El poder económico en el mundo
No comprendo la actitud de las instituciones internacionales económicas, manejadas por los grandes países y la forma en que ahogan a los países periféricos, como ellos nos llaman a los subdesarrollados y pobres. Desde hace tiempo he dicho que el poder político ha pasado a segundo plano en el mundo, dando paso a las decisiones del poder económico que es quien manda actualmente, supeditando a los presidentes de los países pobres a las ideas descarriadas de las IFI.
Mi pregunta es: ¿Hasta cuándo nos veremos obligados a aprobar sus decisiones, aunque perjudiquen a su población? No importa si la nueva ley de la Reforma Tributaria empobrezca y sacrifique a los más necesitados; lo importante era aprobarla, aun a costa de sacrificios políticos, porque para los legisladores y el gobierno las consecuencias que pueda traer la aprobación de esa ley, no los beneficiará mucho. Tengo entendido que estuvo más de año y medio en la carpeta, evitando presentarla, hasta que las presiones fueron exageradas y se vieron obligados a hacerlo.
Pero, ahora se les complació, resulta que todavía no es suficiente el renunciamiento a nuestros principios y dicen que será necesario ajustar la Caja de Seguro Social. Desde luego, la vida futura de los panameños no será como piensen o actúen nuestros gobernantes; será, exclusivamente, como la diseñe el poder económico mundial o primer mundista.
222Poco hacemos para contrarrestar el poderío económico en el mundo. Sucede que permitimos coger auge con los grandes préstamos de las décadas de 70 y 80...
¿Para qué trabajar la política, para qué se matan entre sí los políticos, para qué se gasta tanto dinero, esfuerzo y tiempo en campañas para que el pueblo escoja al que considera el mejor, si llega a la Presidencia atado de pies y manos y con un esparadrapo en la boca que sólo lo quitan las IFI cuando consideren necesario hacerlo y escuchar un SI de resignación, complacencia y aceptación?
El mundo vive el peor de sus momentos políticos, económicos y sociales. Las teorías que los países ricos utilizan con los desvalidos, nos llevan a un descalabro muy grande. Cuando escucho a empresarios aceptar incondicionalmente la globalización y el neoliberalismo, sin protestas y, la mayoría de las veces, sin conocimiento de qué se trata porque no lo han leído siquiera, me pregunto cuál será el futuro de nuestros hijos y nietos en este mundo de enormes sacrificios, en donde la sagacidad, la sutileza ni la perspicacia en los negocios, ni el profesionalismo servirán de nada.
Si un joven inicia un negocio y los poderosos económicamente hablando, lo quieren, lo acaban sin asco y se lo engullen sin eructarlo; qué será de la juventud con ilusiones; qué será de los pequeños empresarios que no tienen acceso a las facilidades económicas para crecer e incorporarse en la mejor vida a través de un trabajo honrado. El neoliberalismo propugna por el dominio mundial de 500 empresas y lo demás desaparece. ¿De qué piensan que viviremos la mayoría de los habitantes del globo terráqueo? Volveremos al Feudalismo. Y todavía la Iglesia impulsa tener hijos sin discriminación. ¿Cómo los mantendrán sus padres si de malas podrán alimentar a los pocos que tengan?
Poco hacemos para contrarrestar el poderío económico en el mundo. Sucede que permitimos coger auge con los grandes préstamos de las décadas de 70 y 80, sin control, sabiendo que por allí nos dominarían al ser imposible cancelar la deuda. Las IFIS lo sabían y así lo hicieron mientras los gobernantes de esa época bailaban la danza de los millones y se enriquecían lícita o ilícitamente. Ahora, el dinero no vale nada, el esfuerzo personal tampoco. ¿Qué hacer? Lo peor es que no veo salida. Buenos y malos políticos estamos sujetos al poder económico y los economistas fueron quienes enredaron el mundo. Los premios Nobel y los no premios, ignoran dónde están parados y cometen cantidades de errores. Ojalá podamos salir, algún día, adelante por un futuro mejor.
Mi pregunta es: ¿Hasta cuándo nos veremos obligados a aprobar sus decisiones, aunque perjudiquen a su población? No importa si la nueva ley de la Reforma Tributaria empobrezca y sacrifique a los más necesitados; lo importante era aprobarla, aun a costa de sacrificios políticos, porque para los legisladores y el gobierno las consecuencias que pueda traer la aprobación de esa ley, no los beneficiará mucho. Tengo entendido que estuvo más de año y medio en la carpeta, evitando presentarla, hasta que las presiones fueron exageradas y se vieron obligados a hacerlo.
Pero, ahora se les complació, resulta que todavía no es suficiente el renunciamiento a nuestros principios y dicen que será necesario ajustar la Caja de Seguro Social. Desde luego, la vida futura de los panameños no será como piensen o actúen nuestros gobernantes; será, exclusivamente, como la diseñe el poder económico mundial o primer mundista.
222Poco hacemos para contrarrestar el poderío económico en el mundo. Sucede que permitimos coger auge con los grandes préstamos de las décadas de 70 y 80...
¿Para qué trabajar la política, para qué se matan entre sí los políticos, para qué se gasta tanto dinero, esfuerzo y tiempo en campañas para que el pueblo escoja al que considera el mejor, si llega a la Presidencia atado de pies y manos y con un esparadrapo en la boca que sólo lo quitan las IFI cuando consideren necesario hacerlo y escuchar un SI de resignación, complacencia y aceptación?
El mundo vive el peor de sus momentos políticos, económicos y sociales. Las teorías que los países ricos utilizan con los desvalidos, nos llevan a un descalabro muy grande. Cuando escucho a empresarios aceptar incondicionalmente la globalización y el neoliberalismo, sin protestas y, la mayoría de las veces, sin conocimiento de qué se trata porque no lo han leído siquiera, me pregunto cuál será el futuro de nuestros hijos y nietos en este mundo de enormes sacrificios, en donde la sagacidad, la sutileza ni la perspicacia en los negocios, ni el profesionalismo servirán de nada.
Si un joven inicia un negocio y los poderosos económicamente hablando, lo quieren, lo acaban sin asco y se lo engullen sin eructarlo; qué será de la juventud con ilusiones; qué será de los pequeños empresarios que no tienen acceso a las facilidades económicas para crecer e incorporarse en la mejor vida a través de un trabajo honrado. El neoliberalismo propugna por el dominio mundial de 500 empresas y lo demás desaparece. ¿De qué piensan que viviremos la mayoría de los habitantes del globo terráqueo? Volveremos al Feudalismo. Y todavía la Iglesia impulsa tener hijos sin discriminación. ¿Cómo los mantendrán sus padres si de malas podrán alimentar a los pocos que tengan?
Poco hacemos para contrarrestar el poderío económico en el mundo. Sucede que permitimos coger auge con los grandes préstamos de las décadas de 70 y 80, sin control, sabiendo que por allí nos dominarían al ser imposible cancelar la deuda. Las IFIS lo sabían y así lo hicieron mientras los gobernantes de esa época bailaban la danza de los millones y se enriquecían lícita o ilícitamente. Ahora, el dinero no vale nada, el esfuerzo personal tampoco. ¿Qué hacer? Lo peor es que no veo salida. Buenos y malos políticos estamos sujetos al poder económico y los economistas fueron quienes enredaron el mundo. Los premios Nobel y los no premios, ignoran dónde están parados y cometen cantidades de errores. Ojalá podamos salir, algún día, adelante por un futuro mejor.