El problema de la basura en Colón
La Alcaldía de Colón debería generar el entusiasmo necesario en las comunidades para disponer responsablemente de los desechos sólidos que van a dar al vertedero sanitario que es utilizado por el Municipio de Colón. Hemos llegado al límite y se hace necesario que se sancionen a los irresponsables que incumplen las normas de ornato y aseo. No debemos encubrir ni tolerar la crisis de basura que nos agobia a diario a todos por igual en Colón.
Ante la mirada insensible de la comunidad colonense, la basura en cada segundo nos previene y amenaza con debilitar nuestra sociedad. Esta consume la porción rentable que sirven de base a nuestros recursos naturales y desmejora considerablemente el medio ambiente. El costo excesivo del manejo irresponsable que se le da a los desechos sólidos desvía gran cantidad de los fondos públicos necesitados con urgencia en otras áreas de salud y de educación. Las limitaciones para crear nuevos vertederos sanitarios van en aumento geométrico a nivel mundial. El vertedero sanitario de "Monte Esperanza", administrados, recientemente, por la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario de Colón es un anacronismo histórico. En la actualidad, muchos de estos problemas se evitarían si diseñáramos normas efectivas para disponer de nuestros desechos sólidos.
En el Distrito de Colón desechar los artículos dañados, en vez de repararlos o reutilizarlos alternamente es común. Nuestra comunidad tiene el concepto que los productos están diseñados en su fabricación para darle un uso relativamente corto. Colón produce más de 100,000 toneladas de desechos sólidos al año. Esta cifra representa un convoy de camiones de basura que cubre la cuarta parte de la distancia de Colón en línea recta a la luna, y con el aumento descontrolado, generaremos para el año 2001, más de 125,000 toneladas de basura anualmente. El costo administrativo y operativo del vertedero sanitario de Colón irá en aumento continuo y acelerado. Las distancias para transportar la basura de las áreas urbanas y rurales hacia el vertedero incidirán de forma real y directa con la basura generada. En ciertas áreas estos servicios de recolección, por ahora subsidiados por el Municipio de Colón, pueden elevarse hasta los B/.55.00 por toneladas diarias. Costos que deberán ser contemplados minuciosamente por las autoridades colonenses.
La contaminación de las aguas no sólo se da en forma directa de tirar la basura en los lagos, los ríos y los mares, también se da por los lixibiados que se generan en los vertederos sanitarios. Los pepenadores y piedreros, que se activan en los vertederos representan la amenaza número uno para nuestra sociedad, y están expuestos y nos exponen a las peores epidemias que se pueden transmitir a la población.
Los fuegos, las explosiones, la contaminación del aire, etc., son otros de los resultados de la combustión espontánea de los gases que se producen en los vertederos sanitarios. Otros factores negativos como los olores nocivos y ofensivos, las ratas, los mosquitos, Aedes Aegipty, anofeles, etc. y por último las pestes, como lo son: el dengue hemorrágico, malaria, cólera, SIDA, viruela, tifus, hepatitis, se deben prevenir constantemente en los vertederos sanitarios.
Para reducir el problema de gestión de los desechos sólidos, las comunidades deben comenzar a considerar las prioridades integradas al manejo que se den a los desechos generados. Las prioridades se dan en tres niveles: el primero, reducción de fuentes, destacando que se deben imponer multas a los infractores; el segundo, el reciclaje impositivo en la población; y el tercero, combustión y vertederos sanitarios".
Un factor de importancia para lograr reducir las fuentes de desechos, reciclajes, combustión y vertederos sanitarios debe ser informar a los residentes de las comunidades y considerar su participación activa a las gestiones del momento. El sistema escolar debe ser utilizado para informar y educar al niño, y a través del éste, a los padres. En los planes educacionales se debe adoptar y promover la idea: "No ensucies tu comunidad y no desperdicies la basura so pena de multa", y en desarrollar programas de conservación ambiental con énfasis en la preservación de la flora y la fauna. Debemos tener presente el lema reflexivo: "La tierra no la heredamos de nuestros padres, simplemente se la pedimos prestado unido a los intereses perpetuos en beneficio de nuestros hijos".
