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El PRD no tiene autoridad moral


"Lo que se inició con Omar Torrijos en 1968 (Abolición de los partidos políticos, falta absoluta de libertades y de justicia imparcial, así como el apadrinamiento de la corrupción organizada en gran escala) llegó a proporciones jamás imaginadas por nadie con Manuel Antonio Noriega. Los peores y más bajos instintos de los depravados morales se adueñaron de la vida de todo un país". (Colapso de una dictadura, Samuel Lewis Galindo). Añado por mi cuenta (...) y hundimiento del PRD.
La creación -por parte de los militares y algunos civiles albatros- de ese parapeto político represor, cumplía la misión de camuflar el olor a pólvora y muertos por un ambiente democrático y disque participativo. Nunca fue así. Esto como génesis de una mala experiencia que vivió este pueblo. Luego del secuestro y posterior asesinato de Torrijos, aún no esclarecido, pasa a ser la guarida de la clase política más baja y aberrante de nuestra historia. Con ella se institucionaliza la corrupción y el crimen organizado. El territorio se convierte en una bodega rentada por el narcotráfico. Son vedadas las libertades ciudadanas y el Estado pasa a ser propiedad de un grupo de facinerosos, como una herencia monárquica que pretendía disfrutarla de generación en generación. Esto es el PRD, algo así como: de Herodes a Pilatos.
Esta misma gente -después de una limpieza de alimañas, pos-invasión, provocada por ellos mismos- vuelve a gobernar al país, mismo que habían saqueado, con uno de sus principales artífices de los más grandes escándalos de corrupción en tiempo de los militares y le pasan la factura al pueblo (privatización de la luz y el teléfono). En ese período sube el costo de la vida, aumenta el desempleo y como si fuera poco, negocian - a espalda del pueblo - con los organismos financieros internacionales, la venta de la Caja de Seguro Social y el IDAAN. Afortunadamente el gobierno de Mireya paró la vendedera y la fiesta en la ARI y aún así, el país quedó endeudado por varias generaciones más. Esto es el PRD y siempre lo seguirá siendo.
Igual que la mayoría de los panameños, soy opuesto a esa línea política milico-terrorista, sin embargo admiro a sus defensores porque esa es su bandera y su modus vivendi. Pero lo que no se tolera es el cinismo que tienen algunos de sus dirigentes, para interactuar en la vida público-política de este país, al cual tanto explotaron y avasallaron. No cuentan con la mínima autoridad moral para señalar las faltas de los demás y menos criticar al actual gobierno. Esta situación es delicada y desventajosa para el pueblo y el mismo gobierno, ya que de no existir una verdadera oposición -con la suficiente autoridad moral - se pierde el equilibrio donde se fortalece la gobernabilidad y se puede pasar directamente al anarquismo y/o totalitarismo civil. Tampoco puedo admitir que los pueblos tienen la oposición - como baluartes de lucha - que se merecen y menos al PRD como tal. Difícilmente se puede confiar en un grupo que viene de ser gobierno, que aplaudió y ocultó tantos actos de corruptela, tal es el caso de las privatizaciones y las concesiones. De qué sirve que cuenten con mayoría legislativa, si la META alcanzada ha sido prácticamente extorsionar al gobierno, independientemente de que la decisión a tomar sea de beneficio para el pueblo. El oportunismo y la demagogia están a la orden del día. No merecen siquiera el beneficio de la duda, que les permita aspirar a ser gobierno otra vez.
El ciudadano votante ha madurado lo suficiente y está cerrando filas a través de la conformación de comités para rescatar principios morales y buenas costumbres, ONG"s para organizar grupos de la sociedad civil en defensa de los derechos humanos y la denuncia de la corrupción; esto significa que no permitirá que un grupo con el historial del PRD participe en las decisiones que le atañe y que de regresar con esa gente sería volver a la corrupción y el derecho administrativo que los caracteriza. Muchos de sus flamantes dirigentes -especialmente aquellos que estuvieron cerca del emperador - deberían estar en la cárcel junto al César.
Otra cosa que está siendo muy criticada, en diferentes círculos sociales, es la posición que han adoptado algunas personas que anteriormente adversaron a los militares, al PRD, y al Toro Balladares; pero que por carambolas de la politiquería, lograron colarse en ese gobierno (me refiero al del Toro) a pesar del rechazo de la membresía del partido que no acepta a jugadores de bolita - hoy alaban a ese régimen y a sus principales cabecillas, incluyendo a algunos militares, so pretexto de pagar el mísero plato de lentejas que le sirvieron a última hora. ¿Sirvergüenzura o lambonería? Creo que las dos a la vez, pero más que todo, falta de criterio en su accionar como persona. Y recuerden, tanta culpa tiene el que mata la vaca, como el que le amarra las patas.

101 años de Panamá América

 
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