El PRD en su laberinto
Las pasadas elecciones internas del PRD en aras de “renovar” transitoriamente a su dirigencia ha evidenciado lo que era un secreto a voces y no es más que es una organización sumida en una crisis sin parangón en su historia producto de una falta de liderazgo claro pero, sobre todo, de haberse convertido en un “paquidermo político” sin ninguna sintonía ciudadana y alejada de los grandes problemas nacionales.
La crisis actual del mayor partido de la oposición de hoy es el resultado lógico de su creación cuartelaria y en donde su ciclo de vida política podría decirse que está próximo a vencerse y todo indica que estaremos en los próximos meses viendo un escenario lamentable en el cual los “verdaderos dueños del circo” trataran de utilizar a sus monigotes en el CEN en aras de ser uno de ellos el candidato presidencial para el 2014.
En esa lucha por el poder o mejor dicho en el “canibalismo político” en el que esta sumergido el PRD, desde ya hace tiempo, su membresía no tendrá muchas más opciones que escoger entre la ofertada por un ex presidente de la república envuelto en una engorrosa y desgastante batalla judicial y mediática en donde se le acusa de “juega vivo” con el tema de las adjudicaciones de juegos de azar durante su administración y la de un ex alcalde que durante sus diez años de gestión ha dejado como su legado más significativo el no haber podido resolver el tema de la recolección de la basura y haber firmado toda una serie de contratos leoninos.
Por otro lado, estas elecciones del CEN del PRD han sido el velorio político de Martín Torrijos y Balbina Herrera, pues es muy poco probable que cualquiera de los dos pueda devenir en un “Lázaro político” ya que su influencia dentro del partido opositor se ha visto reducido a sus mínimos y en el caso especial de la ex candidata presidencial es la acorde las encuestas de opinión una de las figuras más repudiadas en el ámbito nacional.
De igual forma, la elección de Sánchez Cárdenas y Doens ahogan los deseos de “renovación” de la membresía del PRD en donde sus actuales líderes políticos no terminan de entender los aires de cambio que la población en general desea y que solo confirman que los “dinosaurios políticos” existen y esto traerá como resultado que el discurso opositor se diluirá ya que el mismo solo estará enfocado en tratar de imponer internamente un candidato y ganar las próximas elecciones en lugar de jugar el rol que le corresponde en democracia.
Así pues, el PRD en la búsqueda de su identidad se encuentra sumergido en un laberinto político del cual no lo veo próximo a salir acrecentando con ello su crisis institucional.