El Seguro de Riesgos Profesionales y su reforma
Este seguro practica concursos entre trabajadores para estimular el talento y la creatividad sobre medidas de prevención en sus puestos laborales.
Es impostergable la oportunidad de generar un proyecto que modernice integralmente la gestión del Seguro de Riesgos Profesionales, el cual desde el 31 de marzo de 1970 administra la Caja de Seguro Social (anterior a la fecha era administrado por las compañías privadas de seguro).
La necesidad está centrada en tres factores fundamentales, fácilmente comprendidos por trabajadores y empresario:
a) La prestación económica cuando el daño en la salud del trabajador generado por el siniestro laboral sea incapacitante.
b) La prestación asistencial de carácter sanitaria (médica y de rehabilitación) cuando el siniestro laboral afecte la estructura de salud del trabajador.
c) La instrumentación de un programa de prevención que reduzca al mínimo el riesgo de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales en las empresas y trabajadores bajo el régimen del Seguro.
La necesidad de apuntalar los tres factores fundamentales expresados tiene como fin lograr que la gestión del Seguro Social sea de carácter integral en cuanto a su organización y operación. Que la misma sea capaz de responder a los trabajadores expedita y eficientemente al margen de cualquier otro seguro que administra la CSS. Es más, tiene que ser un seguro que se distinga en lo normativo y en lo operativo.
La CSS, como una gran administradora, no puede seguir funcionando para un seguro desarticulado en todas las esferas de la institución, un seguro cuyos costos en materia de prestaciones sanitarias entran en conflicto de intereses con los del programa de Enfermedad y Maternidad. Las prestaciones que recibe el trabajador de este seguro deben ser consecuente con la prima que el patrón paga mensualmente. Sobre todo, debe resguardar un grado de de autonomía en la capacidad resolutiva de sus compromisos con los trabajadores respecto a las diferentes prestaciones.
Riesgos Profesionales debe contar con un renovado programa preventivo de los accidentes y enfermedades profesionales en que la promoción, la educación obrero-empresarial, la vigilancia del medio laboral y las condiciones del trabajador sean los objetivos a alcanzar, manteniendo un servicio de medicina del trabajo que supervise la calidad de la atención médica y atienda los casos que requieran de evaluación pericial.
En las circunstancias actuales en que el mundo cambia y las relaciones comerciales cada día se hacen más complejas, surgen nuevas actividades económicas y con ellas, nuevos riesgos de trabajo que el trabajador y el empresario enfrentan diariamente.
Los países desarrollados o del primer mundo comercializan tecnología moderna o de punta, pero no informan de los factores de riesgos que esta tecnología lleva implícita al momento de su operación y los resultados de este desajuste (máquina-hombre-tecnología) son los accidentes y las enfermedades del trabajo, que el seguro de Riesgos Profesionales debe enfrentar con una visión moderna.
La prima que el patrón paga mensualmente es determinada por un esquema basado en una tabla combinada de clase, grado de riesgo y actividad económica que, finalmente, identifica el porcentaje a pagar sobre el salario de cada trabajador de la empresa.
El esquema de una tabla combinada permite que el buen empresario que instrumenta un programa de prevención en su empresa, vea reducida su siniestralidad y por consiguiente, su porcentaje a pagar. La tabla permite interactuar en bandas oscilantes que lo premian o lo castigan según sea su nivel de responsabilidad.
Ese procedimiento en los seguros de Riesgos Profesionales es universal, más si lo que queremos es que el empresario y el trabajador sean conscientes de la importancia de proteger la fuerza productiva.
En algunos países similares al nuestro, el seguro de Riesgos Profesionales practica concursos entre trabajadores a fin de estimular el talento y la creatividad sobre medidas de prevención en los puestos de trabajo donde desempeñan sus tareas diarias. El empresario participa en metas empresariales de accidentabilidad cero, donde se reconoce el esfuerzo y la preocupación de mantener una clase trabajadora saludable y al margen de los peligros que generan finalmente las pensiones por invalidez. Es decir, el seguro de Riesgos Profesionales fomenta la construcción de una cultura prevencionista.
Este seguro, en su reforma legal, tiene que asegurar una estructura organizada que responda exclusivamente a las responsabilidades y deberes que dispone la ley. Esta organización debe asegurar que todos los componentes financieros, administrativos y de prestaciones que oferta el seguro (económicas, de prevención, médicas y de rehabilitación) estén bajo su responsabilidad direccional para asegurar que los mismos actúen e interactúen como unidades de proceso hacia el objetivo común.
La organización producto de una reforma legal debe promover, mediante reglamento, que los servicios salud (ambulatorios y hospitalarios) sean suministrados expedita y eficientemente a nivel nacional por servicios médicos oficiales (MINSA Y CSS) y privados. Es decir, se reduce la practica de justificar las millonarias erogaciones por incapacidad temporal (incapacidades médicas) sobre los tres argumentos clásicos de la ineficiencia del modelo de atención: No hay cama, no hay cupo disponible para especialista o/y el equipo de diagnóstico está dañado.
El proceso de asignar la prima debe sufrir una reingeniería que rebase el concepto de comisión. Esta importante actividad se atiende a través de un departamento, cuya herramienta gerencial es una tabla actualizada de clasificación que permita la asignación de la prima sin mayores complicaciones y sin entrar en conflicto de intereses.
