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El sistema de pensiones panameño


HE GUARDADO silencio sobre el tema del Seguro Social durante estos dos últimos meses, ya que realmente me sentí frustrado cuando después de tanto esfuerzo, vimos que la alternativa que se nos presentó a los panameños, en mi humilde opinión, lo único que hacía era posponer el problema para los que hoy iniciaban su vida laboral o recién la habían emprendido.
Como mi posición sobre el tema está muy lejana a aquellas políticas-partidista, menos a ideologías, resolví mantenerme al margen y esperar el momento, si este llegase, para tratar de ver si podemos, esta vez, en conjunto, presentar soluciones permanentes.
El Diálogo de la CSS está llegando al punto central del tema, que es lo referente a las medidas que se deben optar para salvar el sistema actual de pensiones, por lo que creo que es el momento de poder aportar de nuevo.
Como está el actual sistema no puede continuar, porque lo único que se haría es posponer para diez años el problema, lo cual no es honesto con los recientes panameños que han entrado al sistema de trabajo. Lo que quiero decir es que todo joven que tenga 40 años de edad, o menos, sufrirá un nuevo ajuste en la edad, y una nueva cuota a pagar (onerosa), y al final de estos diez años o 15 para los que crean que durarán más estos cambios, sufrirán nuevas reformas; o sea, ya su edad de pensionarse no será de 65 los hombres y 60 las mujeres, y la cuota patronal superará la barrera del 30%. Esto no es justo ni honesto. El sistema está basado en una premisa "solidaria", que el actual cotizante financia al actual pensionado. El siguiente cuadro se explicará por sí sólo.
1941- 58 (cotizantes) 1 pensionado
1970- 9 (cotizantes) 1 pensionado
2005- 4.3 (cotizantes) 1 pensionado
Como ven, es imposible con esas proporciones crear ahorros para los cotizantes. Es más, si mañana el 100% de los desempleados entrara en la fuerza laboral, cotizando al Seguro Social, la proporción sólo sería de 5.5, 1. Cantidad aún insuficiente para crear el ahorro necesario para pensionar. Resulta ser que la solidaridad que se debía producir hacia el actual pensionado, lo que nos está llevando es a que nuestros hijos reciban de herencia una deuda, lo que es injusto y peligroso para toda la Nación.
El actual sistema de pensiones debe tener una transformación radical. Debe ser solidario y estar en el sector público, pero financieramente estable y que los aportes del Estado estén dirigidos a financiar la deuda que se tiene con los cotizantes y garantizar una pensión mínima digna; también ver cómo se desarrollan los mecanismos para los casos de los trabajadores de la construcción y el agro, que por la labor que desempeñan, tienen un desgaste físico que les impide conseguir nuevas oportunidades de empleo.
Nos queda el camino de las cuentas individuales como alternativa real para tener un sistema de pensiones financieramente estable. Donde la edad no será el requisito para poder pensionarse y serán los años de ahorros los que darán esa alternativa, que a la vez, permitirá optar por la pensión que más le convenga y planificar.
Es necesario aclarar que cuentas individuales no es privatización; lo de Chile no necesariamente tiene que ser lo de los panameños. Perú tiene su ceviche, y nosotros el nuestro, pero cada uno tiene su estilo.
La discusión debe enfocarse en cómo instalamos nuestro sistema de pensiones. Con sostenibilidad financiera, solidario hacia las futuras generaciones; promoviendo una cultura de ahorro, oportunidad para independizarnos económicamente de las entidades internacionales y grandes potencias, y poder entre todos los panameños construir un país soberano, rico e independiente. Seríamos tontos si desperdiciamos esta nueva oportunidad.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi
(cdabadia@cwpanama.net)

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