default

El pueblo nuevamente engañado




Colaborador


Parece ser que ya son más, gracias a las demostraciones dadas, los que conceden razón a los que nos opusimos a la
elección de este gobierno. Después de electa la Sra. Presidenta mantuvimos leve esperanza, por la talla de algunos
asesores, de que lograríamos un gobierno de realizaciones populares, pero la decepción aumenta entre propios y extraños.
No sabemos si los asesores no son escuchados o si son ellos causalmente los responsables del actual desgobierno.
Me comentó, días atrás, un conspicuo político que el problema de la Sra. Presidenta es que tenía que cesar de actuar
como primera dama y realizar que es Presidenta de la República, dicho en otra palabras, carece de liderazgo. Y es que
el protagonismo de la Sra. Presidenta se ha limitado, según destacan los medios, a cortes de cintas, pintar escuelas,
recoger basura, asistir a procesiones, a condecorar a peloteros, etc. Pura fachada y nada sustancioso en beneficio del
pueblo. Cunde un total caos en torno a lo económico y social pues la economía de los miles de panameños, que fueron los
que la llevaron al poder, hoy se ve afectada por alzas en la energía eléctrica, en la canasta básica familiar, en el
transporte, en los teléfonos, además de los miles de ciudadanos que reclaman la oportunidad y derecho constitucional
de contar con un trabajo.
Si se quiere conducir un país, hay que tener un proyecto. ¿Qué pasa ahora? ¿Porqué el gobierno no ejecuta el programa
de gobierno que presentó a la ciudadanía antes de las elecciones? Desgraciadamente no veo en el cuadro actual ningún
liderazgo fuerte para dar el gran salto al desarrollo social. En el gobierno no lo hay, principalmente por falta de
convencimiento, además que éste está conformado por toda clase de intereses contrapuestos. No hay un cambio en la
manera de pensar de las personas que están en el poder. Tomaron el modelo económico de desarrollo social porque les
llegó y les producía votos, pero no lo quieren. Es algo así como un hijo ilegítimo.
Este primer cuatrimestre de administración de la Sra. Presidenta nos da la tónica de lo que serán sus cinco años en
el poder. Habrá una total paralización de la administración pública, los problemas continuarán sin solución y todo
será una permanente controversia para dar la impresión de que hacen algo.¡Pobre país!
Según la Sra. Presidenta, que obviamente ha salido a defender su gobierno ante las críticas cada vez mayores, ella
ha dedicado sus primeros 100 días de gestión al rescate de la institucionalidad nacional, ""lesionada severamente por
medidas de carácter legislativo y administrativo"", promovidas por el pasado gobierno de Ernesto Pérez Balladares.
Ese fue ""el primer reto al que debimos enfrentarnos..., para ello ha sido necesario deponer intereses y compromisos
políticos y lograr acuerdos legislativos, que además de facilitar estas reformas, nos ha permitido formar un equipo de
gobierno mucho más representativo de la sociedad panameña"". Si, ¡cómo no! Y ello se ve, sobre todo, en el nombramiento
en la Corte Suprema de Justicia de dos conspicuos Arnulfistas, después de todo lo que dijeron en torno a la Sala
Quinta. Y conste que no nos estamos refiriendo a la capacidad de los candidatos.
Se ha señalado frecuentemente que el presente gobierno no posee rumbo económico fijo, pero nosotros opinamos que si lo
tiene, y bien marcado, cual es el mismo del anterior y prueba de ello es que no sólo ha avalado las privatizaciones del
pasado gobierno, que acremente condenaron durante la campaña política, sino que además desean privatizar totalmente el
INTEL y habla de pagar la deuda externa con los fondos obtenidos de las privatizaciones, vieja aspiración de las IFIs,
que ni siquiera el anterior gobierno se atrevió. ¿Con qué cara este gobierno se presenta al pueblo, que lo eligió, a
decirle que venderá el resto del INTEL y también las empresas que pertenecían al IRHE ya que no es función del Estado
administrar empresas: "Este esquema no ha dado resultado debido a que el gobierno no cuenta con fondos para invertir
en la modernización de las empresas, por lo que seguirá la línea de la privatización", son declaraciones que en medios
periodísticos se le atribuyen al Viceministro de Finanzas del actual gobierno. La misma argumentación del gobierno
pasado, que furibundamente atacaron y hoy cínicamente abrazan.
Será interesante ver qué actitud asumirán los partidos de Acción Opositora como la Democracia Cristiana y algunos
legisladores conocidos como los "saltamontes" pues en el Plan Económico y de Acción Social establecieron que "las
entidades que prestan servicios públicos y que no han sido objeto de privatización o de concesiones administrativas,
funcionarán a través de la figura jurídica del "contrato plan". El mismo se celebrará entre el Gobierno Central y
la institución pública a fin de garantizar un servicio de calidad al usuario a cambio de asignársele los recursos
apropiados dentro del presupuesto nacional que le permitan ofrecer el servicio dentro del marco del "contrato plan".
Sólo para ilustración de los apreciados lectores reproduciremos textualmente parte de lo concerniente a la Agenda
Social que este gobierno presentó al pueblo: "Proponemos un ataque inmediato a la pobreza, a la marginalidad, que
alcanzan niveles aterradores en Panamá. Debemos construir una alianza fraternal entre el gobierno y la sociedad
civil a fin de lograr un sistema competitivo, eficiente y con responsabilidad social. Dedicaremos los excedentes del
Fondo Fiduciario para el Desarrollo a financiar programas de asistencia alimentaria para los grupos de extrema pobreza.
Eliminaremos los gastos suntuarios en todas las dependencias oficiales. Estimularemos la creación de fuentes de
empleo a través de microfinanciamiento y cooperativas. Promoveremos el establecimiento masivo de huertos comunales.
Modificaremos la legislación tributaria para estimular la inversión en regiones de pobreza".



101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América