default

El poder y la desnaturalización del lenguaje


La desnaturalización abusiva del lenguaje ha reducido el devaluado discurso político a una letanía reverberante y trivial, inyectada de mentiras subliminales, buscando bloquear o neutralizar la racionalidad del electorado. En su ensayo fundamental "Politics and the English Language", George Orwell criticaba hace más de medio siglo la naturaleza de la lengua de los políticos profesionales, saturada de metáforas simplistas, entrampada en un discurso cotidiano retórico y pretencioso y, en general, por ser una lengua repleta de palabras sin sentido; todo lo cual conduce a la profusión de ideas pobres y a la carencia de un pensamiento lógico y crítico en la ciudadanía. Llamó a toda esa jerga narcotizante e idiotizante, llena de encubrimientos y trampas conceptuales, "Newspeak".

Hoy, en Panamá, vemos ejemplos de Newspeak en cualquier cuña electorera, discurso de barricada o perorata de cualquier funcionario en programas de opinión, cuando no en sus intrascendentes y patéticas apologías al gobierno. En cuanto a nuestra versión panameña de este galimatías baboso, es muy importante que la ciudadanía comience a identificarlo dentro de los giros, señas y dobleces del doble discurso politiquero criollo, especialmente de esos que se quieren perpetuar en el Poder.

El analista mexicano Gustavo Gordillo (La metástasis de la cultura autoritaria, diario La Jornada, México, 5 de abril de 2008) sostiene que en el Newspeak ocurre la separación radical entre el lenguaje del discurso político del lenguaje de la vida cotidiana de la ciudadanía. Gordillo sostiene que "…El Newspeak "democrático" considera a la política como mercado. Su frase favorita resume toda su sabiduría: "así es la política". Sustento conceptual que naturaliza al mundo como es, en vez de imaginar y construir otros mundos posibles. La visión dominante define la política como metáfora en un mercado político donde se intercambian ofertas electorales. Listas de supermercado en vez de programas coherentes. Consumidores como clientelas en vez de ciudadanos...". Porque el fin último de tanto cinismo politiquero es, sencillamente, manipularnos como borregos.

El otro elemento significativo que señala el autor mencionado es la falsificación discursiva. Gordillo dice que "…Oscar Wilde consideraba que en tanto la mentira es la finalidad de todo arte, la falsificación es sólo un medio para obtener ganancias. Éste es el principio de la falsificación. Adoptar el lenguaje de los adversarios para operar un descabezamiento ideológico. Dos elemento comunes al estado de ánimo de la clase política apoyan esta operación. Su menosprecio por el papel que juegan las ideas y por la memoria de las ciudadanas y ciudadanos…". Así nos engañan y así nos subestiman.

Lo curioso de todo es que, los principales operadores locales del Newspeak son los mismos politiqueros de siempre. Gentes que, en un número demostrado de casos (como esos que usurparon títulos falsos hasta que fueron desenmascarados hace poco), no pueden proyectar más que su propia rambulería, jactancia y descaro. Personas sin inteligencia, pero con astucia para la trampa, la charlatanería mediática y la tergiversación de la realidad, dentro de un sistema y un estado de cosas que no tiene nada que ver con la verdadera democracia.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América