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El problema de las citas médicas


Parece ser un mal sin acabar y que día a día se ha ido acrecentando por la falta de voluntad e interés en resolver el problema de la expedición de citas médicas con especialistas en las instalaciones de salud del país, aunque se ve más agravado en la Caja de Seguro Social (CSS), tanto a nivel de la capital como en las provincias. El problema es puramente administrativo, que tiende a favorecer a los funcionarios y en especial a la clase médica y a perjudicar a los de siempre, a la población general, a ese que llaman el pueblo panameño, al panameño de a pie.

Podríamos enfocar el problema en varios puntos:

Primero: En los sistemas de salud contamos con personal de registros médicos que son los encargados de dar las citas médicas; y si tenemos un buen administrador de los servicios médicos, estos cupos se darán a pacientes nuevos (por primera vez son referidos al especialista) como a los de reconsulta (ya han sido vistos por el especialista y éste les da una cita de control). Generalmente debemos encontrar más cupos para pacientes nuevos que para reconsultas (3/1 generalmente), para que el médico de atención primaria pueda solicitar una evaluación-opinión del especialista. Este sistema, utilizado en todo el mundo, permite que los pacientes no complicados puedan ser controlados por los médicos de atención primaria y los especialistas los ven una o dos veces al año para reforzar que las medidas y medicamentos instaurados por los médicos de cabecera son los adecuados.

Segundo: Lo que está ocurriendo es que existen especialistas que están manejando las agendas de las citas, de modo que atienden más pacientes de reconsulta que nuevos, por lo que las citas con ellos demoran hasta seis o más meses. Los médicos generales se han dedicado más a dar referencias (referenciólogos) sin tener el deseo de darle seguimiento a sus pacientes dejándoselos a los especialistas. La misma población desea que su enfermedad, por muy controlada que esté, se la atienda el especialista en vez del médico general, los que deben poder resolver el 85% de los problemas que llegan a su consulta.

Es necesario que tengamos en puestos administrativos a personal idóneo que pueda llevar una buena planificación de estas citas y trabajar con agendas en registros médicos abiertas, evitando así que se tenga un día especial para la asignación de citas lo que conlleva a que los pacientes tengan que dormir en la instalación para poder aspirar a conseguir su cita en las ventanillas y que, de igual manera, afecta a los que viven más lejos y aquellos que tienen menos recursos económicos, pero respetando la relación de pacientes nuevos y reconsultas.

Tercero: el paciente que es referido de los médicos de cabecera nos es regresado o contrareferido por el especialista, por lo que se pierde esta relación entre la atención general con la atención especializada, con la consecuente perdida para el paciente y en general para el sistema de salud.

Como vemos, los que está ocurriendo en todo el país es inadmisible y perjudica a la población general, y debe y puede ser resuelto administrando adecuadamente el sistema de salud, asignado personas idóneas para los puestos. Esperemos que éste sea uno de los primeros cambios que se generen en el nuevo gobierno en MINSA y CSS para no ver lo bochornoso del vía crucis de la población de ir una día a averiguar cuándo se darán las citas con tal especialidad, regresar el día señalado para hacer una interminable fila y que al llegar el turno nos digan se acabaron las citas o nos las den para dentro de tres meses. Nuestra población no merece tal trato y menos con la inversión en salud que destina el Estado.

101 años de Panamá América

 
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