El que juega con candela termina "quemao"
EL TERRENO está sembrado. Sólo basta ver los casi diarios cierres de calles para darnos cuenta que vivimos en un país en donde cada día menos las autoridades hacen lo que le corresponde: garantizar la paz y el sosiego de la mayoría. El martes 14 hasta un muerto se ha dado en enfrentamientos entre obreros. La siembra, que injusto sería decir que toda es del actual gobierno desde los últimos meses del gobierno anterior, ha recibido mucho abono y de la mejor calidad. Sólo basta ver el desastre de la educación nacional y la incapacidad en el tema de la salud que cada día se agrava, en especial para los que menos tienen. Lo peor que se ha puesto el tema del transporte, en donde el gobierno parece que sólo sabe conjugar el verbo recular; lo grave que cada día está la seguridad, a pesar de su prioridad durante la campaña electoral. Lo negativo que se percibe todo lo que huela a corrupción.
A nadie le importa lo que ocurre. Hace unos días escuché decir que la Ministra de Gobierno no explicaría nada sobre las celdas de lujo, ya que ella sólo informaría al Presidente. En otro país los ministros son interpelados ante la Asamblea Nacional, para que toda la población sepa lo que tienen que decir. Aquí, de los diputados, eso jamás lo podremos esperar, ya que pareciera que todos se cuadran ante un Ejecutivo dominante y complaciente ante sus peticiones. Con eso de las celdas lujosas ya estamos como el capo colombiano Escobar Gaviria mientras estuvo preso; el efecto negativo que ese tipo de hechos produce en la opinión pública resulta inimaginable.
El terreno sembrado con esa clase de semillas tendrá quien recoja su cosecha. Por eso me dicen cada día llegan más venezolanos a Panamá, no de aquellos que salen en busca de mayor tranquilidad que en su país, sino agentes del chavismo que encuentran aquí el terreno adecuado, no sólo para hacer grandes negocios -han resultado más ávidos en esas tareas que los políticos corruptos a quienes reemplazaron- sino para simultáneamente dedicarse, como en los tiempos que Cuba hacia lo propio en nuestros países con fondos de la Unión Soviética, a desarrollar en nuestro suelo su doctrina del "Socialismo del Siglo XXI", que entre sus dogmas está el quedarse en el poder hasta el 2050 como, aparentemente, han estado hablando algunos.
Cuando los pacientes del SIRA estuvieron en la Presidencia de la República y fueron apaleados por energúmenos agentes de la SPI, la mano de Chávez estaba presente. Llamó la atención que con miradas perdidas y los ojos vidriados -parecidísimas a las que mostraban "los doberman" en tiempos que no queremos se repitan- tenían boinas rojas.
Hace unos días, ejerciendo el derecho que me concede la Ley 6 de 2002 sobre transparencia en la gestión pública, mandé a preguntar a la ministra Gólcher desde cuándo nuestra Fuerza Pública utilizaba boinas color rojo chavista, el mismo tono que utilizan los chavistas criollos, tanto obreros como estudiantes universitarios cierra calles. Recordé la estrecha relación que tenían el director del SPI, José Gómez, con Chávez, compañeros de estudios militares en Venezuela y su huésped en Panamá, inclusive cuando en el gobierno de Pérez Balladares ordenaron a Chávez irse de inmediato del país, al intentar realizar una reunión de militares latinoamericanos para fundar la Internacional Militar.
Y es que, como decía mi difunta abuela, "el que juega con fuego termina quemao". El PRD, miembro de la Internacional Socialista, a diferencia de otros miembros de esta organización política mundial, ha sido de aquellos que desde que asumieron el poder han estado coqueteando con Hugo Chávez. Los Círculos Bolivarianos, mano de Chávez en nuestros países, es una especie de secreto a voces que son integrados en Panamá por miembros de ese partido.
Cuando visitó nuestro país a Panamá el líder opositor venezolano, Manuel Rosales, Gobernador del Zulia, ni el Presidente ni su partido hicieron nada para verse con él, a pesar que cuando era candidato Martín Torrijos sí se reunió con opositores venezolanos. Bueno, es como dicen, que cuando se está en el gobierno las cosas cambian; quizás porque lo verde que tiene Chávez es demasiado atractivo como para pensar en principios democráticos y en solidaridad con pueblos hermanos. Ya hasta comentan quiénes son los abogados y amigos influyentes que llevan de la mano a los venezolanos chavistas en Panamá en la búsqueda de los buenos negocios y los contactos necesarios para concretarlos, inclusive con el sensitivo tema de la ampliación del Canal.
