El Presidente desaprovechó el instante
Sigo sin encontrar respuesta a la pregunta que surgiera durante el reciente evento en la Cancillería... ¿por qué razón el gobierno no transmitió en cadena nacional el mensaje a la Nación del Sr. Presidente Martín Torrijos, tal como lo introdujo segundos antes el relacionista del Palacio Sr. Fraguela?, ¿Para quiénes era el mensaje fundamentalmente? Los ministros, funcionarios, políticos, amigos, invitados especiales, etc. o ¿se concibió en un inicio para calar en la conciencia y sensatez de la población aún indecisa y confundida entre el Sí y No para el Referéndum del 22 de octubre? ¡Resultó en la práctica como quien teje un gigantesco trasmallo para atrapar delfines en alta mar y lo termina empleando para pescar tilapias domésticas en el estanque del patio detrás de su casa! Después del discurso único y ya en la tertulia de rigor, me comentó un prestigioso jefe de la Iglesia Evangélica, ¡bueno, pero cuál es la línea a seguir, el Presidente se quedó corto!... Y otro alto funcionario me preguntó, ¿qué haría usted ya de aquí al 22 de octubre?... Le respondí, "bueno, echar a andar a ciudadanos y figuras con rostros que inspiren credibilidad en la población para implementar el contenido del mensaje que acaba de dar el Presidente. Sin embargo le agregué, además la ciudadanía tiene que ver y pronto, hechos concretos en la dirección que apuntó el mandatario, que despejen las permanentes dudas y sospechas de que no se trata de un ardid político". Yo, entre los invitados salí convencido de que el anuncio del Presidente, aunque emitido con indudable honestidad y tono casi de promesa sagrada, para otros funcionarios del músculo que impulsa el proyecto, la prioridad es otra .... ¡primero Canal y después quizás la Estrategia para el Desarrollo Social del pueblo! Debo expresar una vez más de manera constructiva, que en este tema de tanta importancia el Gobierno no ha logrado entrar en frecuencia y sintonía con el clamor nacional. Quedó en evidencia entonces que los funcionarios que impulsan la tercera línea de esclusas, persisten en ignorar que el proyecto presentado por la ACP, es apenas el Componente de Ingeniería, comercio, dólares y ganancias, inconcluso y deshumanizado para la población ya que solo satisface a las navieras, administradores de capital, empresarios y los políticos de turno en los gobiernos. Digo inconcluso porque se ha diseñado esta estrategia, sin el complemento siamés o gemelo del desarrollo social y humano, quedando establecido "adivinando" qué se promete realizar después. (Después otro gobierno podría ser de rapiña y negarse a honrar la promesa de Torrijos). Nuestro gobierno con una visión de país lamentablemente estrecha, concibe el desarrollo y distribución de la riqueza nacional, apostando todo al ensanche del Canal y sus 6 mil empleos "temporales", cuando son necesarios 250 mil "permanentes", con la solución academicista, de que es suficiente hacer crecer el Producto Interno Bruto (PIB), para por decantación o efecto de cascada y fuerza del mercado, la riqueza irrigue todo el cuerpo de la sociedad. Empero, la Prof. Enilsa Cedeño, Directora del Instituto de Estudios Nacionales de la Universidad Nacional, alertó a través de los medios escritos hace apenas 15 días, "que el porcentaje de pobreza a nivel nacional saltó del 40 al 50%, a pesar de que la economía ha mejorado y presagia alcanzar el envidiable porcentaje de 6.5% para el año en curso. Este estudio financiado por la UNESCO, nos reitera que no siempre el efecto de cascada y fuerza del mercado, es el adecuado para la distribución de la riqueza, y más en una sociedad donde no se ha logrado erradicar plenamente la corrupción en la clase gobernante. Para finalizar no puedo dejar de advertir, que "está gravitando más en la conciencia ciudadana la ausencia del Acuerdo Nacional para el Desarrollo, lo que está haciendo crecer a los indecisos y el No; que el Proyecto de ingeniería y comercio de la Tercera Línea de Esclusas, aunque este es viable pero de beneficios sectarios o a privilegiados que ha venido desacelerando o debilitando el Sí. Finalizo denunciando la realidad siguiente, ¡No es cierto, y nos engaña la ACP, que las navieras a través del incremento en los peajes del 3.5%, contribuirán a costear el ensanche. No existe un documento de fe pública donde así esté pactado ni lo obligue. vale asegurar entonces que con nuestras ganancias y sacrificios, la ACP cancelará la inversión total. Prueba de ello es que aunque no se apruebe la obra, las navieras tendrían que afrontar el alza de los peajes, aunque con otro modelo y progresión en el tiempo. Todo esto para sugerir que si los países dueños de navieras no comparten junto a Panamá riesgos económicos, con aportes de capital frescos desde un inicio, sería conveniente para la República y su pueblo, que votemos "No" y esperar a que la ACP convenza a las navieras que ellos también deben arriesgar en el negocio, porque todo ingreso por concepto de peajes, es soberano y patrimonio del pueblo panameño para su bienestar y desarrollo.
