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El retorno de la oveja descarriada


Los medios nos han comunicado del cambiazo que ha dado el Partido Liberal Nacional (36,111 votos) a la alianza que lidera la Presidenta electa Doña Mireya Moscoso, aunque ahora "el liberalismo", ante el repudio recibido de la ciudadanía, afirma que "no se trata de un salto sino sólo de un brinquito", como ocurrentemente expresó TV2.
A nosotros no nos ha causado ninguna sorpresa el anuncio, pensamos más bien que tardaron mucho en hacerlo. Nunca hemos creído en la fidelidad de este colectivo. Durante el referéndum obtuvimos la impresión de que no apoyaron el Sí, a pesar de sus manifestaciones externas de respaldo. Así lo hicimos conocer en un escrito, pero el Presidente parece que prefirió, por razones políticas, callar que tomar medidas. Hay quienes afirman que similar situación se dio en las pasadas elecciones generales en las que los votos de dicho partido a legislador doblaron los depositados a favor del candidato a Presidente, por lo que el cambio que han anunciado es una elemental consecuencia de tan desviado proceder.
El Partido Liberal Nacional definitivamente confunde el liberalismo con el oportunismo, y con un cinismo inaudito hemos visto cómo su presidente ha declarado que su alianza con "Nueva Nación" era hasta el 2 de mayo y que ahora apoyará a la alianza triunfadora "porque hay que trabajar por Panamá". Hay que averiguar a qué llama el dirigente de este colectivo "trabajar por Panamá". ¿Será acaso mantener las prebendas que obtuvo durante el gobierno del Presidente Pérez Balladares cuando le brindó su "irrestricto" apoyo? Este señor, para los que poseen memoria frágil, fue durante el presente gobierno Ministro de la Presidencia y luego Ministro de Comercio; inscribió su partido mientras ejerció cargos con mando y jurisdicción dentro del engranaje gubernamental del presente gobierno; aspiró a la Presidencia de la República por el oficialismo y además fue candidato a la primera Vicepresidencia en la nómina de Martín Torrijos. ¡Vaya lealtad! Con aliados como éste ¿para qué enemigos?
Pero parece que el presunto "liderazgo" del dirigente de este colectivo está resquebrajado, igual que su lealtad, pues uno de los tres legisladores con quien dice contar, un Kuna Yala, ha expresado que no se cambia, que permanecerá leal a la alianza "Nueva Nación".
Ciertamente produce escozor observar el protagonismo de ciertos hombres públicos que no se dan cuenta de la trascendencia de su protagonismo o si son conscientes les importa tres cominos. El mensaje que transmiten a la ciudadanía, y sobre todo a la juventud, es denigrante. Pero no sólo es criticable la actitud del "cambiado" sino también la de la Presidenta electa que le ha dado cabida en su gobierno, con bombos y platillos, como mostró la televisión, sin tomar en cuenta que el presidente de ese colectivo representa casualmente todo lo contrario al contenido de su discurso electoral. ¿Acaso no sabe la Presidenta electa que el Partido Liberal Nacional perteneció y aún pertenece, porque ni siquiera han tenido la ética de renunciar sus integrantes, al actual gobierno? ¿Acaso no sabe la Presidenta electa que este dirigente "liberal" apoyó todas las políticas neoliberales que hoy agobian a los panameños y que ella ha prometido cambiar? ¿Acaso no sabe la Presidenta electa que el dirigente de ese colectivo fue candidato a la primera vicepresidencia de la nómina contra la que votaron casi ochocientos mil ciudadanos, los 572,717 que votaron por "Unión por Panamá" y los 222,250 de "Alianza Opositora"? Aceptar en el gobierno a este colectivo es una burla a todos los electores.
Comprendemos el estado de desánimo de los arnulfistas con los que hemos conversado porque tal como nos han expresado el presunto apoyo que dice proporcionará el Liberal Nacional a la Presidenta electa tiene un precio: la concesión de "espacio político" que obviamente involucra menos participación de los arnulfistas en el gobierno.
De continuar actuando así la Presidenta electa llegará el primero de septiembre a ocupar el poder con un enorme déficit de apoyo a su gestión por difuminar las ilusiones y expectativas que miles de panameños depositaron en ella. Con su mal manejo político está creando incoherencia en su proceder, lo que no tardará en transformarse en repudio de las masas hacia su gobierno. Pero a lo mejor no le importa porque pensará que cuando ocurra, tendrá el apoyo "irrestricto" del partido Liberal Nacional.
Después de haber escrito el presente artículo, casi justo cuando nos disponíamos remitirlo al diario, vimos en los medios noticia que daba cuenta del retorno de "la oveja descarriada", el Liberal Nacional, al seno de "Una Nueva Nación". Francamente el espectáculo, por divertido que parezca, es vergonzante. No sé cómo los PRD pueden tenerle confianza, pero parece que todos ellos hablan el mismo idioma y se entienden. Bueno, al menos se salvó Doña Mireya.

101 años de Panamá América

 
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