El sacrificio es de todos
Ante el inminente colapso de la Caja de Seguro Social (CSS), todos tenemos que aportar algo de sacrificio, de lo contrario perderíamos pan y pedazo. Una acción positiva sería descontarle un 5% a todos los jubilados; aumentar uno o dos % la cuota obrero patronal; con carácter de urgencia, recortar la planilla de empleados y médicos que en forma excesiva laboran en la institución. Son medidas dolorosas, pero necesarias.
La CSS tiene el poder para adquirir medidas directamente y eliminar a las intermediarias que ganan grandes comisiones. También, es de vital importancia, que la institución le haga préstamos a los jubilados, quedando en beneficio de ésta unos 40 millones de balboas, que son los que se llevan las agiotistas financieras que no tienen Dios, ni patria ni ley.
2- Cuando le ofendan, sea muy fuerte. En este mundo el débil la pasa muy mal. ¿Sabía usted que cuando a uno le ofenden, es uno mismo el que permite que la ofensa llegue a lo más profundo del alma? Si usted quiere, la ofensa quedará en la periferia de su ser. No esté rumiando su resentimiento y golpeando su auto-imagen. Sea muy fuerte y olvide.
3- Analice si en lo que le han dicho hay algo de cierto. Muchas veces nuestras grandes verdades vienen de quienes dicen ser nuestros enemigos. Algunos de ellos se hacen "especialistas" en encontrar nuestros defectos y sin ningún reparo nos lanzan nuestras fallas. Y, a veces, tienen mucha razón.
4- Una prueba de amor es orar y bendecir a quien nos ha hecho daño. Bombardéelo a fuerza de oración. Así él no le hará daño y usted será santo gracias a él. Vea también lo positivo que tiene esa persona, sus cualidades, su parte buena. Ame a pesar de todo, como lo hace Dios con nosotros.
5- ¡Olvide! Entierre eso ya. No esté comentando con todo el mundo lo que le hicieron. Jesús nos enseñó un camino maravilloso: Perdonar y olvidar enteramente lo malo. Él nunca tuvo resentimientos. ¿Quiere conservar su paz y su salud mental, el amor en su corazón? En verdad, ¿quiere amarse? Olvide, tenga muy mala memoria.
6- Usted tiene derecho a defender su dignidad, a hablar con la persona y aclarar las circunstancias, pedirle una explicación sin alterarse. Pero no caiga en la grosería.
7- Ore al Señor. Pídale protección a Dios cuando el rencor venga a su mente. Jesús sana su corazón herido. Pídale que la sangre de Cristo limpie su corazón como si esto fuera una infección. Construya una barrera interior que rechace el pecado. Ore por su enemigo y... olvide para siempre.
El camino de la sabiduría tiene un nombre: el perdón. Y no se olvide, ¡con Dios, usted es invencible!
La CSS tiene el poder para adquirir medidas directamente y eliminar a las intermediarias que ganan grandes comisiones. También, es de vital importancia, que la institución le haga préstamos a los jubilados, quedando en beneficio de ésta unos 40 millones de balboas, que son los que se llevan las agiotistas financieras que no tienen Dios, ni patria ni ley.
2- Cuando le ofendan, sea muy fuerte. En este mundo el débil la pasa muy mal. ¿Sabía usted que cuando a uno le ofenden, es uno mismo el que permite que la ofensa llegue a lo más profundo del alma? Si usted quiere, la ofensa quedará en la periferia de su ser. No esté rumiando su resentimiento y golpeando su auto-imagen. Sea muy fuerte y olvide.
3- Analice si en lo que le han dicho hay algo de cierto. Muchas veces nuestras grandes verdades vienen de quienes dicen ser nuestros enemigos. Algunos de ellos se hacen "especialistas" en encontrar nuestros defectos y sin ningún reparo nos lanzan nuestras fallas. Y, a veces, tienen mucha razón.
4- Una prueba de amor es orar y bendecir a quien nos ha hecho daño. Bombardéelo a fuerza de oración. Así él no le hará daño y usted será santo gracias a él. Vea también lo positivo que tiene esa persona, sus cualidades, su parte buena. Ame a pesar de todo, como lo hace Dios con nosotros.
5- ¡Olvide! Entierre eso ya. No esté comentando con todo el mundo lo que le hicieron. Jesús nos enseñó un camino maravilloso: Perdonar y olvidar enteramente lo malo. Él nunca tuvo resentimientos. ¿Quiere conservar su paz y su salud mental, el amor en su corazón? En verdad, ¿quiere amarse? Olvide, tenga muy mala memoria.
6- Usted tiene derecho a defender su dignidad, a hablar con la persona y aclarar las circunstancias, pedirle una explicación sin alterarse. Pero no caiga en la grosería.
7- Ore al Señor. Pídale protección a Dios cuando el rencor venga a su mente. Jesús sana su corazón herido. Pídale que la sangre de Cristo limpie su corazón como si esto fuera una infección. Construya una barrera interior que rechace el pecado. Ore por su enemigo y... olvide para siempre.
El camino de la sabiduría tiene un nombre: el perdón. Y no se olvide, ¡con Dios, usted es invencible!