El Puente Centenario
Así como Mireya Moscoso le dio a Omar José Torrijos y a su madre Raquel, un papel destacado en la ceremonia de recibo del Canal, el Gobierno del Presidente Martín Torrijos debió haberla considerado en la inauguración, ahora sí definitiva, del Puente Centenario. Nadie puede escamotearle a la Presidenta Moscoso el mérito de haber mandado a construir un puente que desde hace un par de décadas ya era urgente. El que se haya realizado con atrasos, recortes de elementos y sobre costos, también se le cargará a su cuenta en la historia.
Un elemento que debió haberse corregido con la nueva administración es el del peralte que declina hacia las medias cañas centrales de las carreteras de acceso. Este peralte es tan pronunciado que un pequeño desliz hacia el centro pudiera llevar a un vehículo a volcarse. No sabemos si el volcamiento del primer día de apertura se debió a esta causa, pero sospechamos que de no atenderse a tiempo, tendremos futuras tragedias que lamentar. Si la solución no fuera la de la colocación de un relleno para nivelar el peralte, tal vez habría que repetir la barrera de contención que sí se colocó en los extremos exteriores de las carreteras de acceso al puente.
Una obra de esta magnitud y costo no debe ser malograda por mezquindades ni económicas ni políticas. Después de todo es una obra del Pueblo Panameño y pagada con sus impuestos. Esperemos que se hagan las correcciones para que otros panameños no lo paguen además con su vida.
Un elemento que debió haberse corregido con la nueva administración es el del peralte que declina hacia las medias cañas centrales de las carreteras de acceso. Este peralte es tan pronunciado que un pequeño desliz hacia el centro pudiera llevar a un vehículo a volcarse. No sabemos si el volcamiento del primer día de apertura se debió a esta causa, pero sospechamos que de no atenderse a tiempo, tendremos futuras tragedias que lamentar. Si la solución no fuera la de la colocación de un relleno para nivelar el peralte, tal vez habría que repetir la barrera de contención que sí se colocó en los extremos exteriores de las carreteras de acceso al puente.
Una obra de esta magnitud y costo no debe ser malograda por mezquindades ni económicas ni políticas. Después de todo es una obra del Pueblo Panameño y pagada con sus impuestos. Esperemos que se hagan las correcciones para que otros panameños no lo paguen además con su vida.