(*) Especialista en Seguridad Social.
Es impostergable la oportunidad de generar un proyecto que modernice integralmente la gestión del Seguro de Riesgos Profesionales, el cual desde el 31 de marzo de 1970 administra la Caja de Seguro Social (anterior a la fecha era administrado por las compañías privadas de seguro).
La necesidad está centrada en tres factores fundamentales, fácilmente comprendidos por trabajadores y empresario:
a) La prestación económica cuando el daño en la salud del trabajador generado por el siniestro laboral sea incapacitante.
b) La prestación asistencial de carácter sanitaria (médica y de rehabilitación) cuando el siniestro laboral afecte la estructura de salud del trabajador.
c) La instrumentación de un programa de prevención que reduzca al mínimo el riesgo de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales en las empresas y trabajadores bajo el régimen del Seguro.
La necesidad de apuntalar los tres factores fundamentales expresados tiene como fin lograr que la gestión del Seguro Social sea de carácter integral en cuanto a su organización y operación. Que la misma sea capaz de responder a los trabajadores expedita y eficientemente al margen de cualquier otro seguro que administra la CSS. Es más, tiene que ser un seguro que se distinga en lo normativo y en lo operativo.
La CSS, como una gran administradora, no puede seguir funcionando para un seguro desarticulado en todas las esferas de la institución, un seguro cuyos costos en materia de prestaciones sanitarias entran en conflicto de intereses con los del programa de Enfermedad y Maternidad. Las prestaciones que recibe el trabajador de este seguro deben ser consecuente con la prima que el patrón paga mensualmente. Sobre todo, debe resguardar un grado de de autonomía en la capacidad resolutiva de sus compromisos con los trabajadores respecto a las diferentes prestaciones.
Riesgos Profesionales debe contar con un renovado programa preventivo de los accidentes y enfermedades profesionales en que la promoción, la educación obrero-empresarial, la vigilancia del medio laboral y las condiciones del trabajador sean los objetivos a alcanzar, manteniendo un servicio de medicina del trabajo que supervise la calidad de la atención médica y atienda los casos que requieran de evaluación pericial.
En las circunstancias actuales en que el mundo cambia y las relaciones comerciales cada día se hacen más complejas, surgen nuevas actividades económicas y con ellas, nuevos riesgos de trabajo que el trabajador y el empresario enfrentan diariamente.
Los países desarrollados o del primer mundo comercializan tecnología moderna o de punta, pero no informan de los factores de riesgos que esta tecnología lleva implícita al momento de su operación y los resultados de este desajuste (máquina-hombre-tecnología) son los accidentes y las enfermedades del trabajo, que el seguro de Riesgos Profesionales debe enfrentar con una visión moderna.
La prima que el patrón paga mensualmente es determinada por un esquema basado en una tabla combinada de clase, grado de riesgo y actividad económica que, finalmente, identifica el porcentaje a pagar sobre el salario de cada trabajador de la empresa.
El esquema de una tabla combinada permite que el buen empresario que instrumenta un programa de prevención en su empresa, vea reducida su siniestralidad y por consiguiente, su porcentaje a pagar. La tabla permite interactuar en bandas oscilantes que lo premian o lo castigan según sea su nivel de responsabilidad.
Ese procedimiento en los seguros de Riesgos Profesionales es universal, más si lo que queremos es que el empresario y el trabajador sean conscientes de la importancia de proteger la fuerza productiva.
En algunos países similares al nuestro, el seguro de Riesgos Profesionales practica concursos entre trabajadores a fin de estimular el talento y la creatividad sobre medidas de prevención en los puestos de trabajo donde desempeñan sus tareas diarias. El empresario participa en metas empresariales de accidentabilidad cero, donde se reconoce el esfuerzo y la preocupación de mantener una clase trabajadora saludable y al margen de los peligros que generan finalmente las pensiones por invalidez. Es decir, el seguro de Riesgos Profesionales fomenta la construcción de una cultura prevencionista.
Este seguro, en su reforma legal, tiene que asegurar una estructura organizada que responda exclusivamente a las responsabilidades y deberes que dispone la ley. Esta organización debe asegurar que todos los componentes financieros, administrativos y de prestaciones que oferta el seguro (económicas, de prevención, médicas y de rehabilitación) estén bajo su responsabilidad direccional para asegurar que los mismos actúen e interactúen como unidades de proceso hacia el objetivo común.
La organización producto de una reforma legal debe promover, mediante reglamento, que los servicios salud (ambulatorios y hospitalarios) sean suministrados expedita y eficientemente a nivel nacional por servicios médicos oficiales (MINSA Y CSS) y privados. Es decir, se reduce la practica de justificar las millonarias erogaciones por incapacidad temporal (incapacidades médicas) sobre los tres argumentos clásicos de la ineficiencia del modelo de atención: No hay cama, no hay cupo disponible para especialista o/y el equipo de diagnóstico está dañado.
El proceso de asignar la prima debe sufrir una reingeniería que rebase el concepto de comisión. Esta importante actividad se atiende a través de un departamento, cuya herramienta gerencial es una tabla actualizada de clasificación que permita la asignación de la prima sin mayores complicaciones y sin entrar en conflicto de intereses.
(*) Especialista en Seguridad Social.