(ruben11@cwpanama.net)
Al recordar -transcurridos 29 años- la inmolación de Leopoldo Aragón, vuelvo a preguntarme: ¿qué pensarán los que impunemente lo torturaron a él y a tantos en Coiba?; ¿qué pensarán los que lo exiliaron a él y a tantos? ¿y los que se burlaron y tergiversaron su inmolación en sus medios de comunicación locales?; ¿y los amigos y familiares que ayer (1978-79-80) gritaban: ¡Leopoldo Aragón, presente! para usar así su nombre como trampolín para sus intereses y fines particulares y, muy pronto, lo olvidaron para poder ser ministros, diputados, embajadores, asesores, directores de medios?
Como consecuencia de aquel voto negativo, no se pudieron hacer los proyectas de carreteras que se necesitaban, no se pudieron construir escuelas, hospitales, ni viviendas. Y lo peor mi niño, -dice el anciano con el rostro triste, curtido por el tiempo-, fue que las personas se quedaron sin trabajo, sin ingresos, la calidad de la educación siguió bajando y la pobreza se esparció por todo e istmo panameño.
Supongo, -dijo reflexionando-, que no se planteó con valentía lo que pasaría si no se llevaba a cabo el proyecto de ampliación del Canal propuesto.
Con aquella decisión disminuyó la riqueza y se incrementó la pobreza. La amarga lección que no habíamos aprendido en aquel entonces y que no debemos olvidar, es que hay que generar riqueza para reducir la pobreza. El resultado final hijito, -continúa el abuelo-, es que no hay nada más permanente que el cambio".
(ruben11@cwpanama.net)
Al recordar -transcurridos 29 años- la inmolación de Leopoldo Aragón, vuelvo a preguntarme: ¿qué pensarán los que impunemente lo torturaron a él y a tantos en Coiba?; ¿qué pensarán los que lo exiliaron a él y a tantos? ¿y los que se burlaron y tergiversaron su inmolación en sus medios de comunicación locales?; ¿y los amigos y familiares que ayer (1978-79-80) gritaban: ¡Leopoldo Aragón, presente! para usar así su nombre como trampolín para sus intereses y fines particulares y, muy pronto, lo olvidaron para poder ser ministros, diputados, embajadores, asesores, directores de medios?
Como consecuencia de aquel voto negativo, no se pudieron hacer los proyectas de carreteras que se necesitaban, no se pudieron construir escuelas, hospitales, ni viviendas. Y lo peor mi niño, -dice el anciano con el rostro triste, curtido por el tiempo-, fue que las personas se quedaron sin trabajo, sin ingresos, la calidad de la educación siguió bajando y la pobreza se esparció por todo e istmo panameño.
Supongo, -dijo reflexionando-, que no se planteó con valentía lo que pasaría si no se llevaba a cabo el proyecto de ampliación del Canal propuesto.
Con aquella decisión disminuyó la riqueza y se incrementó la pobreza. La amarga lección que no habíamos aprendido en aquel entonces y que no debemos olvidar, es que hay que generar riqueza para reducir la pobreza. El resultado final hijito, -continúa el abuelo-, es que no hay nada más permanente que el cambio".