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El programa de gobierno de la Alianza Patria Nueva: Primera parte


Durante cada una de las dos primeras etapas de nuestro primer siglo como país independiente tuvimos un proyecto nacional como horizonte, es decir como futuro por realizar: de 1903 a 1931 el proyecto fue establecer la república independiente, y de 1931 a 1968 fue desarrollar la república como Estado nacional. Durante la tercera etapa, de 1968 a 1989, no tuvimos un proyecto común, sino el conflicto entre dos proyectos, el militarista socio-nacional y el civilista democrático. Este último fue el que prevaleció y por ello la cuarta etapa de nuestra historia como país independiente, de 1989 en adelante, se da dentro del estado de derecho democrático. Todos los partidos políticos y todas las fuerzas sociales aceptan actuar dentro de las normas de dicho Estado, aunque formulen severas críticas acerca de su realización y no infrecuentemente incumplan sus exigencias.
Lo grave es que ninguno de los tres presidentes democráticos que hemos tenido desde 1989 ha logrado proponerle al país como horizonte un proyecto nacional que represente un futuro capaz de convocar a todos los panameños y panameñas a realizarlo. Ninguno ha logrado, por lo tanto, impulsar una causa que nos pueda ser común a todos y en esa medida nos permita superar el individualismo divisivo y mezquino del que padecemos progresivamente más y más desde 1989. Endara y Pérez Balladares lograron introducir lo que llamaría un proyecto de mediano alcance que no involucró a todo nuestro pueblo. Restaurar la política y la economía fue el proyecto de mediano alcance de Endara, pero no renovarlas, lo que hizo que subsistiera mucho de tradicional en ellas. Modernizar la economía fue el proyecto de mediano alcance de Pérez Balladares, pero no la política, lo que hizo posible la regresión hacia algunos rasgos de un tradicionalismo impenitente por parte de la Presidenta Moscoso.
Por falta de este proyecto nacional no hemos sentido el patriotismo compartido y vinculante que hace que el pueblo no sólo se haga la pregunta: "¿qué provecho derivo de ser panameño," sino a un nivel más hondo de la conciencia personal y colectiva se pregunte: " ¿qué tareas podemos compartir con nuestros conciudadanos que nos hagan convivir la democracia hasta la experiencia de la hermandad cívica?" Por su parte, la Presidenta Moscoso no ha planteado siquiera un proyecto de mediano alcance como horizonte. Su discurso sobre la lucha contra la pobreza ha sido un discurso que no ha desembocado ni en la acción y ni en la realización. Ella ha dejado así al país sin un futuro por realizar
El programa de gobierno que la Alianza Patria Nueva, integrada por el PRD y el PP de la Estrella Verde, elaboró bajo el liderazgo de Martín Torrijos, toma en cuenta esta grave carencia. Ciertas características iniciales del programa son reveladoras en este sentido: "Este programa integral y participativo, destinado al diseño de políticas públicas sin vestigio de discriminación étnica o de género. Un programa debatido con la comunidad y con la inteligencia nacional, sin sectarismos ni inclinaciones partidarias. En consecuencia, se ejecutará directamente con la gente y exigirá la movilización de las comunidades. No pertenece a ningún grupo en particular. Es la agenda social de la población y la comunidad también tiene responsabilidad de ayudar a ejecutarla. Por eso cuando proponemos una nueva cultura política y una nueva docencia social estamos hablando en serio. Nuestro objetivo es que cada uno de los panameños y panameñas se convierta en parte de la solución".
La participación es la clave de la elaboración y de la ejecución del programa. De allí que todo ha de comenzar por una nueva cultura política que se expresa a través de una nueva docencia social. Esta clave corresponde al relevo generacional que el país puede realizar en la próxima elección. La nueva cultura exige una nueva vigencia de la moral, ya que no puede darse inversión productiva sin transparencia, ni un flujo continuo de inversión extranjera sin decencia, ni un crecimiento económico significativo sin desarrollo del país moral. En otras palabras, el programa de gobierno implica un nuevo pacto social entre los factores de producción, productividad y competitividad, por una parte, y los factores de transparencia, equidad y decencia, por la otra. "Panamá, afirma el programa, necesita un nuevo proyecto de país para unir a todos nuestros compatriotas en las urgentes tareas del desarrollo" humano sostenible. "Más que un programa de gobierno, declara el documento programático del candidato presidencial del PP y del PRD, es un programa de vida nacional" que implica como proyecto nacional la realización de una democracia incluyente, es decir en donde todos los ciudadanos puedan no sólo escoger por libre e informada elección sus representantes, sino además participen en las decisiones y los beneficios de la vida social, económica y cultural.
El programa se organiza en cuatro componentes mayores, partiendo de aquellos que constituyen la meta hasta considerar los que constituyen los medios para alcanzar la meta. El primer componente, por ser ésta la meta principal, es lograr "el desarrollo humano sostenible" que sólo puede darse por alcanzado en la medida en que "cada panameño sea parte de la solución", en otras palabras participa como persona y como miembro indispensable de la comunidad. Como factores de este primer componente, han de considerarse las políticas sociales.
