El secuestro de la prensa libre dominicana
Listín Diario, el diario más antiguo y prestigioso de República Dominicana, es víctima de una maniobra política para metamorfosearlo de vocero crítico a vocero al servicio del régimen de Hipólito Mejía del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
La repudiable maniobra controlista abarca "El Expreso", "Ultima Hora", "El Financiero", 76 radioemisoras y estaciones de televisión. En pocas palabras, el gobierno ha tomado control del sistema informativo dominicano para impulsar, según políticos hasta del seno del PRD, las ambiciones reeleccionistas del actual presidente.
El pretexto para secuestrar a la prensa libre dominicana es de tipo financiero. Un banco privado, Banco Internacional (Baninter), ha sido intervenido por el Banco Central, agencia gubernamental, por un supuesto fraude de alrededor de 2 mil 115 millones de dólares, consistente en el uso indebido de los depósitos de los clientes para usarlos en ayudas políticas. El trasfondo político del escándalo financiero se refleja en los presuntos apoyos económicos al ex presidente Leonel Fernández, al extinto mandatario Joaquín Balaguer y aún al legendario dirigente del PRD José Francisco Peña Gómez, fallecido años atrás.
Los diarios, televisoras y radios secuestrados tienen relaciones con el Baninter, pero relaciones normales de movimientos de créditos. Sin embargo, el Banco Central decidió allanar los medios de comunicación en lugar de dialogar con sus ejecutivos sobre créditos.
De un plumazo, Mejía asumió el control de la prensa libre y al mismo tiempo lanzó barro contra sus adversarios políticos, en un atropello contra la libertad de expresión que no se veía en República Dominicana desde la tristemente célebre época del dictador Rafael Leonidas Trujillo.
La Sociedad Interamericana de Prensa ya elevó voz de protesta en nombre del periodismo libre del continente, en tanto la sociedad dominicana reacciona enérgicamente contra la incautación de los medios de comunicación bajo circunstancias de inequívoco tinte político. Algunos analistas dominicanos aseveran que este paso en falso de Mejía no sólo echará por tierra sus propósitos reeleccionistas sino que se verá en apuros para garantizar la gobernabilidad presente.
Según el martirologio dado a conocer por la agencia vaticana Fides en el 2002, entre los 25 religiosos católicos que fueron muertos por su fe, en diversos países del mundo, figura Monseñor Jorge Altafulla de Panamá, considerado Mártir de la Iglesia en 2002; ya que "perdió su vida en modo violento y ha derramado su sangre anunciando a Cristo".
La repudiable maniobra controlista abarca "El Expreso", "Ultima Hora", "El Financiero", 76 radioemisoras y estaciones de televisión. En pocas palabras, el gobierno ha tomado control del sistema informativo dominicano para impulsar, según políticos hasta del seno del PRD, las ambiciones reeleccionistas del actual presidente.
El pretexto para secuestrar a la prensa libre dominicana es de tipo financiero. Un banco privado, Banco Internacional (Baninter), ha sido intervenido por el Banco Central, agencia gubernamental, por un supuesto fraude de alrededor de 2 mil 115 millones de dólares, consistente en el uso indebido de los depósitos de los clientes para usarlos en ayudas políticas. El trasfondo político del escándalo financiero se refleja en los presuntos apoyos económicos al ex presidente Leonel Fernández, al extinto mandatario Joaquín Balaguer y aún al legendario dirigente del PRD José Francisco Peña Gómez, fallecido años atrás.
Los diarios, televisoras y radios secuestrados tienen relaciones con el Baninter, pero relaciones normales de movimientos de créditos. Sin embargo, el Banco Central decidió allanar los medios de comunicación en lugar de dialogar con sus ejecutivos sobre créditos.
De un plumazo, Mejía asumió el control de la prensa libre y al mismo tiempo lanzó barro contra sus adversarios políticos, en un atropello contra la libertad de expresión que no se veía en República Dominicana desde la tristemente célebre época del dictador Rafael Leonidas Trujillo.
La Sociedad Interamericana de Prensa ya elevó voz de protesta en nombre del periodismo libre del continente, en tanto la sociedad dominicana reacciona enérgicamente contra la incautación de los medios de comunicación bajo circunstancias de inequívoco tinte político. Algunos analistas dominicanos aseveran que este paso en falso de Mejía no sólo echará por tierra sus propósitos reeleccionistas sino que se verá en apuros para garantizar la gobernabilidad presente.
Según el martirologio dado a conocer por la agencia vaticana Fides en el 2002, entre los 25 religiosos católicos que fueron muertos por su fe, en diversos países del mundo, figura Monseñor Jorge Altafulla de Panamá, considerado Mártir de la Iglesia en 2002; ya que "perdió su vida en modo violento y ha derramado su sangre anunciando a Cristo".