El poder y la codicia
Buscamos en la historia aquellos hombres que desde 1903 ejecutaron soluciones sociales en beneficio de los que menos tienen. De los 49 presidentes reconocemos las características de buen gobernante en Manuel Amador Guerrero, Belisario Porras, Ricardo J. Alfaro, Harmodio Arias Madrid, Juan Demóstenes Arosemena, Enrique Jiménez, Arnulfo Arias Madrid, Ernesto de la Guardia.
La codicia es "Deseo o apetito ansioso y excesivo de acumular bienes o riquezas". Es, como la lujuria y la gula, un pecado de exceso, y uno de los siete pecados capitales.
Al escoger a quienes dirijan el destino de la patria fallamos en reconocer los candidatos cuya motivación es la codicia, pero no podemos negar el poder de la codicia como la principal motivación de algunos candidatos. La codicia por el poder destruye la esencia de la democracia por cuanto que, generalmente, quien la practica comente actos reñidos con el ejercicio transparente de las elecciones. A éstos poco les importan las necesidades del pueblo, sólo les interesa satisfacer su deseo de acumular más aviones, yates, helicópteros, y dinero, mucho dinero. Mientras más tienen más ansían el poder que representa ser el Presidente. Los proyectos de ampliación del Canal, la Refinería de Puerto Armuelles, el Mega Puerto en Veracruz, la limpieza de la Bahía, y otros, son los imanes de la codicia de algunos precandidatos.
Percibimos los posibles precandidatos como políticos codiciosos: Ernesto Pérez Balladares, Alberto Vallarino, Juan Carlos Navarro, Ricardo Martinelli Berrocal.
En la otra cara de la moneda, percibimos como el mejor ejemplo de políticos que trabajan por el bienestar de las mayorías, con programa social que sí da respuestas en presente y a futuro, a los siguientes panameños: Por la oposición, José Miguel Alemán Healy y Guillermo Endara Galimany. Por el oficialismo, Samuel Lewis Navarro y Balbina Herrera. Con estos panameños tendríamos una contienda electoral difícil de predecir, por cuanto que los cuatro han probado estar comprometidos con los valores patrióticos y respuesta social que necesita el país.
Lo anterior no contempla la posibilidad de la reelección de Martín Torrijos Espino. Esperamos que algún codicioso no le caliente la cabeza con tal despropósito, ya que cambiaría totalmente la ecuación para demérito del partido en el poder actualmente.
Hay en incubación otros panameños con iguales méritos. Así tenemos a José Raúl Molino, José Terán, Juan José Amado, Mayín Correa, Alfredo Oranges, Wigberto Quintero, y otros que eluden mi memoria.
El final está por escribirse, pero depende de cómo vote usted amable lector: Si por emoción y pasión o por somera evaluación. Usted decide. Así lo percibo, así lo escribo.
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