Profesora Matilde Rosales de Ardines, Alcaldesa del Distrito de Colón, basta ya de paños tibios y ponga manos fuerte en nuestra población porque la basura nos está matando. La sociedad civil decente la apoya ciento por ciento.
Ante la mirada insensible de la comunidad colonense, la basura en cada segundo nos previene y amenaza con debilitar nuestra sociedad. Esta consume la porción rentable que sirven de base a nuestros recursos naturales y desmejora considerablemente el medio ambiente. El costo excesivo del manejo irresponsable que se le da a los desechos sólidos desvía gran cantidad de los fondos públicos necesitados con urgencia en otras áreas de salud y de educación. Las limitaciones para crear nuevos vertederos sanitarios van en aumento geométrico a nivel mundial. El vertedero sanitario de "Monte Esperanza", administrados, recientemente, por la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario de Colón es un anacronismo histórico. En la actualidad, muchos de estos problemas se evitarían si diseñáramos normas efectivas para disponer de nuestros desechos sólidos.
En el Distrito de Colón desechar los artículos dañados, en vez de repararlos o reutilizarlos alternamente es común. Nuestra comunidad tiene el concepto que los productos están diseñados en su fabricación para darle un uso relativamente corto. Colón produce más de 100,000 toneladas de desechos sólidos al año. Esta cifra representa un convoy de camiones de basura que cubre la cuarta parte de la distancia de Colón en línea recta a la luna, y con el aumento descontrolado, generaremos para el año 2001, más de 125,000 toneladas de basura anualmente. El costo administrativo y operativo del vertedero sanitario de Colón irá en aumento continuo y acelerado. Las distancias para transportar la basura de las áreas urbanas y rurales hacia el vertedero incidirán de forma real y directa con la basura generada. En ciertas áreas estos servicios de recolección, por ahora subsidiados por el Municipio de Colón, pueden elevarse hasta los B/.55.00 por toneladas diarias. Costos que deberán ser contemplados minuciosamente por las autoridades colonenses.
La contaminación de las aguas no sólo se da en forma directa de tirar la basura en los lagos, los ríos y los mares, también se da por los lixibiados que se generan en los vertederos sanitarios. Los pepenadores y piedreros, que se activan en los vertederos representan la amenaza número uno para nuestra sociedad, y están expuestos y nos exponen a las peores epidemias que se pueden transmitir a la población.
Los fuegos, las explosiones, la contaminación del aire, etc., son otros de los resultados de la combustión espontánea de los gases que se producen en los vertederos sanitarios. Otros factores negativos como los olores nocivos y ofensivos, las ratas, los mosquitos, Aedes Aegipty, anofeles, etc. y por último las pestes, como lo son: el dengue hemorrágico, malaria, cólera, SIDA, viruela, tifus, hepatitis, se deben prevenir constantemente en los vertederos sanitarios.
Para reducir el problema de gestión de los desechos sólidos, las comunidades deben comenzar a considerar las prioridades integradas al manejo que se den a los desechos generados. Las prioridades se dan en tres niveles: el primero, reducción de fuentes, destacando que se deben imponer multas a los infractores; el segundo, el reciclaje impositivo en la población; y el tercero, combustión y vertederos sanitarios".
Un factor de importancia para lograr reducir las fuentes de desechos, reciclajes, combustión y vertederos sanitarios debe ser informar a los residentes de las comunidades y considerar su participación activa a las gestiones del momento. El sistema escolar debe ser utilizado para informar y educar al niño, y a través del éste, a los padres. En los planes educacionales se debe adoptar y promover la idea: "No ensucies tu comunidad y no desperdicies la basura so pena de multa", y en desarrollar programas de conservación ambiental con énfasis en la preservación de la flora y la fauna. Debemos tener presente el lema reflexivo: "La tierra no la heredamos de nuestros padres, simplemente se la pedimos prestado unido a los intereses perpetuos en beneficio de nuestros hijos".
Profesora Matilde Rosales de Ardines, Alcaldesa del Distrito de Colón, basta ya de paños tibios y ponga manos fuerte en nuestra población porque la basura nos está matando. La sociedad civil decente la apoya ciento por ciento.