Entre ellas, vale la pena destacar las siguientes: "No vamos a fatigar a la sociedad con nuevos impuestos ni contribuciones ni reformas sin haber realizado una cirugía a fondo de la forma como se despilfarran los dineros de los contribuyentes."
"A partir del 1 de septiembre del 2004 reduciremos el desempleo, tanto urbano como rural, en forma sostenida y creciente. La reactivación de la demanda interna surgirá de sus dos principales componentes: el consumo y la inversión. El consumo podrá aumentar en 4% real por año como consecuencia de la política distributiva propuesta. La inversión productiva, tanto la del Estado como la particular, aumentará en 6% como resultado de los menores costos burocráticos, la menor corrupción..., junto con un sistema de inversiones que propondremos más adelante."
"A partir del 1 de septiembre del 2004 la corrupción será enfrentada en todos los terrenos, pero sobre todo con el ejemplo. Un gobierno integrado por delincuentes no tiene autoridad moral para castigar el delito ni para predicar la decencia."
Como factores de este segundo componente del programa, se incluyen "derrotar la pobreza extrema en las poblaciones indígenas", "educar a los panameños para la vida", hacer de la innovación, la ciencia y la tecnología "la ruta hacia el Primer Mundo, considerar que "el objetivo de la política cultural es transformar el hombre y la mujer en agentes de cambio", hacer de Panamá "una potencia deportiva", esforzarse por proporcionar "salud igual para todos, con todos", "cimentar la Caja de Seguro Social", mantener "un ambiente saludable y sostenible", alcanzar "un país seguro para crecer en paz", obtener "protección frente a desastres", hacer de la familia "el pilar de la sociedad", hacer de la igualdad de género "el motor del desarrollo y equidad", ubicar a la juventud "a la vanguardia de los cambios", respetar la dignidad de "los adultos mayores" y garantizar "los derechos de las personas con discapacidad".
Llama la atención que el programa compromete al nuevo gobierno a desechar gastos clientelistas, burocráticos y publicitarios, para en su lugar poner en marcha seis programas especializados en asocio con los gobiernos locales y las ONG´s, programas con nombres reveladores como: "Todos los niños comen", "Cuidando a los niños", "Todos jugamos", "Los abuelos participan", "Jóvenes en movimiento" y "Jefes de familia cooperantes", este último destinado a jefes o jefas de familia sin empleo, pero en condiciones de desempeñarse como cooperantes de seguridad y/o cooperantes ecológicos y sanitarios con las agencias locales de la Policía Nacional, el ANAM y el Ministerio de Salud.
El segundo componente del programa del candidato presidencial de la Alianza Patria Nueva es el "desarrollo económico con rostro humano". Si bien es verdad que la economía es un medio al servicio del desarrollo humano y el trabajo un medio para lograr el bienestar, su importancia como medios es tan primordial que tienen también valor de meta con respecto a los demás medios. Son meta-medios.
El texto parte de la afirmación que "debemos ver la economía no sólo con cifras e indicadores fríos, sino con rostro humano, con sentimiento verdadero". Los hombres políticos cometemos muchas veces el error de analizar y evaluar la economía en función de las fuerzas en juego, los resultados globales o el funcionamiento de sistemas. Las mujeres políticas, con algunas notables excepciones, no cometen este error tan frecuentemente, pues casi por instinto y ciertamente por hábito adquirido en virtud de su rol de género analizan y evalúan la economía en función de la satisfacción o frustración humana y familiar que generan.
"No hay excusa para un Panamá pobre, clama el programa de Martín Torrijos. Tenemos un país con recursos abundantes, con una posición geográfica privilegiada, así como una población con deseos de superación y capacidad para enfrentar desafíos de la revolución científica y tecnológica y los retos de la globalización. En este contexto, la principal tarea económica es generar empleo lo más estable y bien remunerado posible, así como evitar el desempleo y lo que se le parece, el empleo informal, esporádico, mal remunerado o el subempleo.
Como factores de este segundo componente se incluyen "mejorar la competitividad del país", realizar la apertura comercial y determinar con quienes negociar Tratados de Libre Comercio". En todo caso se ha de ayudar a todo sector que lo necesite en la transición hacia el libre comercio, se ha de avanzar en productividad, tanto para aumentar la riqueza como para reducir el desempleo, y se ha de tomar la decisión con respecto a la ampliación del Canal, previa consulta nacional. Esta decisión ha de estar acompañada por otras medidas de servicios conexos, por el aprovechamiento de los recursos pesqueros y costeros, por el desarrollo de un sector industrial competitivo, por el máximo beneficio posible de nuestro potencial turístico, por la transformación agropecuaria y rural, por el impulso a la pequeña empresa y por una estrategia de posicionamiento del centro de servicios bancarios y financieros.
Este segundo componente del programa de gobierno constituye la respuesta al derecho que tiene cada panameño a un empleo digno.
Aunque el programa no lo menciona, debido a la creciente variedad de iniciativas políticas y medidas innovadoras que el programa de la Alianza Patria Nueva propone podría ser conveniente una redistribución de funciones que de cabida a dos nuevos ministerios, el de Cultura y de Turismo, siempre y cuando ello se pueda realizar sin aumentar la burocracia total y el costo total de las planillas estatales.

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