El problema del tránsito
A medida que el tiempo transcurre, la cantidad de vehículos va en aumento en todas las ciudades del país. Para los que esporádicamente viajamos a la ciudad capital es notorio que a pesar de todos los adelantos y los corredores que se han construido, es un suplicio transitar por el centro de la ciudad en automóvil. Más rápido se avanza a pie que si se moviliza en un vehículo.
Hay que tener consideración con los taxistas, que pasan horas en la vía para poder cumplir con una carrera y que a la postre en nada remedia sus ingresos. Por esa razón se niegan a transportar un pasajero, si se dirige a un lugar determinado que para ellos representa pérdida en tiempo y dinero.
El problema del transporte no se quiere o no se puede solucionar. Como nuestro país vive de improvisaciones, ésta de ninguna manera es la excepción.
El Ministerio de Obras Públicas, se dedica a reparar baches durante la estación seca y no hace los correctivos necesarios. Sus funcionarios, muellemente sentados en sus oficinas refrigeradas, pareciera que no se percatan de la tragedia que sufre el pueblo nuestro en este sentido.
El tiempo que es oro, que se pierde en hacer una diligencia, si se valora, representa muchos millones de balboas que se esfuman, con el consiguiente perjuicio para la economía nacional.
En la ciudad de David no nos quedamos atrás. Cruzar la Carretera Interamericana viniendo del centro es un triunfo. No hay semáforos por ninguna parte y los conductores que van en esa dirección tienen que hacer malabarismos para lograr atravesarla. Esta carretera está señalizada con velocidad de 40 kilómetros por hora, dentro de la ciudad y la mayoría de los vehículos que la transitan corren a 80 kilómetros o más, inclusive camiones y mulas y la Dirección General de Tránsito por lo general no se hace presente. De vez en cuando hay policías con radar cumpliendo con sus obligaciones, pero no es permanente como debería ser y allí se han registrado numerosos accidentes.
Hay que recordar que por herencia europea, especialmente la española, somos dados a violar las leyes.
Si nos dirigimos al sur de la ciudad, es un triunfo cruzar la Calle Miguel Angel Brenes, antigua calle F Sur, que se usa para entrar y salir a la Carretera Interamericana, especialmente los autobuses que van al occidente de la provincia.
Al inicio del actual gobierno, el Director Provincial de Obras Públicas manifestó que la calle en referencia sería convertida en una vía entrando a la ciudad y para salir se habilitaría la calle E Sur. Esto se quedó en promesas, pues se dice que un comerciante que apoyó al gobierno anterior y ahora está enquistado en el actual, no lo ha permitido. ¿Será cierto?. Mientras se siga complaciendo a los poderosos, olvidándose del pueblo, el país no caminará. Así como los gremios protestan, cierran calles y paralizan el país para defender sus derechos, bien o mal habidos, el pueblo tiene que unirse y protestar masivamente, para que estas anomalías se corrijan.
Hay que tener consideración con los taxistas, que pasan horas en la vía para poder cumplir con una carrera y que a la postre en nada remedia sus ingresos. Por esa razón se niegan a transportar un pasajero, si se dirige a un lugar determinado que para ellos representa pérdida en tiempo y dinero.
El problema del transporte no se quiere o no se puede solucionar. Como nuestro país vive de improvisaciones, ésta de ninguna manera es la excepción.
El Ministerio de Obras Públicas, se dedica a reparar baches durante la estación seca y no hace los correctivos necesarios. Sus funcionarios, muellemente sentados en sus oficinas refrigeradas, pareciera que no se percatan de la tragedia que sufre el pueblo nuestro en este sentido.
El tiempo que es oro, que se pierde en hacer una diligencia, si se valora, representa muchos millones de balboas que se esfuman, con el consiguiente perjuicio para la economía nacional.
En la ciudad de David no nos quedamos atrás. Cruzar la Carretera Interamericana viniendo del centro es un triunfo. No hay semáforos por ninguna parte y los conductores que van en esa dirección tienen que hacer malabarismos para lograr atravesarla. Esta carretera está señalizada con velocidad de 40 kilómetros por hora, dentro de la ciudad y la mayoría de los vehículos que la transitan corren a 80 kilómetros o más, inclusive camiones y mulas y la Dirección General de Tránsito por lo general no se hace presente. De vez en cuando hay policías con radar cumpliendo con sus obligaciones, pero no es permanente como debería ser y allí se han registrado numerosos accidentes.
Hay que recordar que por herencia europea, especialmente la española, somos dados a violar las leyes.
Si nos dirigimos al sur de la ciudad, es un triunfo cruzar la Calle Miguel Angel Brenes, antigua calle F Sur, que se usa para entrar y salir a la Carretera Interamericana, especialmente los autobuses que van al occidente de la provincia.
Al inicio del actual gobierno, el Director Provincial de Obras Públicas manifestó que la calle en referencia sería convertida en una vía entrando a la ciudad y para salir se habilitaría la calle E Sur. Esto se quedó en promesas, pues se dice que un comerciante que apoyó al gobierno anterior y ahora está enquistado en el actual, no lo ha permitido. ¿Será cierto?. Mientras se siga complaciendo a los poderosos, olvidándose del pueblo, el país no caminará. Así como los gremios protestan, cierran calles y paralizan el país para defender sus derechos, bien o mal habidos, el pueblo tiene que unirse y protestar masivamente, para que estas anomalías se corrijan.