El rector de la UP: un vándalo “inclinadito a la izquierda”
En un diario de la localidad, el 6 de septiembre del 2009, le hicieron una entrevista al rector Gustavo García, bajo el título ‘la izquierda no me deja avanzar más‘. Y entre las preguntas que le hacen tenemos:
I. “¿Por qué si los alumnos se portan como vándalos, no los tratan como tales? Respuesta: “todos son de izquierda”. Y al preguntársele ¿y usted de qué es?”; respondió que de centro, inclinadito a la izquierda. Repárese en la impropiedad de sus juicios: primero, que la izquierda no lo deja avanzar más. Por un lado, no se refiere a la Universidad o al país, sino a él; y por el otro, no indica ninguna dirección de avance, ¿hacia dónde quiere avanzar ? Segundo, para él todos los estudiantes vándalos son de izquierda, o sea, que no existen estudiantes vándalos de centro, derecha, etc., todos son de izquierda. Tercero, lo más fenomenal, él se considera centro, inclinadito a la izquierda. Cabría preguntarse ¿cuando el rector fue alumno a qué sector estudiantil perteneció? Supongo, por su inclinación, que era de los vándalos.
II. El ex ministro Rolla Pimentel, refiriéndose a los entorchados (La Estrella de Panamá, 1 de agosto-2009), señaló que “…el fascismo, de falso nacionalismo y socialismo terminó en brutales violaciones, corrupción, tráfico de armas y drogas. Pero quedó una historia sangrienta y las víctimas de la dictadura”. Ahora, cuando al rector se le pregunta por el comportamiento censor, en la dictadura, por parte de uno de los Decanos, este responde: “el pecado no debe acompañarte a la tumba”. Resulta, entonces, un pecado censurar, reprochar, condenar, por ejemplo, las muertes y el exilio de panameños de madera pura. ¡Vaya nefastas concepciones!
III. Al consultársele sobre sus conocimientos en materia de educación, la contestación fue: “en Sambú me declararon el brujo de la educación, …”. ¿Habrá sido por aquello del doctorado de indias? ¡Esos paisanos nuestros saben mucho!
IV. Para “terminar”, al solicitársele que “del 1 al 10, evalúe la calidad de las universidades de Panamá”, el rector responde 5. Así, increíblemente, él mismo reconoce que la calidad de la Universidad de Panamá es deficiente, lo que dice mucho de su administración, y de quien ha estado al frente de la Universidad del pueblo en la última década.
Panamá estará enfrentando momentos difíciles, producto de la crisis financiera en la que ya nos adentramos, y la preparación de nuestra colectividad social es vital; tenemos, en palabras de Martí, que “hacer de cada hombre (un) resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive...”; y nuestra universidad tiene que cumplir con esa función de “formar el recurso humano con pensamiento crítico y conciencia social, así como generar y transferir el conocimiento en aras del desarrollo del país y el fortalecimiento de la soberanía nacional”. (Estatuto de la Universidad de Panamá).