El recorte a la Corte Suprema
Sorpresa, disgusto y pesar nos ha causado la noticia de que la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional recortó en casi un 50% el presupuesto de gastos requerido por la actual Corte Suprema de Justicia para el próximo período fiscal. Si hay algo vital para el funcionamiento de un país y el orden social es su administración de justicia.
Conforme al pensamiento del emperador bizantino Justiniano, Justicia es "Supremo ideal que consiste en la voluntad firme y constante de dar a cada uno lo suyo". ¡Y lo dijo hace 16 siglos!Ello constituye la piedra de toque de todos los beneficios y un conjunto de todas las virtudes.
El aludido recorte está propiciando la oportunidad de delinquir y el aumento del desasosiego por la alarmante inseguridad ciudadana. Si algo es indispensable para preservar el orden social, el progreso y el buen vivir de un pueblo, es precisamente contar con un bien afianzado sistema de administración de justicia.
Lo que acaba de suceder en la Comisión legislativa, no ha sido otra cosa que cortarles, más que atarles, las manos a los señores magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Ello constituye una lesión inferida a la comunidad. En consecuencia, se hace imprescindible una rectificación urgente, sensata y alejada de migajas a favor del presupuesto.