El fuego es muy lindo y muy llamativo, porque nos alumbra en la oscuridad de la noche; pero es muy dañino cuando empezamos a jugar con él; puede terminar quemándonos más de lo que pensamos. Como panameño, me preocupa que seamos tan pocos los que estemos viendo esta especie de infierno, por la anarquía que se percibe en tantas partes, que enemigos de la democracia, de adentro y de afuera, quieren construir en Panamá.
gcochez@cableonda.net
A nadie le importa lo que ocurre. Hace unos días escuché decir que la Ministra de Gobierno no explicaría nada sobre las celdas de lujo, ya que ella sólo informaría al Presidente. En otro país los ministros son interpelados ante la Asamblea Nacional, para que toda la población sepa lo que tienen que decir. Aquí, de los diputados, eso jamás lo podremos esperar, ya que pareciera que todos se cuadran ante un Ejecutivo dominante y complaciente ante sus peticiones. Con eso de las celdas lujosas ya estamos como el capo colombiano Escobar Gaviria mientras estuvo preso; el efecto negativo que ese tipo de hechos produce en la opinión pública resulta inimaginable.
El terreno sembrado con esa clase de semillas tendrá quien recoja su cosecha. Por eso me dicen cada día llegan más venezolanos a Panamá, no de aquellos que salen en busca de mayor tranquilidad que en su país, sino agentes del chavismo que encuentran aquí el terreno adecuado, no sólo para hacer grandes negocios -han resultado más ávidos en esas tareas que los políticos corruptos a quienes reemplazaron- sino para simultáneamente dedicarse, como en los tiempos que Cuba hacia lo propio en nuestros países con fondos de la Unión Soviética, a desarrollar en nuestro suelo su doctrina del "Socialismo del Siglo XXI", que entre sus dogmas está el quedarse en el poder hasta el 2050 como, aparentemente, han estado hablando algunos.
Cuando los pacientes del SIRA estuvieron en la Presidencia de la República y fueron apaleados por energúmenos agentes de la SPI, la mano de Chávez estaba presente. Llamó la atención que con miradas perdidas y los ojos vidriados -parecidísimas a las que mostraban "los doberman" en tiempos que no queremos se repitan- tenían boinas rojas.
Hace unos días, ejerciendo el derecho que me concede la Ley 6 de 2002 sobre transparencia en la gestión pública, mandé a preguntar a la ministra Gólcher desde cuándo nuestra Fuerza Pública utilizaba boinas color rojo chavista, el mismo tono que utilizan los chavistas criollos, tanto obreros como estudiantes universitarios cierra calles. Recordé la estrecha relación que tenían el director del SPI, José Gómez, con Chávez, compañeros de estudios militares en Venezuela y su huésped en Panamá, inclusive cuando en el gobierno de Pérez Balladares ordenaron a Chávez irse de inmediato del país, al intentar realizar una reunión de militares latinoamericanos para fundar la Internacional Militar.
Y es que, como decía mi difunta abuela, "el que juega con fuego termina quemao". El PRD, miembro de la Internacional Socialista, a diferencia de otros miembros de esta organización política mundial, ha sido de aquellos que desde que asumieron el poder han estado coqueteando con Hugo Chávez. Los Círculos Bolivarianos, mano de Chávez en nuestros países, es una especie de secreto a voces que son integrados en Panamá por miembros de ese partido.
Cuando visitó nuestro país a Panamá el líder opositor venezolano, Manuel Rosales, Gobernador del Zulia, ni el Presidente ni su partido hicieron nada para verse con él, a pesar que cuando era candidato Martín Torrijos sí se reunió con opositores venezolanos. Bueno, es como dicen, que cuando se está en el gobierno las cosas cambian; quizás porque lo verde que tiene Chávez es demasiado atractivo como para pensar en principios democráticos y en solidaridad con pueblos hermanos. Ya hasta comentan quiénes son los abogados y amigos influyentes que llevan de la mano a los venezolanos chavistas en Panamá en la búsqueda de los buenos negocios y los contactos necesarios para concretarlos, inclusive con el sensitivo tema de la ampliación del Canal.
El fuego es muy lindo y muy llamativo, porque nos alumbra en la oscuridad de la noche; pero es muy dañino cuando empezamos a jugar con él; puede terminar quemándonos más de lo que pensamos. Como panameño, me preocupa que seamos tan pocos los que estemos viendo esta especie de infierno, por la anarquía que se percibe en tantas partes, que enemigos de la democracia, de adentro y de afuera, quieren construir en Panamá.
gcochez@cableonda.net