El sistema de cobros de la CSS continúa deficiente
A pesar de los esfuerzos de la actual administración para evitar la morosidad en las cuotas obrero-patronal, aún persiste esta situación en un alto grado. Esta deficiencia que viene de administraciones anteriores, ha hecho que el Seguro haya dejado de percibir cerca de 60 millones de dólares adeudados por empresas ya desaparecidas.
El perjuicio que esto causa a los asegurados es alto, pues muchos trabajadores no hacen el reclamo al patrón por miedo a ser despedido, y se ven forzados a pagar una consulta médica, comprar medicamentos, o realizar exámenes laboratoriales o de rayos X en clínicas privadas. Hace unos días me enteré de una señora que tenía que realizarse una delicada cirugía
de vida o muerte, a la cual no habría tenido derecho, de no ser por el médico que citó a la propietaria de la empresa, presionándola a arreglar su situación con la Caja.
Actualmente, existen dos medidas para combatir esta situación: La publicación de la lista de morosos y la expedición de una ley que sancione con prisión de 3 a 5 años al patrono moroso. Pero ambas medidas son para sancionar al infractor, y no se aplican procedimientos para prevenirlas.
Por esto, proponemos una serie de medidas que en su conjunto al aplicarlas, estoy seguro disminuirán estas morosidades: Crear una línea telefónica "800", donde el empleado en forma anónima pueda denunciar a la empresa sin riesgo a perder su empleo. Zonificar las áreas de cada inspector, donde él personalmente sea el responsable de la situación de las empresas instaladas. Crear vínculos con los municipios y el Ministerio de Comercio, para que desde un inicio las empresas se afilien al Seguro Social. La creación de una tarjeta donde se le indique al asegurado cuánto ha cotizado, y de esta manera él tendrá una constancia que su patrón está pagando y a la vez le da credibilidad a la institución.
Estas medidas fáciles de implementar y otras más que podrán crearse, al aplicarlas traerán resultados positivo para la institución, y además pondrá fin a la injusticia inhumana de la que han sido víctimas muchos asegurados, que han sido perjudicados no sólo por la falta de atención de salud, sino también por la pérdida de su jubilación. Señores de la Junta Directiva, profesor Jované, en sus manos está detener lo que tanto perjuicio le ha traído a la institución y a los asegurados. Cuando los hombres decente no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tendrán que callar. Ghandi. cdaa@sinfo.net
El perjuicio que esto causa a los asegurados es alto, pues muchos trabajadores no hacen el reclamo al patrón por miedo a ser despedido, y se ven forzados a pagar una consulta médica, comprar medicamentos, o realizar exámenes laboratoriales o de rayos X en clínicas privadas. Hace unos días me enteré de una señora que tenía que realizarse una delicada cirugía
de vida o muerte, a la cual no habría tenido derecho, de no ser por el médico que citó a la propietaria de la empresa, presionándola a arreglar su situación con la Caja.
Actualmente, existen dos medidas para combatir esta situación: La publicación de la lista de morosos y la expedición de una ley que sancione con prisión de 3 a 5 años al patrono moroso. Pero ambas medidas son para sancionar al infractor, y no se aplican procedimientos para prevenirlas.
Por esto, proponemos una serie de medidas que en su conjunto al aplicarlas, estoy seguro disminuirán estas morosidades: Crear una línea telefónica "800", donde el empleado en forma anónima pueda denunciar a la empresa sin riesgo a perder su empleo. Zonificar las áreas de cada inspector, donde él personalmente sea el responsable de la situación de las empresas instaladas. Crear vínculos con los municipios y el Ministerio de Comercio, para que desde un inicio las empresas se afilien al Seguro Social. La creación de una tarjeta donde se le indique al asegurado cuánto ha cotizado, y de esta manera él tendrá una constancia que su patrón está pagando y a la vez le da credibilidad a la institución.
Estas medidas fáciles de implementar y otras más que podrán crearse, al aplicarlas traerán resultados positivo para la institución, y además pondrá fin a la injusticia inhumana de la que han sido víctimas muchos asegurados, que han sido perjudicados no sólo por la falta de atención de salud, sino también por la pérdida de su jubilación. Señores de la Junta Directiva, profesor Jované, en sus manos está detener lo que tanto perjuicio le ha traído a la institución y a los asegurados. Cuando los hombres decente no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tendrán que callar. Ghandi. cdaa@sinfo.net