfuerzos, como anunció el ministro Juliao que se propone hacer, por lograr el mayor respaldo a unas operaciones económicas que tendrán su repercusión no sólo en este gobierno, sino en otros que los sucederán.
Esta política de amplia consulta que se anunció el domingo deberá ser la tónica a seguir por el gobierno en todos los asuntos de trascendencia nacional. Sólo así, con la participación colectiva y el respaldo de las mayorías, es la única forma que tendremos éxito en lograr el progreso necesario que le pueda proporcionar a todos los habitantes de este país, en especial, a los marginados, mejores días.
La economía no es una ciencia exacta. Los más reputados economistas, muchas veces, chocan entre sí y mantienen en sus políticas posiciones diametralmente opuestas. Si a esto, la diversidad de criterios, añadimos el ingrediente político tenemos, como lo es cualquier plan de desarrollo para un país, que se hace indispensable la más amplia consulta posible y lograr para el mismo el aval mayoritario de las fuerzas vivas del país.
Esperaré las explicaciones adicionales que ofreció hacer el ministro Juliao y, sobre todo, conocer cuál es oficialmente el tope que el gobierno quiere darle a nuestras obligaciones externas y cómo y en qué se van a utilizar los dineros "frescos" que se obtengan de aprobarse lo que podemos llamar el "plan Juliao", para poder expresarme responsablemente sobre el tema.