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El que dice lo que no debe...


" El que dice lo que no debe, escucha lo que no quiere". Mi abuela siempre tenía un refrán a flor de labio y me decía que aprendiera de ellos. El que encabeza este escrito es uno de esos que, como escalpelo filoso, disecciona la verdad de la mentira.

Los llamados torrijistas, para no tener que escribir su fe de erratas, la que los llevaría a renegar su proclividad al líder falso, o como diría la Biblia, falso profeta, mantienen una inusitada terquedad en promover la memoria de Omar Torrijos. Claro, el dictador generó, en base a elementos aduladores y al poder propagandístico obtenido al manejar las arcas del Estado a su antojo, una imagen nacional e internacional alejada de la verdad. Los dos gobiernos panameñistas fallaron en divulgar la calidad de figura nefasta que fue.

En días pasados, en Nueva York, dos organizaciones gemelas, como bien las llama Betty Branann, la Americas Society y el Council of the Americas, creadas en los ‘60 por los Rokefeller para penetrar política y económicamente Latinoamérica, pagando peón o haciéndose sentir porqué buscan alguna prebenda, montaron una exposición fotográfica promoviendo la poca cara buena del dictador, y llevaron a su hijo presidente para que la viera en la inauguración. Amenazan con traerla a Panamá para junio. Vaya desfachatez, en el mes de la desaparición de Héctor Gallego. Para el día 29 de febrero, junto al gobierno del torrijismo, montarán la conferencia: "Panamá y la economía global". Usando otro refrán: "Sal quiere ese huevo".

Y volviendo al refrán titular a los que dijeron lo que no debían, Doña Rosario Arias de Galindo les dijo lo que no querían oír esas dos gemelas propaganderas y, de refilón, se les dijo también a los torrijistas con capacidad de análisis, los que no son lúmpenes cegados por la propaganda. En carta equilibrada fue desmenuzando los pecados políticos y de lesa humanidad del beneficiario de la falacia.

Trece años de demagogia, represión y sojuzgamiento, con más de 70 muertos y desaparecidos documentados en el informe de la Comisión de la Verdad, con allegados que en 1968 eran personas limitadas económicamente, pero que pronto pasaron a la opulencia, es mucho cinismo. Martín Fierro decía que aquellas familias que hacían fortuna en menos de tres generaciones, no la hacían honestamente, y ¿qué decir de quienes la hacen en menos de tres años?

MAPA ha invitado a que en junio, con exposición de fotos del Dictador o sin ella, para que sigan escuchando lo que no quieren, debemos hacer una exposición de lo que significó ese ciudadano.

101 años de Panamá América

 
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