El sistema de salud está en crisis
A pesar de que tenemos, en términos generales, buenos índices de salud, nuestro sistema está en crisis y no es responsabilidad de la actual administración; ha sido heredado de las administraciones de la década de los "70 y "80. Desde que en el año 1972 se instituyó a nivel constitucional la integración de salud (que fue positiva, pero mal implementada), ha existido un conflicto entre la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud que aún persiste, y es el peor obstáculo para superar dicha crisis.
La administración pasada construyó una serie de hospitales sin planificar los recursos económicos y de personal que iban a necesitar para que funcionaran de manera eficiente, hoy vivimos una carencia de especialistas, y no existe un plan integral de solución, no se conoce una política para enfrentar las necesidades del agua potable necesaria para las próximas décadas, elemento fundamental para la salud de un pueblo. Todo esto y mucho más se debe a la ausencia de una política única de salud.
Mientras las dos instituciones caminen por caminos diferentes, la crisis irá rumbo a una explosión con consecuencias inimaginables que repercutirán en todos los sectores de la sociedad. Recuerden que una nación sólo alcanza niveles altos de desarrollo económico si posee buenos niveles de salud, como es el caso de Europa, Canadá y Estados Unidos. Hagamos memoria de nuestro pasado y recordaremos que los norteamericanos, antes de construir el Canal, tuvieron que mejorar los niveles de salud.
Señores, despojémonos de egoísmos y conductas infantiles de quién es el que manda en salud. Recordemos que el rector del sistema es el Ministerio, aquí, y en cualquier parte del mundo, y que cada uno tiene su responsabilidad. Diseñemos un plan único de salud, donde se definirán los derechos y deberes de cada una de las instituciones, donde podamos encontrar entre ambas las soluciones de los problemas actuales, y así planificar adecuadamente para el futuro. Entonces ambas estarán satisfechas y el pueblo tendrá los beneficios que exige. Sólo nos queda una solución: Un sistema de salud único.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan, y entonces los decentes tendrán que callar." Ghandi.
La administración pasada construyó una serie de hospitales sin planificar los recursos económicos y de personal que iban a necesitar para que funcionaran de manera eficiente, hoy vivimos una carencia de especialistas, y no existe un plan integral de solución, no se conoce una política para enfrentar las necesidades del agua potable necesaria para las próximas décadas, elemento fundamental para la salud de un pueblo. Todo esto y mucho más se debe a la ausencia de una política única de salud.
Mientras las dos instituciones caminen por caminos diferentes, la crisis irá rumbo a una explosión con consecuencias inimaginables que repercutirán en todos los sectores de la sociedad. Recuerden que una nación sólo alcanza niveles altos de desarrollo económico si posee buenos niveles de salud, como es el caso de Europa, Canadá y Estados Unidos. Hagamos memoria de nuestro pasado y recordaremos que los norteamericanos, antes de construir el Canal, tuvieron que mejorar los niveles de salud.
Señores, despojémonos de egoísmos y conductas infantiles de quién es el que manda en salud. Recordemos que el rector del sistema es el Ministerio, aquí, y en cualquier parte del mundo, y que cada uno tiene su responsabilidad. Diseñemos un plan único de salud, donde se definirán los derechos y deberes de cada una de las instituciones, donde podamos encontrar entre ambas las soluciones de los problemas actuales, y así planificar adecuadamente para el futuro. Entonces ambas estarán satisfechas y el pueblo tendrá los beneficios que exige. Sólo nos queda una solución: Un sistema de salud único.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan, y entonces los decentes tendrán que callar." Ghandi.