El Seguro Social y la privatización
Desde hace muchos años personas, jerarcas y empresarios realizan comentarios sobre la privatización de la Caja de Seguro Social (CSS). ¿Cómo es posible que existan pensadores que desconozcan que ésta es un ente particular (porque nos pertenece a los asegurados), y que lo administra el gobierno? ¿No será una de las situaciones por las cuales se presentan las crisis del Seguro Social?
Aún recuerdo, con poca precisión, cuando se implementó el Sistema Integrado de Salud, el cual funcionó por muchos años, pero que ha traído secuelas que hoy es muy difícil romper, sin embargo, en apego a lo que nos corresponde como persona gustosa de opinar con claridad, honestidad y a nuestro derecho ciudadano, nos parece necesario sugerir, a quienes nos gobiernan, evaluar qué es la Caja de Seguro Social, desde el punto de vista de quiénes cotizamos, no del nivel social.
La CSS es un ente particular (no privado), que pertenece a todos los asegurados, independientemente cuánto cotizamos. Hasta donde conozco, no recibe aportes del Estado como subvención y se financia con sus propios recursos, sin embargo, cuando un asegurado requiere de una cita médica especializada u hospitalización, tiene que hacer turnos de semanas o meses para ser atendido, en función de que todos los beneficiarios están haciendo uso de este servicio y tenemos que desplazarnos a clínicas u hospitales particulares.
Desde este punto de vista, el asegurado, porcentualmente, es quien menos se atiende en el Seguro y es una de las razones por las cuales jamás se le podrá hacer un aumento cónsono con la realidad económica a los jubilados, como tampoco nos serán entregados los medicamentos correspondientes. Por situaciones como ésta siempre estarán eliminando las medicinas más caras del cuadro básico de medicamentos. Ello implica que los que pagamos este seguro nos ha sido transferida la carga del Estado, que debe ser atendida a través de los centros de salud.
En consecuencia, aún cuando parezca mezquino, la Caja de Seguro social sólo debe atender a quienes cotizamos. Los beneficiarios, como su nombre lo indica, deben ser atendidos sólo por beneficio. ¿Qué presento con esto? Pues la sugerencia que al beneficiario se le cobre, a través del salario del trabajador, el 0.5% ó el 1%, lo que impedirá que un asegurado tenga muchos beneficiarios, por una parte, y por la otra que se vea resarcido el servicio que brinda la Caja de Seguro Social a aquellas personas que el Estado tiene que destinar los recursos para su atención médica.
Obviamente, deben regularse (a través de estadísticas de la CSS) las visitas excesivas que hacen algunos jubilados, que muchas veces no necesariamente se trata de obtención de atención médica, sino la de obtener medicamentos que muchas veces no son ingeridos por ellos.
Bajo la concepción planteada, mediante un juicio crítico y objetivo, seriamente evaluada, qué opinión le merece a mi querido lector. Dios te salve Panamá. victorianos@hotmail.com
Aún recuerdo, con poca precisión, cuando se implementó el Sistema Integrado de Salud, el cual funcionó por muchos años, pero que ha traído secuelas que hoy es muy difícil romper, sin embargo, en apego a lo que nos corresponde como persona gustosa de opinar con claridad, honestidad y a nuestro derecho ciudadano, nos parece necesario sugerir, a quienes nos gobiernan, evaluar qué es la Caja de Seguro Social, desde el punto de vista de quiénes cotizamos, no del nivel social.
La CSS es un ente particular (no privado), que pertenece a todos los asegurados, independientemente cuánto cotizamos. Hasta donde conozco, no recibe aportes del Estado como subvención y se financia con sus propios recursos, sin embargo, cuando un asegurado requiere de una cita médica especializada u hospitalización, tiene que hacer turnos de semanas o meses para ser atendido, en función de que todos los beneficiarios están haciendo uso de este servicio y tenemos que desplazarnos a clínicas u hospitales particulares.
Desde este punto de vista, el asegurado, porcentualmente, es quien menos se atiende en el Seguro y es una de las razones por las cuales jamás se le podrá hacer un aumento cónsono con la realidad económica a los jubilados, como tampoco nos serán entregados los medicamentos correspondientes. Por situaciones como ésta siempre estarán eliminando las medicinas más caras del cuadro básico de medicamentos. Ello implica que los que pagamos este seguro nos ha sido transferida la carga del Estado, que debe ser atendida a través de los centros de salud.
En consecuencia, aún cuando parezca mezquino, la Caja de Seguro social sólo debe atender a quienes cotizamos. Los beneficiarios, como su nombre lo indica, deben ser atendidos sólo por beneficio. ¿Qué presento con esto? Pues la sugerencia que al beneficiario se le cobre, a través del salario del trabajador, el 0.5% ó el 1%, lo que impedirá que un asegurado tenga muchos beneficiarios, por una parte, y por la otra que se vea resarcido el servicio que brinda la Caja de Seguro Social a aquellas personas que el Estado tiene que destinar los recursos para su atención médica.
Obviamente, deben regularse (a través de estadísticas de la CSS) las visitas excesivas que hacen algunos jubilados, que muchas veces no necesariamente se trata de obtención de atención médica, sino la de obtener medicamentos que muchas veces no son ingeridos por ellos.
Bajo la concepción planteada, mediante un juicio crítico y objetivo, seriamente evaluada, qué opinión le merece a mi querido lector. Dios te salve Panamá. victorianos@hotmail.com