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El pueblo quiere buses nuevos


Ante todo, soy uno de los miles de panameños que, por obligación, debemos transportarnos en autobuses. No tengo auto y debo pedir casi siempre un aventón para llegar al trabajo o a la casa. Como todos los que en este país vivimos, ya no soporto el caos reinante en el transporte público, por lo que considero que ya ha llegado la hora de acabar con este relajo.
En nuestro recorrido por varias naciones hace dos años, observé la factibilidad de un sistema masivo de transporte urbano en varias ciudades similares a Panamá, aún en el caso de metrópolis con millones de habitantes.
En ciudades como Berlín, Franckfurt am Main, París, Montreal, Boston y Miami, el tráfico de autos es insoportable, por lo que la instalación de líneas de metros subterráneo, monorrieles, buses articulados y trenes ligeros o tranvías es una necesidad apremiante, aunque onerosa algunas veces.
Se dice que los mártires generan causa. Así fue el caso de la adolescente que murió de forma trágica en El Marañón, en la ciudad capital, recientemente, cuando un “Diablo Rojo” le truncó la vida.
Un muerto causó revuelo en la comunidad y comenzó una de las tantas cruzadas contra el desorden de los buses endiablados, aunque ya todos saben que a la larga seguirá la misma cosa.
Se dice que cambiar las leyes del transporte, las normas 14 y 34, que estableció el asunto de los cupos y el control de piqueras en mafias transportistas, es el verdadero causante de la crisis.
222Se dice que cambiar las leyes del transporte, las normas 14 y 34, que estableció el asunto de los cupos y el control de piqueras en mafias transportistas, es el verdadero causante de la crisis.
Ahora, aprovechando la cuestión de la muerte de transeúntes a manos de los buses rojos, nace la propuesta de crear un sistema de transporte, mediante la adquisición de autobuses articulados de nueva generación, una idea que ya se ha implementado en Sao Paulo, Curitiba y Bogotá, para decir algunos lugares no tan lejanos de Panamá
El denominado Consorcio Centenario y la empresa brasileña “Eletra” presentaron el plan, el cual usará un carril exclusivo para buses y modificará radicalmente el monopolio del transporte colectivo en la ciudad de Panamá. Incluso, hasta habrá una ruta desde La Chorrera, Arraiján hasta la ciudad de Panamá. Igualmente, dos rutas desde San Miguelito y la 24 de diciembre hacia el centro de la capital.
Para efectos, parece una alternativa razonable, no costosa y que se puede poner en funcionamiento en pocos meses.
Por años, el plan del tranvía y del monorriel ha sido bien visto por los panameños; pero este tipo de proyectos son extremadamente caros, aunque hay una propuesta pendiente de un grupo francés.
El gobierno decidió engavetar dicho plan y tomar quizás prioridad en la opción de los buses articulados como solución al problema del transporte urbano.
Los panameños que vivimos en la c capital, creemos que es el momento clave para hacer el cambio e instalar una nueva fórmula de traslado de nuestros hogares y a los trabajos, de una forma adecuada, tranquila y sin el peligro de morir en el trayecto por la locura que llevan consigo “los palancas” de los “Diablos Rojos”.

101 años de Panamá América

 
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