El procurador y los medios
Con buen juicio, el Procurador General de la Nación, José Antonio Sossa, canceló la reunión a la que había convocado a propietarios y representantes de medios de comunicación para conversar sobre lo que, a su juicio, constituye un clima de tensión y "linchamiento" creado por la publicación de informaciones sobre casos de corrupción.
Queremos creer que llegó, por fin, a aceptar y entender el papel de los medios de comunicacion, como fiscalizadores de la conducta de los funcionarios, como bien ha reconocido la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y siendo así, nada tenía que reprochar por cumplir nuestro deber y ejercer nuestro derecho de informar. Que lo hagan los involucrados, lo entendemos, pero no él; porque, con diferente método, desempeñamos, en parte, el mismo papel, esto es, el de prevenir, investigar y combatir la corrupción y los delitos.
Compartimos además, con el procurador, que ambos nos debemos a la ciudadanía, a quien tenemos que rendir cuentas. Nosotros lo hacemos a diario, pero él no; acaso por una mala interpretación de la "reserva del sumario". Ojalá entienda que su silencio y falta de diligencia frente a las denuncias, acrecienta la impaciencia ciudadana que hoy nos reprocha.
Si el procurador se siente restringido, nosotros no. Y por eso, continuaremos publicando las denuncias y los casos de corrupción; y estaremos instando a autoridades como la suya, a que hagan su parte, tal cual lo exige la Ley, de oficio, cada vez que, por cualquier medio tenga noticia de posibles delitos. Ese es su deber, como el nuestro es de informar y servir de canal de expresión ciudadana. Y ésta clama por justicia, sin la selectividad acostumbrada en perjuicio de los que menos tienen.
En fin, queremos creer que ha comprendido que el mal no está en las sábanas y que entiende que no se suprimen los hechos amordazando, intimidando o matando al mensajero. Esperamos que, en consecuencia, gire instrucciones a sus fiscales, para que rechacen querellas absurdas tales como la presentada por el ex - gerente Piad, de la Caja de Ahorros, contra la Cadena Exitosa, por divulgar lo que es un hecho, que la nueva administración de la entidad que estuvo a su cargo y el secretario Anticorrupción, Cristóbal Arboleda, le imputan haber dispensado un manejo laxo de los negocios de fideicomiso del banco, con grave lesión patrimonial. Sería lamentable que, de todas esas denuncias, terminen, como siempre, como únicos enjuiciados, los periodistas y sus medios, y no los responsables de las supuestas irregularidades.
Tenemos una dictadura educacional, con textos y programas "obligatorios", manuales para centros de alumnos, acreditaciones y pruebas oficiales, simples pretensiones intelectuales anti-progreso, que, otra vez, son pegas y dinero para los amigos de la nueva clase.
¡Qué exagerado! ¡Cuando Chile está creciendo de nuevo y a la cabeza de Latinoamérica! ¡Claro! Y también mejor que Africa.
El verdadero tema es que sólo seremos desarrollados con un salto libertario integral.
En lo económico, dimos un brinco costoso, impopular e incomprendido por nuestra cultura de Estado nodriza y mercantilista. Pero está incompleto, aunque menos que en lo "social", donde el avance fue tibio, destacando la "apertura" en la educación superior y la previsión.
En lo político estamos liquidados, porque no se entiende que el Estado es para proteger los derechos de los ciudadanos y no al revés, como ocurre al limitarles su libertad y propiedad; su papel debe ser subsidiario y no de favor de grupos de intereses, ni de promoción de leyes que generan desempleo, inseguridad, mala educación y obstáculos para surgir.
¿Conoce algún caso de desarrollo democrático con Estado grande, más regulaciones y menos libertad?
(*) Profesor de economía, Universidad Finis Terrae, fue presidente del Banco Central de Chile.www.aipenet.com
Queremos creer que llegó, por fin, a aceptar y entender el papel de los medios de comunicacion, como fiscalizadores de la conducta de los funcionarios, como bien ha reconocido la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Y siendo así, nada tenía que reprochar por cumplir nuestro deber y ejercer nuestro derecho de informar. Que lo hagan los involucrados, lo entendemos, pero no él; porque, con diferente método, desempeñamos, en parte, el mismo papel, esto es, el de prevenir, investigar y combatir la corrupción y los delitos.
Compartimos además, con el procurador, que ambos nos debemos a la ciudadanía, a quien tenemos que rendir cuentas. Nosotros lo hacemos a diario, pero él no; acaso por una mala interpretación de la "reserva del sumario". Ojalá entienda que su silencio y falta de diligencia frente a las denuncias, acrecienta la impaciencia ciudadana que hoy nos reprocha.
Si el procurador se siente restringido, nosotros no. Y por eso, continuaremos publicando las denuncias y los casos de corrupción; y estaremos instando a autoridades como la suya, a que hagan su parte, tal cual lo exige la Ley, de oficio, cada vez que, por cualquier medio tenga noticia de posibles delitos. Ese es su deber, como el nuestro es de informar y servir de canal de expresión ciudadana. Y ésta clama por justicia, sin la selectividad acostumbrada en perjuicio de los que menos tienen.
En fin, queremos creer que ha comprendido que el mal no está en las sábanas y que entiende que no se suprimen los hechos amordazando, intimidando o matando al mensajero. Esperamos que, en consecuencia, gire instrucciones a sus fiscales, para que rechacen querellas absurdas tales como la presentada por el ex - gerente Piad, de la Caja de Ahorros, contra la Cadena Exitosa, por divulgar lo que es un hecho, que la nueva administración de la entidad que estuvo a su cargo y el secretario Anticorrupción, Cristóbal Arboleda, le imputan haber dispensado un manejo laxo de los negocios de fideicomiso del banco, con grave lesión patrimonial. Sería lamentable que, de todas esas denuncias, terminen, como siempre, como únicos enjuiciados, los periodistas y sus medios, y no los responsables de las supuestas irregularidades.
Tenemos una dictadura educacional, con textos y programas "obligatorios", manuales para centros de alumnos, acreditaciones y pruebas oficiales, simples pretensiones intelectuales anti-progreso, que, otra vez, son pegas y dinero para los amigos de la nueva clase.
¡Qué exagerado! ¡Cuando Chile está creciendo de nuevo y a la cabeza de Latinoamérica! ¡Claro! Y también mejor que Africa.
El verdadero tema es que sólo seremos desarrollados con un salto libertario integral.
En lo económico, dimos un brinco costoso, impopular e incomprendido por nuestra cultura de Estado nodriza y mercantilista. Pero está incompleto, aunque menos que en lo "social", donde el avance fue tibio, destacando la "apertura" en la educación superior y la previsión.
En lo político estamos liquidados, porque no se entiende que el Estado es para proteger los derechos de los ciudadanos y no al revés, como ocurre al limitarles su libertad y propiedad; su papel debe ser subsidiario y no de favor de grupos de intereses, ni de promoción de leyes que generan desempleo, inseguridad, mala educación y obstáculos para surgir.
¿Conoce algún caso de desarrollo democrático con Estado grande, más regulaciones y menos libertad?
(*) Profesor de economía, Universidad Finis Terrae, fue presidente del Banco Central de Chile.www.aipenet.com